vacunación

Vaya por delante que a pesar de ser médico y con muchos años de docencia en el ámbito universitario en el marco de una especialidad que utiliza el microscopio como herramienta imprescindible, por lo tanto no muy alejada de estos asuntos, voy a procurar desarrollar un discurso de análisis lógico al margen de contenidos excesivamente técnicos.

Inicialmente quiero manifestar que con carácter general en los asuntos de la vida, me ha gustado poco que los mismos que generan un problema, aporten de inmediato las soluciones, y menos si se trata de supercapitalistas globalistas teñidos de iluminación, que en sus infinitos afanes no han encontrado nada más infinito que la deidad, de la que parecen sentirse más próximos que de los ínfimos humanos que no pertenecemos a sus restrictivos círculos. Que un virus se escape de un laboratorio, puede ocurrir, aunque sería muy deseable que se pusiese más afán en su control. Pero a  qué se dedican esos laboratorios y cuáles son sus objetivos. Si atendemos a los propósitos bien intencionados, nos llegan generosos cantos de proteger nuestra salud en un futuro con vacunas más potentes frente a virus terribles, muy agresivos. Puede aducirse que el riesgo del fin no justifique los medios, y el argumento digamos oficial tiene una cierta carga de buenismo un tanto ingenuo. Claro, la vertiente del mal, aunque sea como posibilidad remota, no se quiere ni plantear en una sociedad temerosa de salirse de la linde y huidiza de planteamientos incómodos. Pero insisto, aunque sea como posibilidad, no parece tan disparatada en el ámbito de gente que habla sistemáticamente de catástrofes biológicas, de la necesidad de diezmar la población mundial y de reducirla de forma drástica. Pues he aquí que buena parte de la financiación de esos opacos laboratorios procede el club de los iluminados globalistas.

Creado el problema y el pánico, desarrollamos todas las estrategias de sometimiento imaginables hacia la población en general para tenerla bien moldeada y receptiva, totalmente dispuesta al acatamiento. Y en un tiempo récord, los mismos grupos del privilegio económico mundial, aportan la solución salvífica, algo que tildan como vacuna. Y llega en principio de forma escasa y limitada. El pueblo lucha por alcanzar el privilegio, se produce ansiedad, el que lo alcanza siente cierta superioridad. Es  el nuevo maná, el bien más codiciado, lo que te permitirá la purificación, el definitivo abandono del riesgo y la zozobra, la vida plena. Pero empecemos a analizar su parte oscura ¿Por qué se promociona con el popular, admitido y esperanzador título de vacuna, algo que no lo es? Es obvio que si decimos que se trata de un tratamiento genético preventivo, que es lo que en verdad es, el fervor popular se reduciría drásticamente y la gente se haría muchas preguntas, y en alguna medida, más tarde o temprano, habría que responderlas, mientras que el término vacuna tiene una aceptación e intuitiva comprensión muy generalizadas. Resulta que en los últimos años las empresas farmaceúticas han perdido mucho dinero en la investigación de terapias génicas, principalmente en el campo de la oncología, con resultados prácticamente nulos. Pues bien resulta que en pocos meses se fabrica una terapia génica con el objeto de frenar una infección vírica, algo inusual y en principio de dudosa eficacia y consecuencias imprevisibles, en vez de investigar una vacuna tradicional con real capacidad de inmunización, utilizando virus atenuados o segmentos antigénicos inactivos. Conviene recordar que este tipo de procedimientos solo ha aportado algún beneficio frente al virus del Ébola, después de muchos años y diversos intentos experimentales, y ha supuesto un absoluto fracaso con el VIH. Se argumenta que la causa es la premura y la urgencia, pero resulta que el mayor tiempo en estos estudios es el dedicado a la fase 4, la experimentación humana, que como es ya generalmente muy conocido, no se ha realizado, ni cumplimentado en tiempo necesario con este tratamiento génico, por lo cual la explicación genera muchas dudas. Recordemos que a día de hoy no está secuenciado el virus en su totalidad, es decir no se conoce completamente su composición molecular.

