Este es uno de los temas más difíciles de explicar y comprender porque es necesario su abordaje por distintos frentes, que a primera vista son incompatibles y no tienen nada que ver entre ellos. Si bien son muchos más, nos ocuparemos solo de tres, que además son los más significativos y necesarios para futuras transmisiones de información y conocimiento. Por un lado, veremos cuál es su papel en la historia de los comienzos de la humanidad, por otro lo que representan en la realidad subjetiva, y por último su correcta interpretación como movimientos y consumo de energías. El punto fundamental y que actúa como amalgama, es conocer que todo, absolutamente todo, es energía en distinta forma de manifestación, y que la materia como tal no existe, es solo la percepción de la energía en uno de sus más bajos estados de vibración, pero tampoco la energía como tal existe, es solo la percepción de la materia en estados de alta vibración. Si pudiéramos ver realmente el entramado del espacio matricial 4×4 de la realidad subjetiva, sería muy similar a la escena final de Matrix Revolución, donde Neo pierde sus ojos y ve con los ojos del Ser la verdadera trama de la realidad.

Comencemos con la parte histórica: Hace millones de años los Formatierras (jardineros) ―la raza más evolucionada de la galaxia― decidieron que el tercer planeta de nuestro sistema solar era apropiado para llevar a cabo un experimento de reservorio multiespecie a nivel galáctico, como un Arca de Noé cósmica. A tal efecto se preparó el planeta y se comenzaron a “sembrar” multitud de especies vegetales y animales provenientes de distintas partes de la galaxia. Dentro del plan de los Formatierras se encontraba la creación de una especie originaria y dominante, construida a partir de la genética de por lo menos tres razas extraterrestres, más una correspondiente a la raza predominante del planeta. Después de muchas pruebas y estudios se decidió que la especie raíz de donde se tomarían los cromosomas primordiales para la nueva especie, sería la de los grandes saurios que habitaban la tierra y que se adaptaban perfectamente al planeta y sus propósitos. El encargado de la creación de la nueva especie destinada a evolucionar como humanidad sobre el planeta fue Wotan (tómese como sujeto representativo), quien crea al Manu original a partir de la genética de los reptiles que habitaban la tierra en aquel momento. Mucho tiempo después llegan Enki y Enlil y crean al Lhulu a partir del Manu, con la finalidad de utilizarlo para sus particulares propósitos. Por último, el Lhulu se cruza con el Manu y nace el Lhumanu. Miles de años después Baphomet (tómese como sujeto representativo), representante de una de las razas cuya genética fue utilizada para reforzar los cromosomas raíz en la creación del Manu, entra nuevamente en escena firmando el pacto con Moisés. Esta raza a la que hago referencia son los Reptilianos de Alfa Draconis. 

Entonces tenemos por un lado a Wotan y los Nórdicos como   encargados de la creación del Manu, y cuya genética fue utilizada para ello. Por otro lado, a Baphomet y los Reptilianos, cuya genética también fue una de las otras dos utilizadas junto con la de los Formatierras, y en medio tenemos también a los Annunakis Enki y Enlil que volvieron a manipular al Manu original para crear al Lhulu, y que luego ―al cruzarse entre sí― dieron comienzo a una nueva raza, el Lhumanu. Por consiguiente, tenemos cuatro razas como posibles demandantes de nuestra posesión: los Formatierras, los Nórdicos, los Reptilianos y los Annunakis. ¿Cuál es el valor del Lhumanu como unidad de carbono? Su genética multiespecie. Los genes inactivos de nuestro ADN (la llamada “basura genética”), son los correspondientes a las especies que fueron utilizadas para su creación, y los genes activos, son la consecuencia de esa amalgama extraterrestre, nosotros el Pasú. De esta historia tengo la certeza, pero no tengo las pruebas. Solo el tiempo la confirmará o descartará. 

Veamos ahora qué representan en la realidad subjetiva Wotan y Baphomet. Estos seres reales y casi mitológicos, objeto de adoración y pleitesía, más que sujetos específicos representan energías, civilizaciones, ideas, paradigmas y arquetipos, realidades y universos alternativos de la realidad subjetiva. Es como si habláramos de Adolf Hitler y Winston Churchill, nacionalsocialismo y capitalismo, el pueblo y la corona, la libertad y la opresión, en otras palabras: los extremos de un mismo cuerpo. Wotan representa la raíz de la civilización, lo primitivo y pagano, el conocimiento primordial de la humanidad, lo hiperbóreo, lo más cercano al origen. Baphomet representa el cambio o evolución, lo moderno y cristiano, el conocimiento insustancial de la sociedad, lo meridional, lo más lejano al origen. El hombre primitivo puro, inocente y sabio contra el hombre actual corrompido, pecador e ignorante. Tanto uno como otro no dejan de ser las dos caras de la misma moneda, los amos sedientos de poder tras las ideas. Uno compartiendo el conocimiento a cambio de idolatría, orden y adoctrinamiento, el otro ocultando el conocimiento a cambio de manipulación, caos, placeres y fortuna. Luces y sombras del mismo cuerpo, la materia del espacio matricial 4×4. ¿Cuál elegiría en caso de no tener otra opción? Indudablemente a Wotan. 

