Se llamaba William Shakespeare y el pasado 8 de diciembre se convertía en el primer hombre en ponerse la vacuna en todo el mundo. La primera en hacerlo fue una mujer de 91 años de edad llamada Margaret Keenan, quien se puso la vacuna minutos antes que Shakespeare.

Pero, ¿a que no se imaginan ustedes cual es la obsesión de todos los medios de comunicación cuando se hacen eco de esta noticia? En todos se da la extraña circunstancia de que coinciden en decir que “falleció por una enfermedad no relacionada con el coronavirus”. No sea que vayamos a pensar que puede haber alguna relación causa-efecto porque, como ya se sabe, las vacunas contra este virus son lo más maravilloso que existe sobre la faz de la tierra.

¿Y creen ustedes que en alguno de esos medios dicen de qué ha muerto este señor? No, simplemente dicen que ha muerto de una “enfermedad no relacionada” y ya está, ahí lo dejan.

Mientras tanto, todos sabemos a ciencia cierta que se han llegado a incluir fallecimientos por accidentes de tráfico dentro de las estadísticas del virus porque a los fallecidos se les realizaba el test y este daba positivo. La tomadura de pelo es tan sumamente grande que no conseguiremos explicarnos nunca cómo es posible que haya gente que todavía se crea todo esto. Despierten, por favor.

 

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4 Comentarios

  1. El hecho de que estén como locos por “vacunarnos” a todos, es ya de por sí para tirarse para atrás, pero corriendo… Esa campaña publicitaria que han desatado, machacando a todas horas con lo mismo, dale que te pego, tratando de pincharnos como sea, es una pura mentira que los delata desde lejos… Si además, añadimos que detrás de este engaño está toda esa patulea que va por ahí con ánimo de adueñarse del mundo, censurando las redes sociales, tergiversando noticias, comprando voluntades, puchereando resultados electorales, como si les fuese la vida en ello, entonces todavía podemos verlo más claro… No hace falta ser médico, ni científico, ni experto en nada, sólo hay que dejar correr el sentido común por nuestras cabezas, nada más… ¿Qué coño iban a querer de bueno para nosotros todos estos aspirantes a liquidar siete millones de personas? ¿Alguien puede creerse que se preocupan por nuestra salud? ¿A qué viene esa absoluta necesidad que tienen de que nos traguemos su brebaje? Tienen prisa, mucha prisa, por convertir en realidad sus locos sueños: introducir el veneno en las gentes, implantar el 5G en todo el mundo… ¡Y a jugar con la vida de los demás…! ¡Menudo delito están cometiendo estos nuevos diosesillos!

    • Totalmente de acuerdo contigo. Solo la obsesión que tienen con las vacunas es para sospechar rápidamente que hay gato encerrado. Por cierto, ayer dijo el siniestro Tedros, director de la OMS, que se cree que no se llegará a la inmunidad colectiva, como es lógico. Hay mucho borrego, pero por lo visto no los suficientes. Me temo que ahora nos obliguen a vacunarnos por narices, para llegar al “quorum”.

  2. No podias explicarlo mejor.
    SENTIDO COMÚN, el cual carecen toda ésta masa aborregada. Quizás habría que darles gracias a los genocidas que diseñaron todo ésto.
    Una autolimpieza global nunca viene mal.

  3. Y lo de este pobre señor, que tuvo el dudoso privilegio de ser “vacunado”, blanco y en botella.

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