presimiente

En las televisiones y medios afines –es decir, casi todos, que no han podido dejar de hacerse eco– mucho se ha escrito y visto estos días, del ridículo –uno más–que vuelve a hacer nuestro supuesto “representante” en el ámbito internacional, algo a lo que la izquierda ya nos tiene sobradamente acostumbrados en lo que podríamos resumir como “quijotada y paso atrás”, parafraseando una conocida costumbre hispana alrededor de una gran paella.

[Llaman Negacionista A La Actriz Miriam Díaz-Aroca Solo Por Respetar A Quien No Quiere Vacunarse]

Lo hizo Felipe González con su “OTAN, de entrada, no”, que decía cuando España solicitó su ingreso en 1981 y el Partido Siempre Opuesto a España –entonces también lo era, aunque lo pareciera menos, visto lo que vino después– dirigido entonces por él, se afanaba en convocar manifestaciones y recogidas de firmas anti OTAN, que hicieron que el rechazo que el C.I.S. cifraba en Octubre de 1978 en torno a un 15% en un posible referéndum, se elevara al 43% en Septiembre de 1981, sólo tres años después, gracias al negacionismo –eso sí lo era– socialista/felipista. Pese a todo, el breve gobierno de la UCD, de Leopoldo Calvo Sotelo, materializó la adhesión de España en 1982, año en que, en Diciembre, comenzó la primera etapa de gobierno socialista tras una abrumadora mayoría absoluta en las elecciones del 28 de Octubre anterior –203 escaños– y, con ella, su “reconversión atlantista” –vulgo, “bajada de pantalones”–, convirtiéndose en impulsor del mencionado organismo hasta la celebración del requerido referéndum que, con una participación del 59’4%, votaron “SÍ” el 52’5%, es decir nos dejó en la OTAN un pobre 31’18% de españoles. El mismo mandatario, de manera similar, forzaba una precipitada y muy mal negociada entrada de España en el Mercado Común Europeo, sin tener en cuenta ni de lejos los intereses de la economía española, particularmente los agrícolas y perjudicando de manera notoria a no pocos sectores, especialmente al lácteo, que todavía paga aquella nueva bajada de la tradicional prenda masculina, hoy también femenina y “femenine”.

No menos significativo en cuanto a ridículo internacional, sino todo lo contrario, fue el paso por esa esfera del segundo presidente socialista, José Luis Rodríguez, del que la entonces secretaria de Organización del PSOE y después ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad –tristes representaciones las de esos ministerios–, la incomparable –hoy superada con creces por sus sucesores en el partido y en el gobierno– Leire Pajín nos avisaba poco antes de las elecciones europeas de 2009: “Les sugiero que estén atentos al próximo acontecimiento histórico que se producirá en nuestro planeta: la coincidencia en breve de dos liderazgos progresistas a ambos lados del Atlántico, la presidencia de Obama en EEUU y la de Zapatero presidiendo la UE”. Un personaje, para el que “la palabra nación es un concepto discutido y discutible” y que pasó a conocerse como ZParo después de prometer en 2007 que “La próxima legislatura lograremos el pleno empleo” y dejar el gobierno con casi seis millones de parados en España o que, en Diciembre de 2009, en pleno “acontecimiento histórico” sorprendía al mundo entero desde Copenhague: “La Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento”, tras situar a España en “la Champions League de la Economía” porque “la crisis es una falacia, puro catastrofismo” y “lo peor de la crisis ha pasado ya”, decía en 2010 con los famosos “brotes verdes” que sólo él y su ministra de Economía veían. Hay vídeos por ahí en los que veíamos a ese pobre hombre, sembrador de nuevo de las dos Españas a su llegada en 2004, precisamente en la cumbre de la OTAN de 2008 en Bucarest, aislado y sentado en un sillón a escasos metros de Angela Merkel y otros presidentes de gobierno que departían en varios corrillos y al que George Bush había despachado ya en una anterior cumbre de la OTAN en Bruselas 2005 con aquel “¿Hola, ¿qué tal, amigo?”, como prueba de su admiración y consideración. Está visto que esas cumbres no le sientan bien a los socialistas españoles.

Y justamente en la cumbre del citado Organismo para la defensa del Atlántico de este año, de nuevo en Bruselas, se ha vuelto a repetir ese ridículo internacional de nuestro máximo representante político que comentaba al principio, esta vez al “presimiente” Pedro Sánchez que, como tiene mucha más caradura que su antecesor socialista, al que clona y supera ya de largo, y se maneja en inglés, no dudo en asaltar, literalmente, al presidente norteamericano Joe Biden, para hacer un paseíllo junto a él sin despertar el más mínimo interés en su oyente, que no interlocutor, por una galería entre una sala y otra, después de más de cinco meses desde su llegada a la Casa Blanca sin que Biden hubiera ni siquiera hablado por teléfono con nuestro súper ego como sí los hace habitualmente con otros líderes europeos y desde Moncloa alardeaban a bombo y platillo con que “por fin se producirá” el ansiado encuentro.

Las redes sociales dieron inmediatamente buena cuenta del ridículo de ese “encuentro de récord”, off the record estaría mejor dicho, por cuanto no estaba en el registro de la agenda del presidente norteamericano, pero que se ha hecho más notable que la única noticia favorable que se produjo para España en esa cumbre, el acuerdo de los líderes de la OTAN para que la próxima cumbre de 2022 se celebre en España, más por deferencia de ellos al cumplirse el cuadragésimo aniversario de la entrada de nuestro país en ese Organismo –40, aclaro de nuevo para mis queridas víctimas de la LOGSE y posteriores engendros educativos–. Fuera de esos memes, en los que el ingenio español llega a “reproducir” irónicamente una supuesta conversación: “Hey Joe, how are you doing?- Well, thank you, and you, man? – Great, when are we talking? –  And who are you man? – I am the president of Spain. – Well, my secretary will call you one of these days.  Bye man”, posiblemente haya sido de nuevo Vicente Vallés –del que en Moncloa llevan tiempo pidiendo su cabeza–, el que haya hecho una crítica más dura “La respuesta de Pedro Sánchez en la rueda de prensa ha durado más que el encuentro con Joe Biden”.