¿Cómo comprendemos a Wotan y Baphomet desde el punto de vista de las energías? Para responder eso tenemos que retraernos al capítulo anterior, donde hablaba del substrato “e”, el espacio madre aún sin definir por una matriz, donde se mueven las luces y las sombras antes de ser manifestadas en la materia. Como ya dije, nada sucede sin que antes haya sucedido en el EM mental y el EM etérico. El Merkaba Primordial de vaet (0-) es la célula madre de la materia y la energía, cuya carga es neutra, no por equilibrio, sino por ausencia de polaridad, en otras palabras, es lo único en esta realidad que no está compuesto por cargas positivas y negativas propiamente dichas. Aunque su vaet (vector angular espacio temporal) sea (0-), vaet cero (sin orientación) y negativo en espacio (falta de este), solo toma forma y carga cuando se juntan, dando espacio y tiempo según conformen materia y energía. Como todo es energía, y la materia es energía condensada vibrando a muy baja frecuencia, también podríamos suponer que toda energía es materia vibrando a muy alta frecuencia. Por consiguiente, podemos postular que todo es materia. Siguiendo este razonamiento, el EM mental y el EM etérico son tan materiales como este EM 4×4, solo que fuera del rango perceptible por nuestros sentidos. Así como nosotros necesitamos de energías más sutiles para subsistir (las producidas en nuestro cuerpo por los alimentos, por el aire que respiramos, por el sol que nos calienta y por las emociones y sentimientos que nos regocijan) las luces y las sombras también necesitan energías más sutiles para subsistir, obtenidas, en este caso, de las pasiones de los extremos del péndulo. Un partido de fútbol libera tanta energía de sus seguidores y fanáticos como la de un campo de concentración en la segunda guerra mundial. No importa la circunstancia o el acto sino lo obtenido por medio de este. ¿Cómo creen que se siente una vaca en el matadero, o un toro en la arena? ¿Quién consume esa energía producida por el stress y liberada por el animal? Sí… acertó: usted en el plano etérico. ¿Por qué?, porque en el etérico no se puede comer un filete o una hamburguesa de la misma forma que se la come en el Espacio Matricial 4×4

Como verán, todo es relativo al espacio matricial que usted habita, sea consciente de él o no. Cada vez que se hace un ritual en nombre de Baphomet ―sea de forma directa o implícita― la energía liberada por los participantes es consumida directamente por este, así que es su banquete privado. Una misa católica, una tenida masónica, una cadena de oración donde se le pide o reza a una imagen, etc., son ágapes privados para las luces y las sombras de este juego. Wotan se alimenta de energías de carga positiva, y Baphomet de energías de carga negativa, ¿Quién define la carga? Nuestros “yoes” de turno. Por ejemplo: en una misa católica se desprenden energías positivas y negativas según qué pensamiento consciente o inconsciente tengamos en el momento de la ceremonia. Fulanita pide por la salud de Menganito, energía positiva. Menganito pide perdón por lo que le hizo a Zutanito, energía positiva y negativa. Zutanito fue a misa por obligación, energía negativa. En una sola ceremonia se alimentó a las luces y a las sombras de forma inconsciente, y al auspiciante de forma consciente, porque es el representante e intermediario entre el productor y el consumidor. Pero como la demanda de alimento es grande ―porque los ejércitos también lo son― solo queda poseer los “yoes” para que estos cometan los actos de pensamientos, palabras y obras que liberen la energía demandada tanto por Wotan como por Baphomet, y mientras tanto, somos drenados como pilas, y no podemos retener la energía suficiente para alimentar a nuestro Ser y que este se manifieste libremente y con plenitud. 

Si nos liberamos de las luces y las sombras, toda la energía quedará en nosotros y el camino hacia la liberación será mucho más rápido y fácil. No podemos sacar a Wotan y Baphomet de esta realidad, pero podemos sacarlos de nuestro interior. La pregunta del millón es: ¿por qué el “Do” permite que se alimenten de nosotros? Y la respuesta es muy sencilla: porque nosotros lo permitimos por lo expuesto en el capítulo “carta de un iniciado”. Decidimos cumplir ese papel en el juego de la creación, decidimos seguir siendo corderos y alimento, para que el péndulo siga moviéndose. Solo unos pocos quieren realmente cambiar de rol, dejar de ser corderos y convertirse en lobos, atentos y dueños de su energía y su alimento. Mientras tanto Wotan y Baphomet siguen disputándose al Lhumanu, no solo por el alimento que genera, sino por ser poseedor de un banco genético extraterrestre pocas veces visto y además por algo que ellos desean desde nuestra creación, algo tan preciado para ellos que sacrificaron su propia evolución por conseguirlo. Hoy día, Wotan y Baphomet ya no son extraños y no pueden ocultarse tan fácilmente dentro de ustedes, porque han conocido su rostro y los reconocerán cuando se asomen. La única diferencia entre Adolf Hitler y usted, es que él era consiente de a quién alimentaba y a quién quería alimentar. Ya que no podía liberar a toda una raza de las luces y las sombras, sí podía, sin embargo, intentar darle la mejor elección dentro de la acotada dualidad. Sean Ser y lograrán que Wotan y Baphomet los vomiten de sus bocas porque ya no servirán como alimento, lograrán liberarse de forma particular, y quizás mañana, la raza Humana solo alimente al Humano porque serán vaet (0-) el maná del “Do” que alimenta al Ser cristalizado que habita dentro del Virya.

 

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2 Comentarios

  1. ¡Chorradas!
    Hasta dan los nombres de los primeros… seguro que alguno incluso se lo cree…

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