Mientras la irresponsable Ministro Reyes Maroto (la de la navajita “plateá” de las elecciones autonómicas de Madrid), nos deleita con sus irresponsables y pueriles expresiones sobre la tragedia del estallido del Volcán Cumbre Vieja en la isla de La Palma, cientos de compatriotas ven con horror, como la lava les engulle sus casas, negocios, escuelas e iglesias, volatilizándolas sin que puedan hacer nada más que rezar a Dios para que salve sus vides y la de sus familiares.

Estas personas están siendo alojadas en polideportivos, mientras a los inmigrantes ilegales que llegan a la isla de Gran Canaria, les aloja el gobierno de España en hoteles, algunos de lujo.

La tragedia no acaba aquí, cuando el volcán deje de rugir y lanzar piedras al aire, gas a la atmósfera y la lava deje de destruir las propiedades de los españoles que viven en la isla ¿Cómo y dónde van a vivir en el futuro los perjudicados? Es evidente que difícilmente podrán volver a construir sus casas en el mismo lugar donde habían construido sus hogares, pero, ¿quién les va a pagar o indemnizar por esta catástrofe natural?

Los perjudicados han de tener claro, que las compañías de seguros donde tenían contratado su póliza seguro hogar de contenido y continente, no les van a pagar, ya que este tipo de seguros, en el clausulado de sus pólizas, se excluye expresamente la indemnización por los daños sufridos por catástrofes naturales y, la erupción volcánica, lo es. Las Aseguradoras, consideran que una erupción volcánica es un riesgo extraordinario, al igual que sucede todos los años con las grandes riadas que el Levante Español sufre con la llamada “gota fría”.

Pero hemos de hacer saber a los damnificados que la vivienda estará asegurada, a pesar de que sus pólizas de seguros excluyan de indemnizar las catástrofes naturales. Los daños de esta erupción volcánica los ha de cubrir el Consorcio de Compensación de Seguros que es el que se ha de hacer cargo de indemnizar a los asegurados cuyas pólizas no les cubren estos riesgos.

Para tranquilidad de los afectados por las pérdidas de sus hogares, vamos a explicar qué es el Consorcio de Compensación de Seguros.  (CCS) es una entidad pública, dependiente del Ministerio de Economía, al que las aseguradoras aportan parte de sus ingresos, para cubrir riesgos extraordinarios y garantizar una indemnización frente a siniestros que las compañías de seguros no cubren.

Tiene un máximo de indemnización por daños a personas por valor de hasta 70 millones de euros por siniestro y por daños a bienes hasta 15 millones de euros por siniestro. Además se hace cargo de la asistencia médica y hospitalaria, incluso de los gastos de sepelio, pero para que la entidad cubra los daños, el afectado está obligado a tener contratado un seguro de hogar y estar al corriente del pago de las cuotas. El cobro de esta indemnización es independiente de la percepción de futuras ayudas públicas que pudiera conceder el Ejecutivo central o el Gobierno canario al considerar la región una zona catastrófica.

En caso de que la erupción volcánica de isla La Palma sea declarada catástrofe natural, no sería el Consorcio de Compensación de Seguros, sino que sería el Gobierno quien se haría cargo de las indemnizaciones.

No obstante, abundando en que siniestros cubre el Consorcio de Compensación de Seguros, vamos a enumerar qué siniestros naturales y causados por el hombre de carácter extraordinario, cubriría esta entidad:

  •  Fenómenos de la naturaleza, como inundaciones, terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, tempestad ciclónica atípica y caída de cuerpos siderales y aerolitos. En el caso de las erupciones volcánicas, la indemnización llegará si el Instituto Geográfico Nacional (IGN) emite antes una certificación expedida por el Instituto Geográfico Nacional y demás Organismos Públicos sobre el tipo de catástrofe natural.
  • Catástrofes causadas por actos de terrorismo, rebelión, sedición, motín y tumulto popular, así como hechos o actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempo de paz.

Es necesario que los damnificados tengan presente que para solicitar la declaración de siniestro al Consorcio de Compensación de Seguros, esta se debe de presentar antes de los siete días desde que se produce el siniestro. Es necesario remitir una solicitud por cada uno de los asegurados, debiendo de valorarse los daños causados por la catástrofe, y contactar con el Consorcio en su servicio de atención telefónica (91 339 55 00) o a través de la página web. Se debe de reseñar en la solicitud de siniestro, los datos de la póliza de seguros, del tomador y el asegurado y la cuenta bancaria en la que se desee recibir la indemnización. 

Para realizar la reclamación, también esta reclamación se puede efectuar mediante los mediadores de seguros, agentes y corredores que hubieran contratado las pólizas que aseguran los bienes siniestrados y los propietarios pueden dirigirse a estos para que realicen la tramitación ante el Consorcio de Compensación de Seguros. El consorcio siempre envía a un perito que ha de hacer un informe y evaluar los daños causados por la catástrofe, antes de aprobar el pago de la indemnización.

En el caso de que los daños se hayan causado a un negocio también está cubierto por el Consorcio de Compensación de Seguros, si se ha contratado un seguro de incendio, o de rotura de cristales.

No suele presentar problemas que se presente la solicitud  fuera de plazo, sobre todo si son de imposible evaluación, los daños causados en tan corto periodo de tiempo.

Para solicitar la indemnización, hay que acreditar que se han producido daños, y hacer una evaluación económica de las pérdidas materiales sufridas. En el caso de que se produzca la destrucción de la vivienda, de la documentación y facturas, esto es imposible, con lo que nos encontraremos con un pequeño problema para demostrar el valor de los bienes muebles.

A otro nivel las declaraciones gubernamentales y autonómicas, nos dan una pista de por dónde van a ir las actuaciones del Estado. El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, a manifestado que “…  la zona por donde está bajando la lava del volcán de Cumbre Vieja, afecta a un amplio territorio donde había explotaciones agrícolas, además de viviendas. Por eso, el Ejecutivo autonómico está preparando «un borrador de decreto ley por el que permita recalificar los terrenos y volver a construir las viviendas… ”. Sin embargo, esto es un deseo, ya que es imposible retirar o mover los millones de toneladas de lava que se encuentran encima de las parcelas arrasadas, con lo que   muchas de las viviendas no podrán volver a construirse en el mismo lugar y habrán de trasladarse a otros lugares cercanos o no de la isla.

Deseemos que la erupción termine cuanto antes y los afectados puedan recuperar su vida normal, con la ayuda del resto de los españoles.

 

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