El 30 de junio de 1908, a las 07:17 hora local, ocurrió un violento evento en la estepa siberiana, más exactamente en la zona de Tunguska, sobre las proximidades del río Podkamennaya en Evenkía, Siberia, Rusia. Una enorme explosión, equivalente a varios megatones, destrozó la región en unos 2000 kilómetros cuadrados. Las especulaciones acerca de lo sucedido han sido múltiples y variadas: desde un meteoro o cometa explotando en la atmósfera, hasta Nikola Tesla probando su “rayo de la muerte” o la explosión de una nave extraterrestre, pasando por mini agujeros negros, antimateria, explosión nuclear, etc. Pero… si nunca encontraron nada en el lugar del hecho, quizás como siempre, nadie vio lo más obvio, ¿o tal vez sí?, aquello que la razón dice y la intuición confirma: que la explosión de Tunguska en 1908 no fue una explosión de algo, fue la materialización de algo.

E=M*C², la famosa ecuación de Albert Einstein, dice que la energía (E) es igual a la masa (M) de un cuerpo, por la velocidad de la luz (C) al cuadrado. Esta fórmula fue la base para el desarrollo de la fisión nuclear (rotura del átomo), donde el átomo se fisiona (quiebra) y los protones resultantes fisionan otros átomos y así sucesivamente, produciendo una reacción en cadena que convierte toda la masa de la materia de un cuerpo, en energía. Con este concepto, más que comprobado en la práctica, podríamos también ―si dispusiéramos de los medios y la tecnología― formar materia a partir de energía. Si despejamos la masa (M) de la fórmula anterior, tendríamos entonces que M=E/C2 donde la masa (M) seria igual a la energía (E) dividida por la velocidad de la luz (C) al cuadrado. En otras palabras, si dispusiéramos de una determinada cantidad de energía, podríamos formar otra determinada cantidad de materia. La teoría nos dice entonces que esto es posible, ahora… ¿Qué dirían si les digo que esto también es posible en la práctica?

En el capítulo LA REALIDAD HOLOCUÁNTICA hice una introducción a esta posibilidad cuando postulé la ecuación (incompleta) M=E/(Hz)² donde tomamos la luz como frecuencia para demostrar como se puede obtener materia (luz condensada en su frecuencia más baja) con muy poca energía. El 21 de abril del 2010 el CERN confirmó la creación de la primera partícula con masa (materia), a partir de energía: la partícula (B+) con una masa 5.5 veces mayor a la de un protón, confirmando de esta manera, que podemos crear masa a partir de energía utilizando la famosa fórmula de Einstein E=M*C². Ahora veremos como este concepto de conversión de energía en materia puede también ser utilizado para materializar y desmaterializar objetos, tecnología de la que ya disponemos, y de la que también disponen otras civilizaciones. En 1908 esta tecnología fue utilizada ―quién sabe por quien y para qué― para materializar algo en Tunguska, que hoy se encuentra oculto sobre nuestras cabezas o bajo tierra. 

El 99,99999% de la materia es espacio vacío. Si se lograra expandir aún más ese espacio, la masa de cualquier cuerpo, ―que es el 0,00001% del total— estaría tan expandida molecularmente, que podría ser “desmaterializada” (convertida en energía), y proyectada a un determinado punto, donde las fuerzas vacuas de su propio vacío, unirían gravitacionalmente la masa “materializando” nuevamente en un punto (área), la energía antes disipada. Podemos teorizar entonces que la integral de (M) define el área de la materialización del objeto y E=MC2 calcula la energía necesaria para llevarlo a cabo. Siguiendo este razonamiento, la energía necesaria para materializar algo en determinado lugar, puede compararse con la producida por una explosión nuclear de varios megatones.

Ahora bien, sucede algo curioso cuando algo aparece o desaparece súbitamente en el espacio matricial físico. Tomemos como ejemplo el aire que se expande a consecuencia de la gran temperatura de un rayo que lo atraviesa durante una tormenta. Al desaparecer el rayo, este espacio es llenado automáticamente por el aire ionizado, produciendo el sonido que conocemos como trueno. El trueno es el sonido de la onda de choque causada cuando un rayo calienta instantáneamente el aire a través del cual se mueve entre nubes, o de ellas hasta la superficie terrestre, a más de 28.000 °C. Este aire caliente aumenta de volumen y se expande a gran velocidad, pero al mezclarse con el aire frío del entorno baja bruscamente su temperatura y se contrae. Esta rápida expansión y contracción genera ondas de choque que son las responsables del ruido del trueno. Si este proceso sucediera a escala mayor, por ejemplo, al materializarse un cuerpo de gran tamaño, la onda expansiva producida por el aire desplazado en el lugar de materialización del objeto, produciría las mismas consecuencias físicas vistas en Tunguska. La pregunta del millón es: ¿Dónde está y qué es lo que apareció, ―si es que apareció algo―, el 30 de junio de 1908 en Tunguska? No tengo respuesta para ella, pero creo que está íntimamente relacionado con los CHEMTRAILS, los CROP CIRCLES, EL EXPERIMENTO y los extraños sonidos en el cielo que se escuchan últimamente en varias partes del mundo. 

