covidiano

Tiempos arduos, difíciles con inconmensurables situaciones de desgana y desazón, tiempos tristes, deprimentes con inexplicables sensaciones de impotencia por el mal que nos envuelve a diario.

[CÓMO postularse para trabajar en Catalana Occidente]

Momentos en los que la razón se ha convertido en a ver quien la hace más y más gorda, en a ver quién restringe más y más libertades y derechos fundamentales con la excusa de un “Pandemia” que nada más lejos de la realidad, sus números, que es lo único que no se puede ocultar, son infinitamente inferiores a cualquier enfermedad ya existente. Y no, no hablamos de contagios por unas pruebas diagnósticas que hasta su mismo inventor, Kary Mullis calificó de ineficaces para el diagnóstico clínico de cualquier enfermedad.  Tampoco hablamos de la tasa de infección por 100.000 Habitantes de este supuesto patógeno que no supera la tasa de infección de una gripe común, contando por supuesto, con datos reales y no ficticios, ya que el 90/95% de los tests (reacción en cadena de la polimerasa) son falsos positivos, por lo tanto hablaríamos de una tasa de 50 contagios por 100.000 habitantes, frente al 54,6 contagios por 100.000 habitantes de la gripe, si en realidad, todo esto fuera cierto.

Tampoco hablaremos de que ese  “%”  de contagios que han hecho desaparecer por completo después de miles de años,  otro coronavirus existente y que todo el mundo conoce por su letalidad en personas mayores y su alta tasa de contagio de toda la vida de dios, colapsando anualmente el sistema sanitario y llevándose a otro plano a cerca de 15.000 personas de media, ha desaparecido por completo como si su hermano pequeño, el supuesto  SARS COV-2, se lo hubiera comido como si de una mantecada de Astorga se tratara, sin dejar rastro,  donde nada más y nada menos que  5 casos sin fallecidos en 2020 presentaron en las estadísticas oficiales de Gripe anual. Esta sería la primera pregunta que todos los españoles de bien se deberían preguntar y discernir si cabe, de las declaraciones que los medios de desinformación masiva bombardean las 24 horas los 7 días de la semana, los 365 días del año.

La segunda pregunta que deberían hacerse es… ¿cuándo un virus ha necesitado de tanta propaganda para que todo el mundo, como si de un gran hermano se tratara, crea la versión oficialista de un gobierno que está destruyendo el tejido empresarial, que recorta derechos y libertades excusándose en una emergencia sanitaria de casi nula letalidad y en un estado de alarma perpetuo y anticonstitucional?  Ya que en el artículo 116 de nuestra antigua pero sagrada constitución española recoge que, un estado de alarma será declarado por el Gobierno mediante decreto acordado en consejo de ministros por un plazo MÁXIMO de 15 días y que un estado de alarma solo se podrá prorrogar un vez, que el artículo 86 dice explícitamente que bajo ningún concepto se recortarán derechos fundamentales con decretos ley y que el artículo 55 expone que bajo ningún concepto, bajo un estado de alarma, se podrán recortar derechos fundamentales, solo en el caso de estado de excepción o de sitio.

Diciendo esto, ya deberíamos haber pedido explicaciones y destituido a toda la plana gubernamental que rige dictatorialmente lo que debemos o no de hacer, metiéndolos en contenedores de basura como lo que son, ratas de cloaca vendidos al nuevo orden mundial.

Podríamos escribir mil y un casos en los que se contradice la versión oficial o como poco, la describe como surrealista y que solo por poner un ejemplo encontramos las mascarillas o las normas en hostelería y mejor aún, las medidas anticonstitucionales de toques de queda.

También podríamos exponer como la Organización criminal de la salud ha rectificado en decenas de ocasiones todas las medidas adoptadas y como erróneamente dictaminó las medidas a proceder sin cuestionarse si eran las correctas, provocando un reguero de fallecidos por inacción o por negligencias médicas, de las cuales, serán juzgadas sin contemplaciones en los próximos juicios de Núremberg.

Se cerraron negocios, se confinó a la ciudadanía en sus casas, se prohibieron las autopsias, se obligó a llevar bozales tapando rostros e inhibiendo cualquier acto de discernir de la verdad absoluta impuesta por el gobierno, cada comunidad ha dictaminado como si de taifas se tratara las normas a seguir para la ciudadanía, se creó un pasaporte de vacunación como si fuéramos animales para poder viajar, se crean decretos ley a diestro y siniestro sin tener en cuenta los derechos y libertades de las personas, y mientras tanto, nadie mira al partícipe de este sinsentido, China.

