El profesor de Derecho de la Universidad George Mason del condado de Fairfax (Virginia) ha ganado una demanda contra la obligatoriedad que se imponía en su universidad para que todo el mundo se vacunara. El profesor alegó en esa demanda que al haber sufrido la enfermedad en marzo de 2020, su inmunidad natural era superior a la que le podría proporcionar la inoculación y, además, esa inoculación podría provocarle más riesgos que beneficios debido a los efectos secundarios probados de la misma.

Entrevistado por la cadena NBC para que explicara su caso, este hombre alegó que existían infinidad de estudios que certificaban la validez de su inmunidad natural, además de los recientes estudios publicados en Israel que demostraban que los inoculados tenían muchos más riesgos de sufrir la enfermedad que los que no estaban inoculados o tenían esa inmunidad natural

Que nos pretendan hacer creer ahora, como pretenden, que algo completamente artificial va a ser mucho mejor que la inmunidad natural que podamos tener cualquiera de nosotros es un acto que podría considerarse criminal, con lo que ya todos sabemos que están sufriendo muchas personas tras sufrir esa inoculación.

Puede considerarse hasta ridículo tener que llegar a ir a los tribunales a demostrar algo tan lógico como eso. Tomen nota todos aquellos a los que, a pesar de haber sufrido la enfermedad se les está inoculando. Estamos seguros que a estas alturas de la película y basándonos, simplemente, en los datos oficiales, la inmensa mayoría de la población española ya habría sufrido este contagio en mayor o menor medida. Y todo eso si creemos la versión de los malos.

 

COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL