Parece que, poco a poco, se van descubriendo más efectos secundarios provocados por las vacunas. Y en este caso el descubrimiento nos llega a través de un estudio realizado en Israel. Investigadores del Instituto de Hematología del Centro Médico Shamir han anunciado que existe un posible vínculo entre la inoculación de la vacuna de Pfizer y la aparición de una rara enfermedad de la sangre llamada Púrpura trombocitopénica trombótica (PTT).

La Púrpura trombocitopénica trombótica (PTT) es un trastorno de la sangre que provoca la formación de coágulos de sangre en pequeños vasos sanguíneos. Esto lleva a un bajo conteo plaquetario (trombocitopenia).

El equipo de investigación israelí ha afirmado en The Jerusalem Post que han hallado una “conexión cronológica” entre el momento en que se administró la inyección de Pfizer al paciente y la aparición de los síntomas de la enfermedad de la sangre. Han afirmado que se han encontrado cuatro casos pero el motivo de preocupación principal es que estos cuatro casos se han producido en un muy breve intervalo de tiempo cuando, normalmente, se detectan dos o tres en todo un año.

Los investigadores han hecho un llamamiento para que “los médicos y los pacientes estén alerta con los síntomas clínicos: debilidad, fatiga, trastornos neurológicos, hemorragia y dolor en el pecho”.

Parece que con esto de las vacunas no vamos a dejar de encontrarnos sorpresas. Es lo que tiene ser partícipes de la fase experimental de un medicamento, a medida que pasa el tiempo se van conociendo nuevos datos y efectos secundarios en las personas que, desgraciadamente, están haciendo de cobayas involuntarias.

 

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4 Comentarios

  1. Paciente a médico: Doctor, doctor ¡¡Cuándo me dan con el martillo en el dedo, se me hincha hasta el codo.!!
    Medico a paciente: Pues es raro, Eso va a ser porque tiene usted mano y una tía en Benidrom.

  2. También deberían de explicar por qué los inoculados están emitiendo direcciones MAC, que no se pueden rastrear y fácilmente detectable con el Bluetooth del móvil.

  3. ¿Se dejaron inocular voluntaria y aelgremente sin ni siquiera haber investigado antes nada? Entonces ajo y agua. Pero a los que han hecho y estan cometiendo este genocidio, ajo y agua no, sino cien azotes con un buen latigo romano y los colaboracionistas a trabajos forzados de por vida y los perpetradores a la horca.

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