Se afirma desde la gran mayoría de las instancias políticas y mediáticas que la mal llamada vacuna cuenta con todas las bendiciones, garantías y autorizaciones habidas y por haber, por cierto produce rubor escuchar a ciertos propagandistas de tertulias promocionar el producto con aseveraciones tan científicas como: “todos los expertos y virólogos aconsejan la vacuna por segura y eficaz”. Sería aconsejable que en España la gente se acostumbrase a hablar de lo que conoce, y a utilizar más los argumentos y la razón, que la manipulación con pretendidos refuerzos como todos, todo el mundo, la totalidad… Afortunadamente la uniformidad absoluta no existe y la totalidad es inalcanzable. Pues bien, ni la Agencia Europea del Medicamento, ni la Americana, han dado la Autorización para este medicamento, sino una licencia de utilización por motivo de emergencia, con lo cual prácticamente se han lavado las manos, intentando evitar cualquier responsabilidad en el futuro. Licencia que cuenta con una vigencia de un año, y que por cierto vence este próximo octubre ¿Por qué se está tergiversando la realidad de manera tan generalizada? ¿Por qué se está intentando inocular este tratamiento a la mayor parte de población posible sin tener en cuenta ningún tipo de singularidad, edad o valoración previa? Extraña unanimidad, y más extraño aún resulta que en este mundo de constantes debates más o menos interesados, y pocas veces interesantes, no se haya producido ninguno sobre este asunto con presencia de verdaderos expertos que puedan aportar diversas visiones, y permitido a la población tomar una decisión informada y libre. Muy sencillo, no interesa la información, porque no se quiere libertad en la decisión.  

Al tratarse de un tratamiento médico debería existir una prescripción emitida por un profesional responsable ¿Quién es aquí el prescriptor? Pues muy sencillo: nadie; porque de esa forma sería individual y nadie quiere asumir responsabilidades, debido a que subyace una sospecha de falta de garantías. Un tratamiento invasivo tendría que estar acompañado de un consentimiento informado, otro aspecto que es evitado obviamente por las mismas razones. Solo se conoce una ficha técnica plagada de aseveraciones optimistas y no demostradas.

Otra falacia que está generando enfrentamiento social y expectativas de seguridad infundadas es el hecho de que las personas “vacunadas” están inmunizadas y no pueden sufrir la enfermedad, ni transmitirla. Ambas cosas son falsas, con lo cual ese pretendido escudo social no existe, por lo que es absurda esta visión de insolidaridad y de peligrosidad social con la que se está tachando a las personas que no se someten al tratamiento. La única expectativa que puede producir este tratamiento, es una reducción de la gravedad de los síntomas y las consecuencias de este proceso a título individual. Es decir, quien libremente decida no “vacunarse”, estaría decidiendo un hipotético perjuicio sobre su salud, sin que para nada genere ningún daño al resto de la población. No hay egoísmo, ni irresponsabilidad, ni insolidaridad. Simplemente ante un tratamiento con efectos secundarios desconocidos y no experimentados, pues de hecho la fase experimental se está desarrollando ahora sin información y consentimiento de la población afectada, hay gente que en el uso legítimo de su libertad, decide no recibir ese tratamiento. Es inadmisible la presión política y mediática que se está ejerciendo sobre la población en su conjunto y la criminalización a la que se está produciendo sobre la gente que renuncia a la vacuna salvífica. Y lo que es peor, es más que sospechosa esta unanimidad política y mediática, y más cuando de sobra sabemos quiénes son los interesados en este procedimiento de ingeniería social y demográfica, y de enorme calado en su rendimiento económico. Porque no olvidemos que estas empresas filantrópicas, en permanente compromiso y esfuerzo por nuestro bien y pertinaz defensa de nuestra libertad y derechos humanos, en especial de los más desfavorecidos, no han liberado las patentes de sus salvadores remedios, con lo cual mantienen la exclusiva capacidad de producción y su correspondiente coste, no permitiendo que otros lo pudiesen producir gratuitamente o con menor precio. La realidad es que por encima de todo, hay que amarrar el negocio y los rendimientos.