Mientras tanto, la Presidente de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sigue aumentando su liderazgo y dejando claro que no está dispuesta a pasar ni una, justo lo que muchos votantes del Partido Popular –algunos, como yo, con la nariz tapada en los últimos años, hasta las pasadas elecciones autonómicas de Madrid en las que renació el entusiasmo y se recuperó la certeza de que se votaba a alguien que sabía lo que quería y cumplía sus promesas–, venimos demandando de este partido, única alternativa al socialcomunismo frente populista actual, pese a no haberlo hecho bien entre 2012 y 2018. El pasado domingo, en la concentración que se celebraba en la Plaza de Colón y alrededores, en la que participó “no en contra de nada sino a favor de España”, poniendo en verdadero valor “no la foto de Colón –a la que peyorativamente se refieren la izquierda y sus medios subvencionados–, sino la de la dignidad” y a la que tuve la satisfacción de asistir yo también, sorprendía a muchos con unas preguntas en relación con la firma de los más que previsibles indultos que el gobierno, realmente el “presimiente” del desgobierno, porque se trata de su autoindulto de permanencia en el cargo como sea, pretende dar a sus socios en una especie de pagaré para la compra de unos meses más en el sillón, el Falcon y demás prebendas. Una preguntas que suscribo, de la “a” a la “z”, porque son las que nos hacemos varios millones de españoles, a buen seguro: “¿Qué hará el Rey de España a partir de ahora? ¿Firmará los indultos? ¿Le harán cómplice de esto?”. Fueron unas preguntas que levantaron polémica entre propios y extraños y a las que quiso –¿cómo no? – sacar punta de nuevo la izquierda demostrando que Díaz Ayuso e su bestia negra, pero ratificó con su naturalidad característica porque “pienso exactamente lo mismo” e insistió: “Es una humillación y una vergüenza que el Gobierno y los independentistas que se ríen de todos los españoles celebren haber puesto al Rey de España en una trampa. Si firma o no firma, haga lo que haga, estará en tela de juicio, añadiendo a continuación: “Por eso dije que le quieren hacer cómplice y por supuesto no lo es”. Aunque algunos quisieron ver una especie de desmarque en las palabras de Pablo Casado al  día siguiente: “Nada permite conectar esos indultos con el menor rastro de servicio al interés general, y su responsabilidad corresponde en exclusiva a Pedro Sánchez y a su Gobierno, como establece nuestro sistema político, una monarquía parlamentaria ejercida de forma impecable por su majestad el rey Felipe VI, como jefe del Estado”, la propia Presidente madrileña, en un desayuno celebrado el pasado martes, insistía en que: “Casado piensa exactamente lo mismo que yo. Es una constante humillación para las instituciones”, rematando para que no quedaran dudas con que “No ha habido rectificaciones, ni correcciones ni imposiciones. Es una absoluta vergüenza que al Rey de todos los españoles, el enemigo a batir por los independentistas y por los que quieren promover una república, tenga que firmar semejante documento, siendo además la persona que simboliza la unidad de todos los españoles y lideró y arrojó luz y verdad el 3 de octubre de 2017”. Chapeau, querida Presidente. Lástima que, no se sabe cómo, aunque se puede imaginar, los empresarios catalanes y la CEOE anunciaron a última hora su “apoyo” a los indultos, pero no me extiendo en ello.

Y en esa línea que le caracteriza, en su discurso de investidura de ayer, no defraudó a sus votantes, entre los que me encuentro obviamente, con una serie de 47 medidas que pondrá en marcha en los dos años que le quedan de legislatura y que no tengo duda de que cumplirá al no tener trabas de la izquierda, ya que suma más escaños que las tres formaciones de Más Madrid, PSOE y Podemos juntas y la justita representación de VOX no puede aspirar a nada más que abstenerse, en todo caso, si no quiere desaparecer por completo de la Asamblea madrileña dentro de dos años, como pasaría si vuelve a alinearse con la izquierda en un NO a alguna de esas medidas o iniciativas, como hizo en varias ocasiones en los dos años anteriores y amagó hace pocos días con su anunciado apoyo a la comisión de investigación sobre la incidencia del COVID en las residencias de ancianos que pedía la izquierda y que alguien de ese partido, más sensato que doña Rocío Monasterio, hizo rectificar. Sería muy largo recoger todas esas medidas que se presentaban hoy, pero como resumen recojo algunas: “Reducción de la estructura de Gobierno a nueve consejerías. Bajada de IRPF ya en 2022. Ayuda de 500 euros al mes por niño, desde el quinto mes de embarazo y hasta los 2 años de vida del bebé, a madres menores de 30 años. Modificación de 16 leyes autonómicas en materia de medio ambiente y ordenación del territorio. Entre ellas: Ley de Suelo, la Ley de Evaluación Ambiental o la nueva Ley de Economía circular. Se ampliará el horario de terraza de bares y restaurantes para que puedan servir desayunos a partir de las 8:00 de la mañana. Reducción de la ratio a 20 alumnos en el primer curso de segundo ciclo de infantil en el curso 2022/2023. Implantación del MIR educativo y creación de un centro especializado en la formación de profesores de la Comunidad de Madrid. Reducción precios públicos un 20% de los estudios de grado y un 30% de másteres habilitantes para el curso 2022-23.  Impulso de Becas de Excelencia, que reconocen a los mejores estudiantes universitarios. Creación de más plazas para residencias y centros de día y fomento de los cheques servicio. Puesta en marcha del Laboratorio Regional de Salud Pública construido en el Hospital Enfermera Isabel Zendal…”. Y como diría uno de esos memes en los que se comparaba el encuentro-asalto de Sánchez con los innumerables de Franco con otros Presidentes y Jefes de Estado, faltó enviarle este mensaje a sus colegas de otras autonomías: “Si puedes, me lo mejoras”.

