Cuando hace ya más de un año se nos ordenó el famoso y eterno confinamiento alguno de nosotros, inocentes que somos, pensábamos que aquello tendría sus consecuencias y que serían muchas las personas en España, una gran mayoría, las que se rebelarían contra el gobierno que estaba gestionando una situación tan terrible como esa de la forma criminal en la que lo estaba haciendo.

Sorprendentemente, finalizó el confinamiento y excepto algunos días de caceroladas y de concentraciones, la cosa se diluyó y cada uno fue yendo a lo suyo como si no hubiera pasado nada y Sánc-HEZ y su gobierno siguieron haciendo exactamente lo que les daba la gana.

Posteriormente llegó octubre y se ordenó un estado de alarma ilegal puesto que se impuso durante dos meses y, una vez finalizado, tampoco pasa nada. Han saqueado el dinero público, han cometido aberraciones en hospitales y centros de mayores, han llegado a acuerdos con etarras, con golpistas, ahora pretenden indultar a los golpistas catalanes, nos imponen un pasaporte por vacunación, pretenden vacunar a nuestros niños, han obligado a los pequeños a llevar mascarillas en los colegios y a helarse de frio con las ventanas abiertas. Han aprobado la ley de la eutanasia, la del cambio climático con la que nos van a saquera, son pillados en mentiras, en robos, permiten la invasión de Ceuta mientras agreden a españoles por manifestarse delante de la embajada de Marruecos en Madrid… etc. etc. etc. etc. etc…

Y llegados a este punto nos preguntamos, no dónde está el límite de la paciencia de los españoles con este gobierno, no, ya nos preguntamos si ese límite existe porque es importante tener algo en cuenta, Sánc-HEZ es como los maltratadores, cuando el niño maltratado se acobarda y se deja pegar, el maltratador golpea cada día más, pero si el niño maltratado se revuelve un día y devuelve los golpes, el maltratador se va acobardado e inmediatamente deja de hacerlo.

¿Tenemos límite? ¿Tenemos dignidad? Desgraciadamente los hechos demuestran que no tenemos ni lo uno, ni lo otro y así, señores, no se va a ningún sitio ni como sociedad, ni como personas.

 

COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL

10 Comentarios

  1. El caso de Sánchez es el del maltratador que acaba MATANDO A LA VÍCTIMA, porque la víctima no se va a rebelar jamás. Ya lo estamos viendo.

  2. Los españolitos son borregos con unas tragaderas enormes. Mucho criticar a otros países, muy valientes en el bar y el redes sociales. A la hora de la verdad son complacientes, zombies, vagos, inútiles… los políticos tienen aquí el chiringuito montado porque la población es mansa, le gusta ser humillada y vapuleada. Me da vergüenza decir que soy española y que se me meta en el mismo saco que a los borregos.

  3. La mierda hay que tirarla en el retrete, y este señor no es más que un montón de mierda que apesta, que asco me da este embustero y profanador de tumbas y toda la mierda que le acompaña en este genocidio de los españoles.

  4. Que les quiten el puto Sálvam-hez o el Gran hez-mano de sus cajas tontas y todos los cerdos saldrán enardecidos a reclamar su libertad de revolcarse en mierda. De otra forma y por otras causas, ya digo yo que no. Bueno, a hacer cola con distancia de metro y medio para el suicidio vacunil, también saldrán.

  5. Totalmente de acuerdo con el artículo. No tenemos dignidad por tragar con todo lo que se le antoja a este sátrapa. Es que no sale nadie a defender a España; solo VOX, y se han tirado como lobos contra él todos los inmundos partidos políticos que padecemos. Hasta los de Extrema Derecha van por ellos… Debe valer mucho Vox.

  6. Jimena, fíjese bien en Vox, no se quede en la superficie del discurso acomodado a lo que más renta. Recuerde su afán por obligarnos a la vacunación, los PCR, controles masivos y el pasaporte zombie. Los políticos en España son todos el mismo perro globalista, disimulado con diferentes collares para hacernos creer que hay confrontación entre ellos, pero nada más lejos de la realidad. Todos pagados por el sionismo asesino.

Comments are closed.