Es lógico que, por doquier, veas a personas ensimismadas en su propia creencia de la nueva religión covidiana, siguiendo un patrón de lavado de manos continuo con ese milagroso gel que espera impaciente a la entrada de cualquier establecimiento, la portabilidad y habilidad de poder respirar sus propias defecaciones respiratorias sintiéndose el ser más responsable del planeta, porque mejor dos mascarillas que una, ¿no es así? Y si son tres mejor.

Para ti, covidiano tragacionista que estás siendo partícipe del mayor recorte en derechos y libertades fundamentales que jamás hubiéramos vivido, de lo único que serás responsable, será de tu propia conciencia por haber permitido que tus hijos o nietos, vivan por debajo de las posibilidades del ser humano y que crezcan pensando que son un estorbo para la vida en el planeta, no tenéis ni idea de las inconmensurables consecuencias que todo esto va a tener en la psique de esos niños que están creciendo y sobreviviendo a un supuesto virus, con la histeria y miedo que vosotros mismos estáis provocando en su interior. Mientras tanto, los políticos, los empresarios de esas multinacionales farmacéuticas, y esas familias dueñas del mundo, se ríen en las reuniones Bilderberg de vuestras 3 patéticas mascarillas que te protegen de un supuesto “bicho” infinitamente más pequeño, que las hiladas de esas mascarillas.

En mis años de colaborador de Sanidad, reparando equipos de diagnóstico clínico, jamás había visto a tanto borrego junto en la misma sala, al final tanto da la información que puedas contrastar y verificar para después informar, lo importante es y siempre será, que la verdad absoluta, la tienen los medios de información del estado, la palabra divina, el pensamiento único, el totalitarismo de Sánchez y sus secuaces títeres de los dueños del mundo. George Orwell estaba en lo cierto con su gran edición de 1984, Cristina Martín Jiménez con todos y cada uno de los libros que ha publicado, y no, no eran videntes, han sido y son visionarios informadores de la que se nos viene encima,  del nuevo orden mundial.

Para ti covidiano tragacionista, espero y deseo que al fin puedas ver y vivir para poder luchar junto a la única resistencia que existe, la única resistencia del amor al prójimo, a la vida, a la familia, porque somos uno, porque somos el 99% y ese 1% pagará el genocidio de todos nuestros seres queridos.

Como diría Fernando López Mirones…… “un aullido” de un negacionista.

*Un artículo de Ismael Fernández

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4 Comentarios

  1. Yo ya sabía que en España había muchos ignorantes y analfabetos, pero no me imaginaba que había tantos, lo que me da asco y pena es ver tanta juventud con un bozal y padres que se lo ponen a sus niños más pequeños, no comprendo como pueden tener el calzoncillo o las bragas tan cagados, es que no ven a esos cabrones charlatanes de la televisión que no llevan el bozal de esclavos y no le pasa nada, no se dan cuenta que a la gente la están enfermando con las vacunas, de donde no hay no se puede sacar y como decía un amigo el que no tiene cabeza no necesita sombrero.

  2. Hasta que no haya sido cortado el primer cuello de estos malnacidos no hay nada que hacer.
    Que pena que unos sujetos siguiendo las ordendes de un dios invisible tengan mas cojones que los ciudadanos de un pais teniendo como tienen delante de sus narices una constitucion que garantiza sus derechos y libertades y no hagan nada.
    En esta dictadura estan todos metidos, el preparao el primero, y a partir de ahi todos los politicos de todos los partidos, los jueces todos, y todos los fiscales, todos los uniformados sean militares o policias o guardia civiles, periodistas, presentadores tertulianos famosos y casposos famosetes…y sin olvidar a los cesar carballo de turno a todos los medicos y sanitarios ¿me dejo alguno? Si, los borregos sin cuyo apoyo toda esta dictadura no habria, y no estaria siendo sido posible.

  3. Pepe me identificó en el fondo con tu visión pero creo q t equivocas culpando a la gran mayoría d los métodos, pensando q saben algo, son simplemente otros más dl rebaño sin distinción alguna d los d la calle

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