Según Wikipedia el término «humanidad» se puede referir a:

En antropología

El «ser humano» como especie (Homo sapiens), el «ser humano» como género (Homo) o bien «la naturaleza humana».

En psicología: «El comportamiento humano».

En demografíaLa «población mundial», el conjunto de todos los habitantes de la tierra.

En moralLa «compasión», el «altruismo» y otros rasgos morales positivos.

En educación y epistemología«Humanidades», el conjunto de disciplinas relacionadas con el conocimiento humano y la cultura.

En música«Humanidad», álbum de Lincoln Thompson de 1974. «Humanidad», canción de la banda Scorpions, de 2007.

En cine«Humanidad», película de Ralph Morgan de 1933.

A pesar de las multiples acepciones, ninguna de estas referencias considera lo importante del sustantivo, la esencia misma del nombre y del hombre: su Ser de luz. 

El término humanidad deriva de la palabra humano (humanus, del latin humanitas) Lhumanu en hiperbóreo, por consiguiente, el sustantivo correcto sería Lhumanidad, «lhuma» de Lhumanus y el sufijo nominal «idad», que denota cualidad o estado de “claridad”, o sea que podríamos definir a la palabra humanidad como “la claridad del humano”, la luz del Lhumanu. Humanidad es, por consiguiente, la capacidad del hombre de alumbrar y guiar a otros y todo aquel que no ejerza este concepto, no puede considerarse Humano. Cuando hablo de «humanos» en minúscula, hablo en los términos de las definiciones de Wikipedia antes citadas. Cuando hablo del  «Humano» con la primera letra en mayúscula, hablo de la definición dada ahora, “la capacidad del hombre de alumbrar y guiar, ―como un verdadero faro de luz a otros hermanos, respetando el camino elegido por cada uno en esta existencia, sea el que fuere, mediante la consideración externa hacia el prójimo.” Cualquier tribu o aborigen del planeta, tiene más Humanidad que usted o yo.

Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888) fue un político, escritor, docente, periodista y militar argentino. Fue gobernador de la provincia de San Juan entre 1862 y 1864, presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874, senador nacional por su provincia entre 1874 y 1879 y Ministro del Interior en 1879. En 1845 escribe “Civilización y Barbarie”; el libro ―también conocido luego como “Facundo”― trata sobre el caudillo riojano Facundo Quiroga y las diferencias entre los federales y unitarios. Es además una descripción de la vida social y política del país de esa época, pues ofrece en él una explicación sociológica del mismo, fundada en el conflicto entre la «civilización» y la «barbarie», personificadas respectivamente en los medios urbano y rural. La “barbarie”, como llamaba despectivamente Sarmiento a los indígenas, y los habitantes del interior, eran en realidad lo más cercano a la Humanidad, y la “civilización”, lo más próximo a la barbarie. Un pro-corona (amos) como Sarmiento, comenzó el adoctrinamiento en Argentina, que ya otros habían iniciado hacía siglos en Europa y algunos años antes, en América del Norte. La deshumanización se había iniciado, para llegar a lo que hoy es el mundo, la barbarie de la que Sarmiento formaba parte, y que tanto criticaba equivocadamente, al proyectarla en los que todavía eran Humanos.

El ejemplo más claro de Humanidad que existe hoy en día en el planeta, son las tribus de aborígenes que aún quedan sin “colonizar”. Hollywood, como siempre, da su ejemplo de Humanidad destruida por la civilización, en la película Avatar. En el mundo creado por James Cameron, los Na’vi de Pandora ―una de las lunas de Polifemo, un planeta del sistema estelar Alfa Centauro, a 4,4 años luz de la Tierra― viven como verdaderos Humanos, en armonía total con su habitat y su prójimo, hasta que llega la “civilización” a explotarlos y destruirlos, igual que pasó en el continente americano y en otras partes del mundo a lo largo de la historia. Casualmente, una de las razas alienígenas contactadas proviene de Alfa Centauro. Según Clifford Stone, los “Alfa Centauri”, se destacan por su “Humanidad”, se caracterizan por promover la justicia social, la libertad humana, y el uso responsable de la tecnología, viviendo acorde y en armonía con la naturaleza. La Humanidad no está ceñida a ninguna especie, ya sean terrestres o alienígenas, ni tampoco es patrimonio exclusivo del hombre y de este planeta, la Humanidad tiene que ver únicamente con el contacto con el Ser. Ninguna de estas características de Humanidad puede ser manifestada si el que gobierna a la unidad de carbono Lhumanu, es el ego. Solo el Ser tiene la capacidad de expresar todas las propiedades de la Humanidad a través del Espíritu, su cuerpo de enlace divino. Mientras usted siga siendo un ego enlazado con la unidad de carbono a través de su Alma, no tiene ninguna posibilidad de manifestar Humanidad, y quedará acotado a manifestar una simple humanidad representativa de la barbarie de la civilización moderna. 

La pregunta obligada después de leer esto es, ¿cómo empiezo?  La respuesta es simple: recordando cuando era Humano. Recordando que no hace mucho, apenas unos años, aún tenía amigos por la amistad, que vivían cerca de su casa porque eran los hijos de sus vecinos, que eran a su vez amigos de sus padres, que se preocupaban si usted no estaba bien, que le tendían una mano o le prestaban algo si necesitaba, que comían juntos en las fiestas, que se contaban anécdotas y compartían experiencias, que conocía sus nombres, apellidos y trabajos, que se llamaban por sus apodos, que se juntaban en el bar o el club del vecindario a compartir un momento, que se deseaban los buenos días, buenas tardes y buenas noches, que siempre estaban dispuestos cuando los necesitaban y acudían a ayudar al prójimo naturalmente, sin titubeos o consideraciones egoístas y personales, en fin, que vivían en comunidad pese a las circunstancias de la civilización. Ahora todo es por interés, conveniencia o ego, y el bar fue suplantado por las redes sociales, y estas suplantaron lo Humano por lo mecánico, despersonalizado y virtual, con un «muro» donde todos se exhiben como mercadería: «tengo cientos de amigos y seguidores, soy popular, soy lindo/a, soy querido/a, soy simpático/a, soy especial, soy diferente, me saco fotos llamativas y sensuales, me muestro en poses sexy, me vendo por un ¡me gusta!, soy el mejor, soy único/a, soy ego, soy ego, ¡SOY EGO!»

Mientras termino este capítulo me brota una sonrisa, una felicidad sin sentido, un ¡que bien lo hicieron!, y recuerdo mi hogar, mi mundo, lo que dije a mis hermanos Viryas: «¡Cómo nos truncaron la Humanidad! Los respeto por la capacidad que tienen de conseguir sus objetivos, ojalá tuviéramos la misma fuerza para revertir esta realidad, pero sé, aunque desearía lo contrario, que el humano es exactamente como lo describo en CARTA DE UN INICIADO. Quizás, esta loca cruzada, ayude un poquito a equilibrar la balanza, y que muchos hermanos despierten del letargo al que los indujeron.» Mientras tanto, la buena música, como siempre, nos devuelve un poco de Humanidad. Quizás sea por, “su modo de Ser”.

 

COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL