De haber convocado una protesta contra el gobierno, sin más, seguro habría asistido mucha más gente, pero los convocantes prefirieron obtener un éxito moderado. Así, todos aquellos que, como yo, pasan olímpicamente del culebrón separatista, quedaron fuera.

¿Hago mal en pasar del tema? Recordemos que los separatistas prometieron proclamar la independencia si sacaban un determinado número de escaños. Recordemos que los sacaron y no la proclamaron. ¿Qué evidenciaron con eso? Pues que son unos falsos independentistas ¿Cómo puede creer alguien que su intención es separarse del estado, si cobran, todos los meses, del estado?

No voy pues a perder, ni un minuto, preocupándome por un falso problema. ¿Qué es entonces todo eso del “procés”? Pues eso, un culebrón venezolano, montado por el propio gobierno español, para mantenernos entretenidos, mientras terminan de desmantelar el país. Y si todo es una comedia (¿Por qué seleccionaron al Rufián, al Tardá, al Carod, sino por su innegable “vis cómica”?) la manifestación no puede ser más que otro capítulo de la comedia. ¿Qué es eso de despotricar contra un gobierno dictador cumpliendo, al pie de la letra, sus dictatoriales medidas?

Y mientras, sigue el saqueo, sigue el genocidio, sigue la locura en todas sus formas. Que en un mundo amenazado por el globalismo estemos prestando atención a regionalismos, ¿no es como ver la pulga y no ver el perro? ¿Cómo voy a considerar importante una más que improbable separación territorial cuando nos están separando, a las personas, de todas las maneras posibles? Han masacrado a nuestros ancianos, han escandalizado a nuestros niños, han arruinado nuestros negocios y, por si fuera poco, nos están diezmando con inyecciones, fumigaciones, radiaciones… ¿Y lo más importante es impedir que indulten a unos cuantos “ninots”? ¡Allá ellos con su falla!

Yo entendí, hace mucho, que los separatistas no son más que un puñado de fanáticos, eso sí, bien arropados por esa misma televisión que nos vende falsas curas, falsa igualdad, falso progreso, falsa libertad. Si prefieren recibir las hostias de sus “mossos”, ¿quién soy yo para  impedirlo? Además, si no me importa lo que haga el vecino con su vida ¿por qué me va a importar lo que hagan unos señores que viven mucho más lejos?

 

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3 Comentarios

  1. D. José Miguel. Totalmente de acuerdo con usted. Sólo el título lo dice todo. Ayer comenté lo mismo, pues me pareció escandalosa y hasta cierto punto manipulada esta “manifestación”, pues a pesar de que decían no identificarse con ningún partido, la llamada o invitación, si tenía su trasfondo, pues vimos a uno de ellos constantemente ante las cámaras a la par de tirar piedritas por la no representación de otro. Sinceramente, no se que hacía Rosa Díez allí, pues ya he perdido en que punto se encuentra su trayectoria política y sobre todo al decir que no era una manifestación de politicos, sino de ciudadanos hartos con el separatismo. ¿De verdad piensan que la gente acudió por el independentismo o el proceso? Pues como en todos los sitios cuecen habas y en mi casa a calderadas, los españoles de buena fe que allí acudieron, se volvieron muchos de ellos, como el que espera ver pasar la vuelta ciclista y en 5 minutos han pasado todos y a toda velocidad. Utilizar a las personas hartas de todo ésto, para un fin político , judicial y de devolución de favores, para alimentar los egos de unos cuantos, cuándo exprimir a la vaca es mucho más rentable que cortarle las ubres, no deja de ser otra trilería y otro engaño hacia el pueblo español que bastantes problemas tiene ya en el día a día y que nadie se molesta en solucionar. ¿Disidencia controlada? Huele a que sí.

  2. La última vez que hubo patriotas verdaderos (todos antidemocráticos y antimarxistas furibundos, además de católicos ejemplares) en la Plaza de Colón de Madrid, ante la Señá Cibeles, como cantaba Celia Gámez en su “Ya hemos pasao”, fue en 1975, poco antes de morir en caudillo que sí salvó de verdad a España, con millones de patriotas y católicos de verdad, de su muerte y del exterminio de millones de españoles en los gulags de Stepanov, Orlov, Koltsov, Ehrenburg, Ovseenko, Rosemburg, Togliati, Codovilla, Pasionaria, Díez, Carrillo, del Vayo, Negrín, etc. Hoy ya son contados los pocos que de esos buenos patriotas y católicos, antimarxistas, antidemócratas, antimasones y militaristas de “todo por la patria” (no “todo por la nómina”) quedan en España. Por desgracia máxima. Solo la ultra extrema derecha puede salvar España con la ayuda de Dios, los otros al revés, la hundirán cada vez más.

  3. Yo encuentro todo demencial. Unión 78 sale a defender precisamente aquello que ha causado la deriva secesionista, la constirución. El problema es precisamente el diseño institucional defectuoso de esta Carta otorgada que solo establece un creciente estado constituyente de autonomías regionales sin límites. Es como salir a defender el bacilo de la rabia para evitar ser mordidos por perros rabiosos.

    El rey está obligado a firmar los indultos. En ese momento los que aún no hayan visto esta farsa se darán cuenta. Todos los defensores de la Constitución del 78 son tan culpables como los que quieren desprenderse de ella para tener su taifa tiránica propia. El fin del régimen del 78 está escrito en la propia chapuza de la misma Constitución.

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