Otro relevante aspecto es el desconocimiento sobre el tiempo de duración de la eficacia de este tratamiento, que según parece si nos atenemos a las estimaciones hasta ahora manifestadas, oscilaría entre dos y seis meses, a tenor de lo cual aún haría más las delicias de sus generosos promotores, contando a mayores con el seguro apoyo de las diversas fábricas de zozobra. Así que ya saben, preparen los dos brazos, muslos, glúteos y todo lo que sea necesario para esta ronda continua de inoculaciones, mientras la caja registradora continúa la rueda de la fortuna.

Y para concluir algunos aspectos más técnicos de forma sucinta. Estos tratamientos consisten en inyectar ácidos nucleicos, RNA mensajero o DNA según las diversas marcas farmaceúticas, con el objeto de forzar a sus células a que sinteticen en sus ribosomas, lugar de la síntesis proteica, una proteína de la cápsula del virus, la ya famosa proteína S, derivada de spike o espícula. Una vez sintetizada por sus células esa proteína extraña a nuestro organismo, será reconocida como tal y producirá células defensivas especializadas en el reconocimiento y ataque frente a todo aquello que contenga ese componente, como obviamente ocurre con el coronavirus que lo contiene en su estructura, y por lo tanto podrá combatir el ataque y el daño viral con mayor facilidad. Pero resulta que esa proteína S es enormemente tóxica y hay muchos aspectos que se desconocen y que experimentalmente no están comprobados. En primer lugar cuál es la capacidad de extensión de esa proteína, es decir a qué células y en qué medida puede afectar y qué capacidad de lesión celular es capaz de producir. Por poner algunos ejemplos, ¿no puede alterar las células endoteliales de los vasos, causando una lesión a ese nivel que incremente el riesgo trombogénico, y por lo tanto de ictus, infartos y demás enfermedades tromboembólicas? ¿Es capaz de atravesar la membrana hematoencefálica y causar alteraciones neuronales? ¿No puede afectar a las células musculares o aquellas que no tienen capacidad de regeneración?  ¿No puede afectar a las células germinales y limitar o anular la fertilidad? ¿No puede alterar en las mujeres embarazadas, y principalmente en estadios iniciales, a las células sincitiales encargadas de  la implantación y del futuro desarrollo placentario, produciendo abortos? ¿Cuánto es el tiempo real de permanencia de estos ácidos nucleicos y de esta proteína en nuestras células? ¿Cuál es la capacidad de eliminación real y definitiva de esta proteína tóxica, pues no todos los diferentes tipos celulares tienen la misma? ¿Si el RNA mensajero atraviesa la envoltura nuclear desde el núcleo al citoplasma, por qué no lo puede hacer en sentido inverso? Es evidente que todos estos posibles efectos adversos a medio o largo plazo no han sido estudiados, siendo la realidad  que la fase experimental humana se está produciendo en la actualidad con la aplicación masiva a nivel mundial de estos tratamientos, sin consentimiento y evitando toda responsabilidad. Lo cierto es que algunos de estos efectos se están describiendo ya en personas sometidas a los mismos, por cierto con cierta ocultación o evitando el nexo de relación directa. 

Otro hecho evidente es que estas denominadas vacunas se inoculan a miles de millones de personas por su carácter preventivo y la necesidad mundialmente inducida, por lo que su utilización es infinitamente mayor que los tratamientos de carácter curativo exclusivamente aplicables a las personas infectadas. No sé si tendrá alguna relación con el práctico abandono investigador que por parte de estas grandes farmacéuticas se está produciendo con los segundos, aunque cabe la sospecha, más si tenemos en cuenta que los multimillonarios beneficios que están generando para estas concretas empresas va a conducir a un más exclusivo oligopolio en el sector. Asunto por otra parte preocupante.

Por último, en la ficha técnica figuran numerosos efectos adversos descritos, por supuesto como respuesta inmediata como no puede ser de otra forma, cierto que de carácter leve, así como algunas contraindicaciones como posibles reacciones anafilácticas para personas que sufran algunos tipos de alergia. Sería interesante conocer si de forma sistemática e individualizada se informa de estos trascendentales, imprescindibles y obligatorios aspectos. Me temo que no.

