Mucha será la gentuza que tendrá que pagar algún día por su responsabilidad directa y por su colaboracionismo con todo lo que está sucediendo. Pero no solo políticos y autoridades sanitarias, también esos periodistas mentirosos, esos verificadores de la verdad vendidos al relato oficial, gentuza a la que le importa más el dinero que todas las tragedias que se puedan producir por su culpa.

Es increíble que ante la aparición de miles de vídeos en los que se nos muestra cómo personas vacunadas comienzan a sufrir efectos de magnetismo en su cuerpo, en lugar de dar explicaciones las autoridades políticas y sanitarias, sean los medios de comunicación y verificadores varios los que dicen que esos vídeos son falsos y ofrecen, para justificarlos, explicaciones peregrinas y absurdas como para imbéciles profundos.

Y en un nuevo vídeo que hemos encontrado se puede observar el enfado y la preocupación de un anciano cuando se da cuenta de que él está sufriendo esos efectos de una forma exagerada ya que son varios los cubiertos que tiene pegados a su espalda. ¿Puede haber alguien en el mundo al que todo esto le parezca normal? ¿Puede haber alguien en el mundo que pueda entender que nadie de explicaciones sobre lo que está sucediendo?

Si les pasa esto vayan a su médico y denúncienlo. No se lo tomen a guasa ni como algo normal porque esto no tiene nada de normal.

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4 Comentarios

  1. La gente parece que no acaba de enterarse de que ni las farmacéuticas ni los laboratorios fabricantes ni nadie se hace responsable de los efectos secundarios. Tenía que haberse informado un poco antes de inocularse esa basura.

  2. Mientras la gente no sea consciente que existen siniestros personajes que tienen por objetivo el dominio y exterminio del género humano, no entenderá que uno de los medios que utilizan es el magnetizar los cuerpos para luego aplicar radiaciones electromagnéticas y producir trombos con objeto de matarlos.
    Lo siento por el señor del vídeo, pero siento mucho menos, casi ningún tipo de pena o compasión, por aquellos que después de observar el magnetismo en los cuerpos ajenos, van y se inoculan este experimento; más que nada, porque de alguna manera se hacen partícipes de este genocidio y por lo tanto cómplices pasivos que, por su gravísima negligencia e ignorancia, nos afecta a los demás que nos oponemos a esta locura, dejándonos solos ante estos satánicos. Que los cómplices pasivos –los inoculados- tengan por seguro que llevan encima una bomba que va a ser accionada cuando alguien así lo decida.
    A partir del conocimiento, de los efectos magnéticos en el cuerpo humano, por los médicos, científicos y demás responsables en la sociedad en el tema de lo que dicen llamar vacuna, se hacen cooperadores necesarios en este genocidio. No sé, en esta vida terrenal, si tendrán castigo estos cooperadores necesarios que miran para otro lado, pero fijo que en el otro barrio les espera el fuego eterno teniendo por vecinos en ese horno a Satanás y sus lacayos.

  3. Lo que no entiendo es, cómo no hay nadie que analice por su cuenta, el contenido de eso que llaman vacunas. El ejemplo de este hombre, es demencial, porque no es una cucharilla, ni un pequeño imán, es que casi tiene una cubertería adherida al cuerpo. No se que tendrá dentro, pero tiene que ser de una intensidad magnética de alucinar. Los cubiertos son , seguramente, ferromagnéticos y se alinearán con lo que le esté circulando por dentro. Y cómo no hay explicación, por ahora, no opino más.

    • Para analizar algo, lo primero es tener ese algo. ¿Cuánta gente podría conseguir uno de estos frascos que están inoculando?
      Después ¿en qué laboratorio se podría analizar estos frascos?, porque en el de la Srta. Pepis lo dudo. Es decir, a parte de poder conseguir uno de estos frascos, habría que tener a mano un laboratorio muy específico (el detectar nano partículas no debe ser tan sencillo) Y por último, ¿quién paga la factura de ese laboratorio específico? sí es que se presta a ello.
      Más a mano, -por el momento- para casi cualquiera de nosotros, sería llevar una muestra de agua potable del suministro general a un laboratorio decente para conocer sus componentes. Eso sí, indicar a los del laboratorio que es agua de un pozo particular, pues tal como están fumigando últimamente sin parar, es fácilmente esperar encontrar metales en cantidades astronómicas y a lo mejor no darían el resultado. Es una propuesta a todos los que no estén afectados en el bolsillo.
      Es un ataque en toda regla por todos los lados.

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