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Cuando se implementa una nueva ley de tráfico, no tarda mucho en aparecer en la tele el político de turno, para decirnos que el número de accidentes ha descendido, gracias a su ley. Sin embargo, hace ya quince años que se implementó la Ley Integral contra la Violencia de Género y ningún político ha salido en la tele a decir que la violencia sigue aumentando, gracias a su ley.

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Cualquiera sabe que lo que exhibe la televisión se presta a la imitación. Es por eso que existe la publicidad y también es por eso que los principales medios de comunicación decidieron no exhibir suicidios, a pesar de ser la primera causa de muerte violenta en España y a pese a que no tienen reparos en exhibir otros casos de muertes violentas. En el año 2017, el Instituto Nacional de Estadística contabilizó 3679 suicidios de los cuales 961 fueron mujeres. Ese mismo año contabilizaron 50 mujeres muertas por violencia de género. Teniendo en cuenta que la Plataforma de Afectados por la Hipoteca estima que más de la tercera parte de los suicidios están relacionados con desahucios, podemos concluir que murieron seis veces más mujeres por violencia económica que por violencia de género. ¿Cómo es que no se ha implementado ninguna ley especial para proteger a las mujeres contra esa lacra?

A menudo se da una relación directa entre suicidios y homicidios. ¿Te has fijado en que muchos hombres matan y se matan? ¿Crees que, los que están dispuestos a morir, se lo pensarán dos veces, si los políticos aumentan la pena por matar? En muchos casos se trata de hombres arruinados, económica y psicológicamente, después de haber sufrido un degradante proceso por violencia de género. Dejando al margen que fueran objeto de denuncia falsa o no, lo cierto es que suelen ser mileuristas que se quedan en “trescientistas” tras restar una tercera parte que el juez les puede imponer como pensión y otra tercera parte que deben apartar para pagar su propia pensión, al haber sido expulsados de su casa. Con el tercio restante tienen que hacer frente a la factura del móvil, gasolina, aparcamientos, reparaciones, seguros, impuestos, multas, abogado, procurador -Aunque no sepan lo que es- y comida… ¡¿Y con la cuota del préstamo que hacemos?!.. Pero lo que peor suelen llevar es que no se les permita ver a sus hijos… En tal situación de muerte civil no resulta sorprendente que alguno desespere y piense -¿Qué puedo ya perder?- Es entonces cuando pueden decidir pegarse un tiro. Es entonces cuando pueden decidir llevarse por delante a la que consideran causante de su desgracia. ¿Crees que puede detenerlos una amenaza de cárcel? ¿Y una amenaza de “cárcel-más-larga”?

La pregunta es ¿Por qué los mismos medios que acordaron no dar publicidad a los suicidios dan una publicidad desproporcionada a los homicidios por violencia de género? ¿Es que los publicistas, los periodistas que trabajan en esos medios no son conscientes de que lo que exhibe la televisión tiende a la repetición? ¿Debería yo decírselo? ¿No podría evitar así algunas muertes?

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4 Comentarios

  1. No merece la pena apelar a la lógica, la justicia y la utilidad social de los medios de manipulación. Carecen de esos atributos. Son pastores contratados de guía de ganado hacia rediles cada vez más malignos y destructivos.

    Y con la “pandemia” hemos comprobado por enésima vez y de la forma más dolorosa que algo más de la mitad de la gente es eso: puro ganado. Ganado que delega en la televisión o las páginas de su digital favorito la visión (y no visión) de la realidad, renunciando a la actividad de su propio cerebro.

    Los suicidios / violencia de género es un ejemplo clamoroso, pero hay muchos más, y todavía más graves y dramáticos. A menudo pienso en cómo sería la sociedad si los medios careciesen de sesgo o aplicásemos las técnicas de lavado de cerebro y alteración de la percepción a otros sesgos, a modo de experimento.

    Sin sesgos y manipulación, con honradez informativa, reconectaríamos bastante con el Derecho Natural, como sociedad. Ahora mismo “nos” lo tienen totalmente atrofiado, pues es requisito indispensable para obtener esa masa informe deshumanizada y despojada de todos sus instintos que anhelan para su mierda NOM.

  2. Debería yo decir, señor licenciado, que creo que la viogen es una trampa para las mujeres? Una engañosa herramienta de falsa seguridad?.

    Verá señor, llevo tiempo pensando en el efecto devastador que tiene la falsa seguridad sobre el que se cree seguro. Antes a cuenta de la viogen y ahora a cuenta de las inoculaciones.

    El segundo caso no lo tocaré en esta ocasión, pues son evidentes y notorios sus estragos. Me centro en mi antigua sospecha.

    De repente un día me dio por pensar en esas mujeres maltratadas “envalentonadas” gracias a esa “divina” (por la parte de que Dios todo lo puede) e infalible ley contra la violencia machista y su machacona propaganda en los medios, y me descubrí aterrada pensando si ellas entenderían la diferencia entre que haya una seguridad y estar seguro.
    Me imaginé a esa mujer vejada y empequeñecida tantos años, ley en mano – metafóricamente hablando -, esgrimiendo esa ley como seguro, advertencia y amenaza ante un iracundo y 💩 tipejo, que la única fuerza que tiene es la de sus puños. Me entraron los siete males pensando en esa pobre incauta creyéndose segura y amparada (como Juana Rivas) en esa ley emanada de unas histéricas aburridas a las que nadie nunca les ha tocado un pelo, más por asco – creo yo – que por otra cosa.

    Intenté – en su momento – introducir esa posibilidad ante iracundas feministas de mi familia, y ni siquiera pude desarrollar mi argumento. No escuchan porque lo que es divino y perfecto no admite la posibilidad de tener fisuras y, además, desmonta de un plumazo toda una concepción de vida para la feminista que no gana nada y la que gana siempre y lo gana todo.

    No sé si debería decirlo, pero creo que darle un arma a quien no sabe usarla y se podría hacer daño con ella, es a parte de una temeridad, la crónica de una muerte anunciada.

    Se imaginan a un ratón acorralado al que le ponen delante una salida?…..aterrado y ya abandonada toda posibilidad de escapar, ante él se presenta una oportunidad de huir y la toma sin pararse a pensar qué tal vez salta del fuego para caer en las brasas.

    Juana Rivas consideraciones a parte de todo lo que se ha hablado ya, fue una incauta que se envalentonó creyéndose segura, amparada y protegida por unas hienas que sólo querían que fuera un despojo que devorar. Esto es para mí esa ley: una hacedora de más víctimas. El arma de unas desaprensivas para que el flujo de muertes no decaiga y así no tener que ponerse a trabajar para ganarse el pan con el sudor de su frente.

    La ley es susceptible de ser un enemigo feroz, cuando cae en malas manos. España es territorio sin ley propiamente dicha, es más bien un estado cuya ley es de autor y el autor la hace por y para sus propios intereses.

    España es un inmenso cortijo manejado por señoritos (chiringuitos y familia) y caciques (politicastros de medio pelo) “por la gracia de Dios” (el régimen partitocratico y oligárquico del 78) y amén.

    España da miedo señor mío.

  3. Ahhhhhh!!!!

    Que se me olvidaba: soy mujer (es que en según qué cuestiones hay que aclarar).

  4. Buen punto, el tuyo. Recuerda que lo que hay detrás de las leyes (Y no debería haber) se llama ingeniería social y lo que hay detrás de las inoculaciones bien podemos llamarlo ingeniería genocida. ¿Puede ser que ambas ingenierías sirvan a un mismo propósito?

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