monstruo

Emulando quizá a Jesucristo, que era incapaz de abandonar a una oveja descarriada, Pedro nos garantiza que no dejará a nadie atrás. Esta vez lo ha dicho en Palma –Pedid y se os dará, y no os preocupéis, que la erupción va según lo previsto-. Porque a Pedro el pastor, que juega a ser Jesucristo, hasta las montañas le obedecen.

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Pero el caso es que ayer mismo leí una sentencia reciente que denegó una pensión de invalidez a una mujer: Tiene casi sesenta años y nunca ha trabajado porque, cuando era adolescente, le diagnosticaron un “trastorno bipolar” y la tienen sometida, desde entonces, a unos medicamentos cuyos prospectos dicen, por ejemplo, que no puede conducir ni manejar máquinas, por la sedación que producen. Tres informes clínicos aconsejaban que se le concediera la invalidez y no había ninguno que lo desaconsejaba, pero la juez, también mujer, decidió denegarla, sin concretar motivo alguno.

La mujer ha quedado pues bien atrás (En la propia sentencia se reconoce su precariedad económica), desahuciada por esa misma Consejería de Igualdad y Políticas Inclusivas que exhibe pomposamente el logo de la Agenda 20-30, cuyo primer objetivo es eliminar la pobreza en todas sus formas (En el quinto aseguran que es fundamental atender a mujeres y niñas con discapacidad).

Probablemente alguien piense, si ha leído hasta aquí -¡Qué mala gente!- Pero no es que sean malos. La verdadera razón de la denegación, que no refleja la sentencia, es que la Administración no tiene un duro, es más, tiene una deuda impagable (Peor fue el caso de un enfermo con ELA al que dijeron que estaba bien para trabajar). Las menguantes remesas que llegan de Europa apenas sirven ya para que ningún funcionario quede atrás, y en eso están todos los funcionarios unidos, más allá de la separación de poderes. Ni siquiera han dejado atrás a los concejales de fiestas, que siguen cobrando su nómina religiosamente ¿Cómo concejales de no-fiestas?.

A pesar de la evidencia, algunos aún están dispuestos a seguir creyendo que los funcionarios son servidores públicos (Servidores del público). Si un señor feudal nos ordenara trabajar dos semanas gratis, recogiendo su cosecha ¿Pensaríamos que es un tirano? ¿A cuantos meses de trabajo equivalen los impuestos que pagamos cada año? ¿Para qué sirven sino para pagar sueldos de funcionarios?

He visto ya a muchos compatriotas quedarse atrás y me temo que veré a muchos más (Nada me gustaría más que equivocarme). Es necesario que así sea para que el Leviatán que nos tiraniza pueda seguir creciendo. (Ahora mismo, mientras escribo esto, Pedro el pastor y sus perros guardianes, están nombrando un montón de nuevos funcionarios, con nuevas funciones, con la excusa del “pandemónium”). Hay quién dice que todo esto es cosa del Nuevo Orden Mundial pero ¿Qué es ese Nuevo Orden Mundial sino la suma de funcionarios locales, provinciales, autonómicos, estatales, continentales y mundiales? Cuando nadie vote ya por este corrupto sistema, ellos lo seguirán haciendo porque, cuando nadie pueda comerse una paella en el chiringuito playero ellos se la seguirán comiendo. ¿Acaso no enfrentaron unas duras oposiciones porque les garantizaron un puesto “para toda la vida”?

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