No es ninguna broma lo que está sucediendo con la vacunación de pilotos y empleados de compañías aéreas, sobre todo los empleados que realizan sus trabajos en los aviones. Además de los fallecimientos de pilotos en British Airways, se ha producido también el fallecimiento de cinco pilotos de la compañía Air India en el último mes y la cancelación de cientos de vuelos de American Airlines el pasado fin de semana a causa de bajas provocadas por el virus en el personal vacunado.

El miedo entre las aerolíneas y los pilotos es grande debido a que la altitud puede provocar serios problemas con los trombos y ese es, precisamente, uno de los efectos secundarios más conocidos de las vacunas. Debido a todas estas incidencias, United Airlines ha alcanzado un acuerdo con su sindicato de pilotos para que esta compañía no imponga la vacunación a estos empleados.

A pesar de que hace unos meses, el director ejecutivo de United, Scott Kirby, había dicho a los trabajadores en una reunión en enero que la compañía podría hacer que la vacuna fuera obligatoria para los empleados e instaba a otras compañías a hacer lo mismo, ahora la realidad le ha hecho rectificar ya que en el acuerdo firmado se indica que “dado que la vacuna COVID no es obligatoria, los pilotos que opten por no vacunarse no estarán sujetos a ninguna disciplina”.

Es importante que este tipo de noticias se vayan produciendo con más frecuencia a ver si, de esta forma, es cada vez más gente la que despierta y va dándose cuenta de los graves peligros con los que se puede encontrar si se inocula un medicamento experimental.

 

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1 Comentario

  1. Mira que ” considerados” los de la aerolínea esa. Pero a ver señores, que ya nos la han vuelto a colar. Todo es igual ahora: te hacen la cerdada, luego cuando se evidencian los problemas dan marcha atrás y, encima, aparecen y parecen sensatos.
    Es como lo de la luz: primero te la subo a lo bestia y luego te la bajo algo y aparezco pareciendo apiadado y comprensivo. La peña es que somos imbéciles, no hay otra explicación. Queremos con todas nuestras fuerzas que las cosas no sean como son: una p.uta 💩 y para ello siempre tenemos listo el mecanismo del autoengaño.
    Hacen de nosotros lo que quieren. El mecanismo causa-efecto nos confunde como a Dinio la noche y allí que vamos todos a alabar las decisiones secundarias olvidando la decisión principal: no era voluntaria la decisión de jugar a la ruleta rusa?. Entonces la cuestión no es si han rectificado o no, la cuestión es por qué se les consiente a las empresas que obliguen a algo que en principio es voluntario?. Chantaje, extorsión, coerción, están a la orden del día sin que nadie haga nada. No sé vosotros la sensación que tendréis, pero yo creo que cuando los límites no son respetados por unos, los otros tampoco deben respetarlos como defensa ante la evidente agresión. Hoy el escenario es un escenario de guerra y como tal hay que tomarlo y defenderse con las propias armas. Estamos en una situación esperpéntica sin asumir que no podemos esperar que la defensa venga de los mismos que nos agreden. La justicia no está del lado del débil, forma parte del bando agresor. Es, para que lo entiendan los más obtusos, como si estuviéramos esperando que el ejército enemigo que nos ha invadido nos suministrara las armas para defendernos contra él. Entienden el escenario en el que estamos? Apelar a los mecanismos de protección del estado de derecho es absurdo cuando ya no existe tal estado de derecho. Al final entenderemos que la situación es de guerra, no sé cuántos muertos necesitaremos para entenderlo, ni cuantos de entre nosotros serán capaces de sacar a los muertos de las camas de hospital y desparramarlos por las calles para, así, ‘gráficamente’ ser capaces de hacerse una composición de lugar, pero antes o después tendremos que asumir que no hay sitio donde huir, ni lugar donde esconderse.

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