La denuncia que presenta ACODAP ante el juzgado de guardia de Madrid basa sus alegaciones en que fueron los propios vocales integrantes de la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) los que filtraron a los medios de comunicación sus “dudas” acerca de la validez de los acuerdos adoptados el 14 de enero de 2016, entre ellos la composición de la terna que llevaría a la Sala 2ª del Tribunal Supremo a Pablo Llarena.

En un artículo periodístico de esa misma fecha (https://confilegal.com/20160114-juanes-preside-la-permanente-del-cgpj-y-siembra-dudas-sobre-las-decisiones-adoptadas/) se filtró que las decisiones que se tomaron ese día en la Permanente consistieron en la aprobación de la composición de dos ternas de candidatos para el Tribunal Supremo, una para un puesto de magistrado de la Sala Segunda de lo Penal entre cuyos nombres se encontraba el de Pablo Llarena, y otro de la Sala Tercera de lo contencioso administrativo en la que figuraba Fernando Román – amigo íntimo del presidente del CGPJ, Carlos Lesmes-.

El mismo artículo de prensa aseguraba que ese mismo día quedaron también conformadas las ternas de los candidatos para las presidencias de los Tribunales Superiores de Justicia (TSJs) de Andalucía, Castilla-León, Castilla-La Mancha (en la que figuraba un sobrino del Cardenal Rouco Varela que ya entonces había sido denunciado por corrupción, el ínclito Vicente Rouco Rodríguez), así como la de los TSJs de la Comunidad Valenciana y Cataluña.

Las dudas acerca de la validez de los acuerdos adoptados por esa Comisión Permanente de fecha 14 de enero traían causa de la indebida utilización del mecanismo de la sustitución por parte del presidente Lesmes a favor del vicepresidente del Supremo Juanes, que todo daba a entender que se hizo en fraude de Ley.

Lesmes deseaba que en una de las ternas se incluyera a su amigo Fernando Román. Y para “despejar” cualquier sombra de duda sobre su “imparcialidad” no se le ocurrió otra cosa que delegar su voto en Juanes, quien por otra parte no había asistido a una sola de las entrevistas, ni había tenido conocimiento previo de los expedientes de los candidatos. Por eso Juanes necesitaba “instrucciones” para votar en el sentido en el que lo hizo.

Evidentemente Lesmes debía abstenerse, pero se equivocó en el modo elegido para su sustitución ya que la “delegación de voto” perpetuaba en el mandatario las causas de abstención del mandante, provocando la nulidad de todos los acuerdos alcanzados ese día por la Comisión Permanente.

Por esa razón, una de las vocales que componían la Comisión Permanente ese día, la abogada del Estado Nuria Díaz Abad, puso en tela de juicio el modo empleado por Carlos Lesmes para su sustitución, que aprovechó la ocasión para desplazarse a París para asistir a la apertura del Año Judicial de la Corte de Casación francesa.

Es a partir de las objeciones de Díaz Abad cuando saltaron todas las alarmas, pues el descubrimiento del fraude no solamente ponía en peligro la composición de la terna en la que se había incluido a Fernando Román, sino que podía hacer estallar todo el sistema, salpicando la nulidad a todos las ternas que se habían constituido ese día: Nada menos que 7, de las cuales 5 correspondían a la provisión de vacantes de presidente de los TSJs de Andalucía, Castilla-León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Cataluña.

Estando ya Carlos Lesmes de vuelta de su viaje a París, actuó la perversa maquinaria de la transparencia en la documentación de los actos del Consejo General del Poder Judicial.

La intervención de Nuria Díaz Abad se hizo constar en el acta del día 14 con un simple “voto en contra”, sin más detalle, y sólo en referencia al acuerdo 1.1.2., la composición de la terna en la que se incluyó a Fernando Román. Pero además, para evitar cualquier peligro de contagio a las demás ternas y “salvar los muebles”, se sacaron del acta del día 14 los acuerdos sobre la composición de las ternas para la plaza de presidente de los TSJs de Andalucía, Castilla-León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Cataluña, que se llevaron a un acta de una inexistente Comisión Permanente supuestamente celebrada dos días antes, lo que era físicamente imposible porque el día 12 de enero las entrevistas duraron toda la tarde/noche y no hubo tiempo para realizar ningún informe, ni debatirlo.

De esta forma ya no había peligro de que el sistema se derrumbara, aunque fuera a costa de haberse cometido un delito de falsedad en documento público y oficial que colocaría bajo sospecha a todos los acuerdos adoptados por el CGPJ los días 12 y 14 de enero de 2016, entre ellos la propuesta de nombramiento de Pablo Llarena Conde como candidato a la plaza de Magistrado de la Sala 2ª del Tribunal Supremo. No cabe mayor faena torera para manipular lo que nunca se debió manipular.

 

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5 Comentarios

  1. En 1777, el Illuminati empezó a cooperar con todas las logias Masónicas (sobre todo del Gran Oriente) para infiltrarlos. El Duque de Brunswick, el Gran Maestro de Alemania, dijo en 1794 que las Logias Masónicas eran controladas por el Illuminati. Cuando Weishaupt llegó a ser pg. 23 de 360 – 27 de septiembre de 2008 Por Juri Lina un miembro del Gran Oriente, la Logia fue apoyada financieramente por Mayer Amschel Rothschild (1743-1812), según el historiador británico Nesta Webster.

    Bernard Lazar, un conocido autor judío, escribió en su «L’Antisemitisme», en 1894, que exclusivamente judíos Cabalistas rodeaban a Weishaupt.

    Los documentos confiscados muestran que de 39 Illuminati que tenían posiciones menos importantes, 17 eran judíos (es decir, 40%). Mientras más alto se mire en los rangos, más grande era el porcentaje de judíos. Incluso el hecho que la oficina principal del Illuminati en Ingolstadt se convirtiera posteriormente en una sinagoga fue simbólico de esta conspiración. Lazar declaró que todos estos judíos se hicieron agentes revolucionarios porque ellos tenían «almas revolucionarias».

  2. Encabezar la noticia nombrando al instructor “del procés”, Pablo Llarena Conde, para al final hacer una sucinta referencia sobre él, no creo sea apropiado, con independencia de los chanchullos que haya habido. Lo más propio sería a Lesmes, que es el que manipuló todo el asunto. ¿O es que ahora molesta Llarena , precisamente por haberlo instruído?

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