Como consecuencia de las últimas noticias recogidas en diferentes medios  de comunicación en relación a las actuaciones de la asociación LIBERUM ante el Tribunal  Superior de Justicia de Andalucía, vemos necesario informar que: 

1.- El pasado día 27 de agosto de 2021, el TSJ de Andalucía, mediante el correspondiente Auto  admite las medidas cautelarísimas solicitadas en el recurso contencioso-administrativo  interpuesto y suspende la Orden de 18 de agosto de 2021 de la Consejería de Salud y Familia,  que imponía al personal sanitario y trabajadores no vacunados de centros socio-sanitarios la  práctica de dos PCR semanales, mientras que a los trabajadores vacunados se requería una PCR  cada 15 días. Desde LIBERUM entendimos que este trato era discriminatorio en tanto en cuanto la  evidencia científica demostraba que ambos grupos de población pueden ser fuentes de contagio en  igualdad de condiciones y carga vírica. Se da traslado a la Junta para que en el plazo de 3 días  presenten alegaciones. 

2.- Que, el pasado 7 de septiembre de 2021, la Sala del TSJ de Andalucía mediante la  correspondiente Providencia, comunica que la Consejería de Salud y Familia no ha presentado  alegaciones en relación a la suspensión de la norma, y por tanto resuelve el Tribunal: 

“No consta que la Orden de 18 de agosto de 2021 objeto de este incidente, que afecta a  derechos fundamentales, hubiera sido objeto de ratificación judicial, por lo que, al  afectar a derechos fundamentales y no haber sido ratificada judicialmente, la Orden  podría no haber entrado en vigor […]”  

3.- Que, aprovechando las circunstancias antes señaladas, desde LIBERUM se comunica al  Tribunal, mediante el correspondiente escrito, que la campaña de vacunación efectuada en  Andalucía no cumple los requisitos legales según nuestro entender, dado que se está efectuando sin  la debida prescripción médica, y el adecuado consentimiento informado, que es requerido por  imperativo legal para que el acto sea realmente libre y voluntario, así como el necesario  seguimiento médico del inoculado. Solicitamos que esta forma de efectuarse la vacunación sea  suspendida cautelarmente hasta que se resolviese el fondo del asunto y se adecúe dicha campaña a  la ley. 

4.- Que, el pasado 9 de septiembre de 2021, mediante Auto el TSJ de Andalucía no estima la  medida cautelar solicitada, pero prosigue su curso el procedimiento, que deberá resolver  sobre las irregularidades formales que advertimos incurre la campaña de vacunación tal  como se está efectuando.

En consecuencia, desde LIBERUM queremos manifestar y dejar claro, que no estamos en contra  de ningún tratamiento médico, lo que incluye las vacunas. Lo que solicitamos y requerimos a las  autoridades es que la campaña de vacunación cumpla los requisitos legales, como son: la  prescripción y seguimiento del facultativo que deberá evaluar el tratamiento en cada caso,  sopesando los beneficios y riesgos, así como la puesta a disposición del paciente de un  consentimiento informado adecuado y riguroso. 

De lo contrario, defendemos que dicha campaña podría vulnerar los derechos fundamentales,  siendo nuestra pretensión que la campaña de vacunación sea segura y ajustada a Derecho. El  procedimiento sigue su curso.

 

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2 Comentarios

  1. Es muy loable las actuaciones de la asociación LIBERUM y otras asociaciones y abogados ante los tribunales de Justicia. De todas formas, personalmente enfocaría las denuncias más que como derechos de que la campaña de vacunación cumpla los requisitos legales (la prescripción y seguimiento del facultativo que deberá evaluar el tratamiento en cada caso, sopesando los beneficios y riesgos, así como la puesta a disposición del paciente de un consentimiento informado adecuado y riguroso), lo enfocaría más bien como una denuncia por GENOCIDIO por contener las vacunas tóxicos (me refiero al óxido de grafeno). Complementando dicha denuncia con los efectos multiplicadores de las radiaciones IONIZANTES que multitud de ciudadanos está poniendo en conocimiento en la red y dejando muy claro que la enfermedad del COVID es de hecho la ya conocida y estudiada enfermedad que presenta idénticos síntomas como es el Síndrome de irradiación aguda (ARS).
    Se podría añadir la retirada de vacunas en Japón y que el propio fabricante (Laboratorios Rovi) reconoce la detección de partículas de acero en las vacunas de Moderna contaminadas y bloqueadas en Japón.
    Digo todo ello pues, tal como muy bien tratan de poner en conocimiento el Dr. José Luis Sevillano y Ricardo Delgado LA QUINTA COLUMNA, que nos jugamos la vida y no tan solo derechos menores. El poner en conocimiento o denunciar que las vacunas están intencionadamente contaminadas con tóxico, no solamente lo tendrían que enfocar de forma distinta los tribunales, sino que los propios provacunas se lo pensarían un poco antes de inocularse por 2ª o 3ª vez y empezando a interesarse por lo que realmente está pasando. Existe además análisis como el del profesor universitario Pablo Campra que lo corrobora y que nadie lo desmiente. O las estadísticas en Israel, R.U. y U.S.A. de que los vacunados son los más afectados.
    Hay que desprogramar el lavado de cerebro de los provacunas y de los jueces: vacuna no es una cura, es un tóxico.

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