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3 Comentarios

  1. España no puede ser un país adelantado porque tenemos a un asno de presidente, y además de ser un imbécil, un ignorante y un burro, miente y miente, que es lo malo de esto, que hay quien cree sus embustes, a mi esta rata me da asco y no la puedo ver ni escuchar porque me pongo de mala leche y me dan ganas de vomitar, no se que habremos hecho los españoles para tener a estos políticos mongoles, ojalá acaben todos donde se merecen ya que han destruido España y han arruinado a los españoles, lo peor está por llegar y os aseguro que no va a tardar.

  2. Buenos días . Al artículo de D. Antonio , no le pongo ninguna pega, desde el prisma de la clara y declarada admiración por la Srta. Ayuso y al partido político al cual representa. Nada que objetar al tema de S.M. y los separatistas. Sólo discrepo en un punto de cierta critica hacia el cogobernante en la Asamblea y no es otro, que le parezca erróneo, el intento de apoyo a la izquierda, en la investigación a las residencias. El hecho de que, en este asunto, respondiera la C.M. no debe mezclarse quién era la presidenta con que la investigación la promoviera la izquierda. Supongo que la investigación iría dirigida a depurar responsabilidades en la gestión de esos meses, en los que muchos de los mayores sufrieron el abandono y consecuencias fatales por todos conocidas. Con independencia de la responsabilidad de Iglesias, que obviamente la tenía y ahora no se sabe por qué no, está la gestión asistencial y de las propias residencias. Quizás, si se iniciara esa investigación saldría a la luz, su principal responsable, que ahora es un ciudadano más y por lo tanto , expuesto a investigación y posible imputación. Hay ciertos asuntos que no son ni de derecha ni de izquierda, es de tener un mínimo de sentido común y sobre todo de aplicación de la justicia.

  3. No añado ni quito una coma a lo expresado en el artículo; si cabe, y coincidiendo con el anterior comentarista, sobre la comisión de investigación de las residencias de ancianos en Madrid, ya que como su nombre indica, se establecen para investigar un hecho y llegar a la verdad. Bien es cierto que la izquierda anda presta para aprobar las que pudieran perjudicar al PP y deniega las que al PS pudieran perjudicar. Por tanto, no es de extrañar que de vez en cuando la derecha deje de ser quijotesca.
    En cuanto a la opinión sobre Vox, no podemos estar permanentemente despreciándoles y al mismo tiempo pedirles, directa o indirectamente, su apoyo.
    De Díaz Ayuso simplemente subrayar que es más popular y obtiene más apoyos cuanto más su postura y modo de actuar se acercan a la realidad de Vox; de ahí que, al igual que este Partido, sea el látigo indomable del PS y, por tanto, su mayor enemigo.
    En referencia a los lamenalgas de Zapatero y Sánchez; hasta en eso se parecen. El primero, junto con Moratinos, mendigaban unas palabras con George Busch, cosa que nunca lograron, teniendo que conformarse con su desprecio. A Sánchez le ocurrió otro tanto; Trump, de forma imperativa, le mando sentarse y él, lastimeramente obedeció con una sonrisa forzada. Le volvió a ocurrir con Binde, pensando que con el cambio de Presidente de los EE.UU. también se cambiaba el orgullo y honor de dicha nación; craso error; recibió el mayor desprecio que se le puede hacer a una persona: no reparar en ella. No la hagas, no la temas; principio que ni Zapatero ni el nefasto Sánchez entienden.

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