 

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11 Comentarios

  1. Los asesinos matan aunque sea con una jeringuilla, y esos que están colaborando en las inoculaciones son cómplices de asesinato, esa es mi reflexión.

    • Leyendo este articulo no me extraña que todavia no haya caido el engaño es una verguenza.

  2. Articulo flojo ya que no hay nada que prevenir todo es una estafa y vd lo sabe deje de mentir como el resto de sus compañeros. Ahora ya no vale ir de disidente cuando se ha sido complice.

  3. Libertad para “vacunar” es libertad para matar no se trata de ayudar ni de negocio se trata de asesinar es un delito de genocidio apoyados por gilipollas como vd. Dele saludos a steegman de mis partes.

  4. La verdad es que son muchos los intereses ocultos o visibles,de los malos viene la maldad,pero muchos sobradamente inteligentes y formados han estado participando y asintiendo,esperemos que no comiencen a ponerse medallas del trabajo contra viento y marea que han estado realizando,médicos por la verdad,dsalud,el diestro,rafapal,pilarbaselga,quinta columna,divulgacióntotal etc.etc.
    Todo está trama forma parte del golpe de Estado contra Donald Trump y ahora para desviar la atención del fraude electoral,cuando el recuento de votos ya ha terminado en Maricopa y cuando es evidente que se ha cometido fraude electoral en todos los EEUU y en otros muchos países y naciones.Y que decir de la captura de las redes de pedosatanistas?,miles irán a Guantanamo.Y los medios de comunicación convencionales…se creen que saldrán indemnes?.

  5. ¿Donde dice que la vigencia de la licencia de la”vacuna”de emergencia es de un año? Hasta Octubre dice… No he encontrado esa información por ningún lado

  6. La situación es complicada,el tema de la inmigración hace tiempo que se les fue de las manos.Son muchas bocas para alimentar,muchos menesteres,y eso que no vivimos en ciudades superpobladas de más de 20 millones de habitantes.Aunque el planeta tierra es generoso y podrían haber recursos para todos,la mala gestión,las desigualdades y las constantes agresiones al medio ambiente,han conducido a los que dirigen el mundo a esta calle sin salida.Cuantos más desastres provoquen con la tecnología haarp,peor será la situación,por qué las vacunas asesinas intentan suplir la falta de alimentos.Confirmado,la nueva variante son los inyectados,si con el 4g ya vemos lo que ocurre,imaginad con el 5g.Los asesinatos con vacunas experimentales son una solución demasiado drástica,esto es un exterminio en toda regla,y por eso hay que frenarlo cuanto antes,también lo ha confirmado Pfizer,además habría que erradicar el comunismo.Mientras tanto los patriotas o soldados,están teniendo grandes logros,les están cortando las comunicaciones,de ahí los cortes de electricidad.

  7. Vamos a ver ¡¡¡Sr. Zurro!!!
    En lugar de enjabonar(se) demostrando tomar una mediocre posición entre la cobardía corporativista y la falta de agallas (coraje) profesional que denuncie, al menos, las incongruencias sanitarias en la toma de posiciones políticas, tenga el valor de, estudiando la documentación técnica existente, tomar ya una posición decidida. Con o contra la deriva de la tiranía sanitaria actual.
    Si es con, deje este medio y pásese a los Mass Mier.. Media.
    Si es contra, aporte su “expertise” y colabore en dar luz a los que nos oponemos a la tiranía.

    Y le recuerdo hasta donde ha llegado el grado de la estupidez humana:
    “El poder transmitir una enfermedad que no tenemos en aquellos que están inmunizados contra la misma”

  8. El periodista y médico que redacta éste artículo, debería empezar primero a preguntarse, ¿El virus ha sido aislado o purificado?. NO. ¿Cumple los postulados de Coch? NO. Entonces ¿Qué es lo que tienen, del supuesto sarv cov-2?. Un relleno del 99% por el software Muscle. En definitiva…
    UNA ESTAFA!!!. A partir de ahí, empiezas a leer los artículos que publicó el periódico para el que trabajas, sobre el óxido de Grafeno contenido en el análisis del doctor Campra Madrid.

    LUEGO NO EXISTE NINGUN VIRUS.

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