Después de más de un año y medio de pandemia, ha nacido una nueva raza, los “pura sangres”.  Comúnmente conocidos como negacionistas, fachas y de ultra derecha, somos gente  normal y corriente, heteros y LGMSJNF+U, blancos, negros, amarillos e incluso hasta pelirrojos,  ahora etiquetados y apestados por tener pensamiento crítico e intentar ir más allá de las  soluciones que nos ofrece un sistema corrupto. También por buscar respuestas a los problemas  que nos crean nuestros amados líderes y que siempre “solucionan por nuestro bien”, mientras  ellos no se enfrentan a ninguno, básicamente por tienen el sueldo asegurado con nuestros  impuestos. ¿En serio te los crees? ¡¡Eres un irresponsable!! 

Ni sé las veces que he repetido, que yo no pongo mi salud en manos de un político ni de una  farmacéutica con conflicto de intereses porque soy responsable. Tú me llamas negacionista y  cuanto más me lo dices, más leo, más investigo y más hablo con personas que viven en otros  países, que me digan si allí pasa lo mismo. Al final resulta que los “pura sangre” queremos  

mantener y luchar por nuestros derechos y libertades, también los tuyos, pero por encima  de eso, ¡¡queremos proteger a nuestros hijos y a nuestros mayores!! ¿Suena súper  negacionista, verdad? 

No acepto ninguna lección de políticos ineptos y mentirosos, científicos con “titulitis aguda” que  siguen protocolos que vienen de arriba, sin investigar; y menos aún, de medios de  comunicación de masas, que se han convertido en auténticos programas de propaganda.  Por cierto, os voy a contar la diferencia entre propaganda e información. Propaganda, término  que mi profesión siempre he odiado, es dar a conocer a la opinión pública una parte de la  información y transmitir un mensaje sesgado que a ti, a tu marca o a tu gobierno, le interesa por  algún motivo. Información, es contar lo que pasa desde todos los enfoques posibles, que se  publica o emite, con el objetivo de que cada uno saque sus conclusiones. En resumen. La  propaganda en los medios, la lidera gente con contratos millonarios. La información, la  hacemos los “pura sangre”, que exponemos nuestra imagen y además no ganamos un duro  con ello.  

Os cuento un ejemplo. Cuando sufrí el cáncer, nuestro gran amigo Agustín, decidí contarlo  pública y libremente por ayudar a los demás. Fue una decisión independiente con el único  interés de salvar vidas y porque el riesgo de exponerme públicamente, era menor que el  beneficio. No oculté ni una sola fase del proceso para que cada uno lo asimilara en tiempo y en  forma. ¿Tenía alguna necesidad? NO ¿Tenía algún interés económico? NO. Salvé vidas, SÍ.  ¿Trabajo para algún partido político, institución o entidad científica? NO. Con lo cual es un  testimonio libre, altruista y sin conflicto de intereses ¿Iba a a arriesgar mi trayectoria profesional,  mi marca personal y exponerme en los medios, contando algo tan personal como una  enfermedad? SÍ. Porque salvé vidas. Emocionalmente fue horrible volver a la primera línea  mediática pero cumplí una misión altruista, que me salió del corazón. 

Así que sí. Llámame negacionista por no creer en un pangolín, por estar en contra de medidas  inconstitucionales, por dar mi opinión libremente, por leer e investigar fuera de la versión oficial  llena de mentiras e incoherencias. Por cuidar de mi familia y amigos, por respetar a los que no  piensan como yo, por vivir y ser feliz. Pero te agradecería enormemente, que ya que has  decidido etiquetarme, me llames “pura sangre”.  

Si quieres ser “pura sangre”, aquí van unos consejos. Los “pura sangre” no vemos la tele.  Leemos por encima la prensa subvencionada para reírnos en su cara pero nos informamos en la  prensa alternativa. Los “pura sangre” nos mantenemos libres mientras nos silencian y nos  censuran. Los “pura sangre” no nos vendemos a las grandes corporaciones, no sucumbimos a  presiones, somos valientes y tenemos una moral incorruptible. Los “pura sangre”, queremos  salvar vidas sin ningún tipo de interés económico, amamos a nuestra familia, a nuestros amigos,  nuestra independencia, nuestros derechos fundamentales y sobre todo nuestra felicidad. 

Unos pocos, ahora conocidos como “negacionistas” en realidad somos los más responsables,  los “pura sangre” que nacimos libres, moriremos libres porque no sucumbimos al poder ni  a la mentira ¿A ver si va a ser envidia lo que nos tienen?

 

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6 Comentarios

  1. Para mí son negacionistas precisamente aquellos medios y aquellas personas que niegan la verdad, pues la mentira es más fácil de asimilar. Intentar comprender que el objetivo que hay tras las “vacunas” es nefasto es muy difícil de digerir. He tratado de convencer a algunas personas de que no se pusieran esa mierda, sin éxito, sintiendo una impotencia tremenda, pues además las discusiones con respecto a este tema me han hecho no querer hablar de ello, más que nada para no perder el contacto con ellos, porque son mi familia. He perdido el contacto con amigos que tenían una percepción totalmente distinta y los que me quedan piensan más o menos igual y no tengo más remedio que callarme lo que pienso. Esto es horrible, los psicópatas sabían perfectamente que esta vez (de momento) se iban a salir con la suya, generar división en la sociedad y a los pocos disidentes o, sencillamente, mejor informados que el resto, se les iba a tachar de locos, de irresponsables o de negacionistas, cuando, como he dicho antes, negacionistas solo son quienes niegan la realidad, quienes niegan la verdad.

  2. Se oye a todas horas, en la puerca boca colaboracionista de toda esta chusma vendida; negacionista, negacionista, negacionista.
    Pues bien, no niego ni dejo de negar nada, simplemente me opongo a vacunarme.
    Les parece bien a todos estos periodistilles ineptos o se lo digo más claro. No me sale de los h…., convertirme en un cobaya.
    Y, como estoy hasta ahí, de que me digan peligro público, les diré que es justo al contrario, según sus propios argumentos , un vacuneta, me puede contagiar a mi, y yo si tendría problemas, mientras el vacunado tendría minimizados los efectos perniciosos del virus.

  3. Hoy he vuelto a faltar a mi cuarta cita, que incansable es esta apisonadora de derechos y libertades.
    Estrechan el cerco en torno a ti. Te van dejando solo, aislado y silenciado. Jamás pensé que algo así pudiera ocurrir, pero el día que escuché a gente que tenía por buena, jactarse de denunciar a gente que iba “sin perro ni bolsa” por la calle en el confinamiento, supe que había llegado el momento de aparcar la inocencia. Esta es “la nueva normalidad del satrasanchez, la mezquindad aflora por todas partes y nos cerca.

    Yo no soy negacionista, solo una persona que se resiste a ser cosificada. En cualquier caso mejor ser negacionista que oscurantista como todos esos que, incapaces de convivir con su terror, quieren vernos a todos igual de mal para no tener que pensar en su cobardía e indeterminación.
    La oscuridad migra de la cueva para robarnos a todos la luz.

  4. Hay muchos PURA SANGRE, que estan en urgencias, pensando que al ser potrillos , estarian a salvo

  5. Fachas y de ultraderecha no son los negacionistas precisamente cuando no son de derechas ni de izquierdas. Es más yo detesto a ambos tanto a la falsa izquierda como a la derecha globalista. Todos han colaborado en esta basura y muchos se lucran con ello ya llegará el momento de ver quien es quien y el que haya colaborado con el enemigo lo va a lamentar.

  6. Y hay mucho traidor en URGENCIAS de bata blanca que más le valdría empezar a correr…

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