Victor Dominello, Ministro de Nueva Gales del Sur (Australia), aparecía en una rueda de prensa el pasado día 18 de agosto para actualizar los datos del COVID junto a la Primer Ministro, Gladys Berejiklian. Durante su intervención se podía observar como Dominello era incapaz de mantener abierto su ojo izquierdo y se le cerraba continuamente. Alertado incluso por los espectadores que presenciaban la rueda de prensa decidió acudir al médico.

Él mismo ha sido el que ha informado a través de su cuenta de Twitter que le habían diagnosticado parálisis de Bell: “En la conferencia de prensa de esta mañana, varias personas hicieron comentarios sobre mi ojo caído. De hecho, me han diagnosticado parálisis de Bell. Consulte mi publicación sobre LI para obtener más información: http://shorturl.at/uFLU8
Gracias a todos los que se dieron cuenta”.

La parálisis de Bell es un trastorno del nervio que controla el movimiento de los músculos de la cara. Este nervio se denomina nervio facial o séptimo par craneal. El daño a este nervio causa debilidad o parálisis de estos músculos. El tema es que esta enfermedad es, también, uno de los efectos secundarios detectados en las vacunas del coronavirus.

Pero lo más llamativo de todo lo sucedido con Dominello es que, tras lo sucedido, eliminó inmediatamente un tuit del 24 de julio en el que informaba a todo el mundo que se había inoculado con la primera dosis de AstraZeneca: “Creo, personalmente, que la vacunación es nuestro camino para salir de la pandemia. He recibido la primera dosis de AstraZeneca y me pondré la siguiente en las próximas semanas”.

¿Se dan cuenta de que todos los políticos son iguales en todo el mundo con esto de la vacuna? Tramposos, mentirosos y vendidos. Es increíble que estemos viviendo un momento como este en el que esta gentuza nos pretende llevar a todos al matadero.

 

 

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7 Comentarios

  1. Me alegro y le deseo lo peor. También a todos los políticos y gentuza que fomentaron la inyección satánica. Morir como leprosos y sarnosos es lo que tenéis que hacer!!! Que no quede ni uno sólo.

  2. No me alegro del mal ajeno en absoluto, pero este perro y sus secuaces son los que están obligando a toda la población de Australia a vacunarse, sólo hay que ver a la policía pegándole al padre y llevándose a su hija a vacunar, un acto inhumano, que apenas a tenido la repercusión que debería tener. A este trozo de carne mal parido le han debido de inyectar equivocadamente Astrazeneca en vez de placebo como llevan la mayoría de estos gobernantes, si os fijáis las cúpulas mundiales que pueden ser más de 1.000.000 personas como mínimo, no han tenido ningún efecto secundario o muerte aparentemente repentina. Sólo dirigentes como los de Tanzania, Haití, estos, por ejemplo han muerto asesinados por no entrar al trapo de estos criminales. Vuelvo a repetir que no me alegro de que este trozo de carne con mala leche extrema, por culpa del dinero sufra la parálisis de Bell, pero si lo vuelven a inocular con otra segunda dosis puede ser que acabe con una miocarditis o pericarditis que se lo lleve al otro barrio. Mientras sus amados colegas otros ministros estarán disfrutando de unas vacaciones de lujo por encima del populacho o se las meterán en breve ya que están en el cono sur del planeta. Canallas mal nacidos y estos queriendo a toda costa que se vacunen todo el mundo. HDGP

  3. La buena noticia es que le ha pasado a ese subnormal y deberia servir de ejemplo a los que como el, se creen que por ser quienes son y ocupar los cargos que ocupan, la muerte no va con ellos ni estan incluidos en las listas de esa poblacion humana a la que los globalistas quieren exterminar con esos venenos que llaman vacunas.
    La mala noticia es que ese subnormal no se atrevera a ponerse la segunda inyeccion porque ya ha descubierto lo que mucho creemos. Igual si se la pone se le cierran los dos ojos pero para siempre.
    Seria estupendo que accediera a ponerse la segunda dosis, es mas hasta creo que los australianos deberian exigirle que se pusiera la segunda dosis para dar ejemplo.

  4. Nada ocurre por casualidad. Si a un miembro de la élite le inyectan pócima verdadera en lugar de placebo, es porque se lo quieren quitar de enmedio por alguna razón.
    Igual que en las series de TV, cuando muere un personaje principal, es porque pidió un aumento de sueldo inasumible, o porque recibió una oferta de otra cadena que no podía rechazar.

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