mascarilla

Que nosotros sepamos, desde que se eliminó la obligatoriedad de llevar mascarillas por la calle no hemos tenido noticia de que ninguna persona que decidiera seguir llevándola haya sido atacada por hacerlo. Más bien al contrario, los que miran con caras raras e incluso con cierta indignación, son algunas personas que llevan mascarillas a quienes no las llevamos.

Pero tampoco es que haya llegado la sangre al río, que nosotros sepamos. Nos da la sensación que quienes la llevan y quienes no lo hacemos, respetamos las decisiones de los demás, aunque en el caso de quienes no la llevamos no la entendamos demasiado.

Pero en España los grandes medios quieren buscar confrontación sea como sea. Pretenden convertir a los “no vacunados”, a los que no nos creemos el relato oficial del virus en una especie de parias a los que se les puede decir de todo y que deberían estar, como mínimo en un campo de concentración. Ya saben, aquello de bebedores de lejías, negacionistas, antivacunas, insolidarios e incluso asesinos y criminales… ahí es nada.

Esa es la única explicación que encontramos, porque no le vemos otro sentido, a un estúpido artículo publicado por La Vanguardia que se titula: “¿Qué podemos responder cuando nos preguntan por qué aún llevamos mascarilla?” Y atentos porque la sección en la que se incluye ese artículo se llama “Vida en pandemia”.

Pero si estúpido es el planteamiento del artículo, las respuestas que ofrecen solo pueden ser calificadas como infantiles. Las respuestas que ofrece el artículo son las siguientes:

  • No tengo por qué justificarme.
  • No me gusta ponerme enfermo.
  • Para protegerme y protegerte a ti.
  • No respondas.

Nosotros, sinceramente, creemos que se han dejado algunas respuestas por poner. Podrían ser, por ejemplo, “mi mamá me mima”, “mi papá fuma en pipa” o yo “amo a mi mamá”, así, tipo respuestas de infantil de los famosos Cuadernillos Rubio.

¿Cómo pueden ser tan ridículos?

 

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7 Comentarios

  1. Vaya por delante que jamás les diría ni recriminaría nada a esta clase de gente, son muy libres de ir con un bozal que arruina su salud, de pincharse un veneno experimental que solo sirve para enfermar a la gente o de llevar una camiseta de tirantes en Enero. Hasta ahí podíamos llegar, pueden hacer lo que les dé la real gana, pero jamás me relacionaría con ese tipo de personas. Esta Plandemia ha servido para que nos conozcamos mejor los unos a los otros.

  2. Sobran muchos gilipollas en España, los primeros en desaparecer ya saben quienes son, lo malo es que a todos esos o no se han pinchado esa mierda o si lo han hecho ha sido agua, y a algunos, como el que haya escrito esa estupidez, igual le han metido chinchon del bueno.
    Aqui los unicos que hemos sido agredidos y a pesar de que ya no es obligatoria, aun asi aun ahy quien toca las narices, aqui los unico agredidos somos los que nos negamos a compartir sangre y cerebro de borrego.

  3. jajaj “mi mamá me mima”, “mi papá fuma en pipa” o yo “amo a mi mamá”

    También se les pasó esta:
    -.cac4 cul0 ped0 p1s y luego una pedorreta.

  4. La prensa del régimen tiene que buscar confrontación, cuanto peor, mejor.
    Yo respeto el uso de mascarillas, quien se perjudica son ellos y yo voy más tranquilo que no tengo que soportar sus toses al aire y alientos podridos de inhalar su dióxido de carbono una y otra vez.
    Pero tampoco se pude cuestionar, el bombero que hizo una demostración por la que los de riesgos laborales deberían haber actuado, ha sido expedientado por dos meses de empleo y sueldo.
    Si son felices con el tapabocas, aleluya.

  5. No estoy vacunado, ni me pienso vacunar.
    No me fío de ninguna de las decisiones de este gobierno con la pandemia.
    Sigo llevando mascarilla, no vaya a ser que los vacunados me pasen la mierda que les han metido.

  6. Lo de la mascarilla es una evidencia,de que España no es un país de corderos del rebaño de Dios…sino de borregos y cabras dispersas del demonio,un país lleno de gente odiosa imbécil y cretina,para nuestra desgracia.
    Siguen empecinados en hacer uso de un objeto tan desagradable,incómodo,molesto e inútil…y ya no encontramos ningún tipo de argumento que sirva para explicarlo racionalmente,quizás es por obstinación y testarudez…o quizás por pura maldad.
    El país de los vampiros emocionales,seguirán haciendo el ridículo y siendo patéticos hasta la muerte!,y nos duele por qué amamos España y también somos españoles,y pensábamos que la gente reaccionaria como las personas normales,así que debemos añadir más molestias y fastidios a nuestro día a día,el tener que lidiar con los covidiotas.

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