Vivimos en un momento de la historia bastante complicado, donde los acontecimientos pasados y venideros se funden en un presente imprevisible e impredecible. Por ese motivo, después de mucho pensarlo, publiqué este comentario en su momento, y creo que es pertinente para todos. Espero que comprendan lo trascendental del asunto y actúen a defecto con responsabilidad, esto parece un juego, pero no lo es.

“Hay varios escenarios (Universos) coexistiendo, y dos que sobresalen o se destacan sobre los demás. En medio, una guerra para imponer uno u otro en el momento de la inflexión. Mientras tanto cada uno de nosotros viviendo en su propio universo, el que elegimos y generamos por proyección holocuántica. Este universo nuestro es personal, pero cohabita e interactúa con todos los demás, inclusive con el escenario que se esté dando en ese momento. Eso no quita que uno viva su universo dentro del escenario, y que sean disonantes o no entre sí. Ya expliqué en su momento las sutiles pero importantes diferencias entre imaginar y recordar.” 

“Si nosotros recordamos el futuro correcto, nuestra esfera de consciencia se orientará automáticamente hacia la realidad subjetiva, de la línea de tiempo, del universo alternativo correspondiente a la esfera de consciencia del sujeto recordado, o sea usted en otra realidad. Si usted se recuerda en un mundo perfecto, tendrá un mundo perfecto, y si se recuerda en un mundo de caos, tendrá un mundo de caos. Y no hablo de imaginar o visualizar, hablo de recordar, como cuando usted recuerda un sueño o un olor, si usted imagina o visualiza, solo puede llegar a atraer circunstancias de la misma realidad, pero no realidades de universos diferentes. Si usted recuerda está proyectando la realidad del universo que recuerda. Esto llevado a la realidad general, da como resultado los cambios de octavas a nivel planetario, donde la humanidad completa cambia de Matrix, que no es otra cosa que una de las realidades de la consciencia del “Do”. El “Do” está recordando su futuro en este preciso momento, está recordando la Matrix 15.64, pero también ahora mismo, mientras lee este capítulo, se está produciendo un cruce de líneas espacio-temporales alternativas, generadas de forma artificial por el LHC del CERN, en un último intento de los oscuros, de manipular el recuerdo del futuro correspondiente a esta Matrix 7.82 para llevar a la humanidad al universo que desean, el universo del pacto de Baphomet y su reinado de terror. Es hora de que recuerde, recuerde su futuro con todas sus fuerzas, recuerde que es libre, recuerde que es feliz, recuerde que es justo, recuerde que es luz, recuerde que es amor, recuerde que es paz y sobre todo, recuerde que puede recordar que ganamos la batalla, porque el futuro existe y ya pasó. Usted es la trama sagrada, usted tiene el poder, usted y solo usted tiene la llave que abrirá la puerta para conducirnos a la realidad deseada. Sea consciente, recuerde y no la pierda” LA TRAMA SAGRADA 

“Ahora están imaginando y es sumamente peligroso hacerlo tan cerca de la inflexión. Por ese motivo dudo muchas veces, en permitir o no, este tipo de contenido, porque siento que soy participe en cierta manera por omisión o inacción, en crear un universo que no quiero”. 

Esa misma omisión o inacción en sus vidas, en su día a día, puede terminar en una materialización no deseada por usted, en un Tunguska que destruya todo a su alrededor. Sea consciencia y energía para crear, y no para destruir, y hágalo hoy, porque mañana quizás sea tarde. Y como dijo hace poco un lector, “Parece que se mueve una mota de polvo en el desierto y con esto se puede destruir una galaxia. Todo afecta a todo.” Absolutamente cierto, así que cuidado, no sea que destruyan por descuido, todo lo hasta aquí por ustedes creado.

Lección de magia n.º 7: “Sonidos extraños alrededor del mundo – 2012

 

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