La sociedad está basada en arquetipos que la unidad de carbono toma como verdades absolutas. La confianza irrestricta en determinados temas como la religión, la justicia, la ciencia, etc., es la base del engaño y la manipulación, pues se cree equívocamente que estos son usados en beneficio del hombre cuando en realidad fueron creados con la finalidad de tener el control total de la consciencia artificial del Pasú. Partiendo de la liturgia religiosa, pasando por las leyes civiles, comerciales y penales hasta llegar a la física newtoniana o la medicina ―por nombrar solo algunos― es todo un macro engaño tan astutamente armado, que nadie duda de su veracidad. Nada de lo conocido es lo que es en realidad, usted está hipnotizado y programado desde su niñez para creer que todo es verdad, y es ahora el programador de las nuevas generaciones de unidades de carbono, siendo partícipe del engaño sin siquiera saberlo. 

Comenzaremos este año recorriendo los oscuros recintos de la mentira, para intentar rasgar el velo de la ilusión y ver realmente qué se esconde detrás de lo aparente, recorriendo el lado externo de la cinta de Moebius, el que corresponde a lo cotidiano, el que comienza cada mañana cuando usted abre los ojos y se conecta a la Matrix de la vida diaria. No se asombre si rechaza esta información, es normal, a nadie le gusta que le digan que su vida es una mentira, y que en realidad no tuvo vida porque estuvo muerto, siendo solo un zombi dormido, caminando sin rumbo. 

“Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios” «Lucas 9, 60»

Lo primero que tiene que tener claro es lo tratado en los seis primeros capítulos del Tomo I, donde explico el proceso de percepción de la realidad. Este proceso comienza en su niñez y la primera mentira que se le implanta es que la realidad es solo lo que usted puede percibir con sus cinco sentidos, y que todo aquello que no encaje en el parámetro acotado de un adulto, no existe. Comenzando por esa errónea programación, todo lo demás es relativamente fácil de implantar. Los padres, la educación y los medios se ocupan del resto. Comencemos con lo más simple: el trabajo. Si bien este es necesario para conseguir los medios económicos para poder “vivir” en este macabro sistema, en realidad es el principal instrumento de esclavitud de la unidad de carbono humano. Le inculcaron que el trabajo es necesario y digno del hombre de bien, que la vida corre por el trabajo y el sacrificio por los suyos y la sociedad, pero entonces, ¿cómo es el asunto? ¡Porque los que más tienen son los que menos trabajan y los que más trabajan son los que menos tienen!

Su trabajo en realidad no es para que usted pueda vivir dignamente, su trabajo es para mantener la estructura de la mentira en movimiento, para que un Carlos, una Sofía, una Elizabeth, un Benedicto, un Rockefeller, etc., vivan como viven, sin hacer nada y pisándole a usted la cabeza y con un dedo metido donde más le duele. Usted cobra en dinero ―otra mentira― mientras ellos cobran en unidades de carbono, esclavos productivos, acciones biológicas cuyo valor se cotiza en bolsa. Si quiere saber cuánto vale usted, sume el producto bruto y la deuda externa de su país, y divídalo por la cantidad de habitantes, y tendrá una idea aproximada del valor de la acción humano en bolsa

El Pasú fue creado para trabajar y servir a los amos, bien fuera como esclavo de hecho o de derecho, pero esclavo al fin. Al Lhumanu en cambio, se le sumó un valor agregado: el de recurso natural. El único trabajo verdadero es aquel que se lleva a cabo en cualquier ámbito por vocación o placer, por usted y por el prójimo, donde se da y se recibe algo mucho más sutil que el dinero, pero en ese caso deja de llamarse trabajo para llamarse…

Por algo el primer decreto al Lhumanu fue “te ganarás el pan con el sudor de tu frente” ¿qué padre le dice a su hijo que para comer tiene que pagar? Ese decreto es el de un amo a su esclavo: «trabaja para mí y comerás». Hasta hoy en día se sigue el mismo esquema: patrón-empleado, dueño-patrón, amo-dueño-patrón-empleado, etc. Con este tipo de organización siempre hay alguien por arriba y alguien por debajo, y casi siempre el disgusto que da el de arriba se equilibra desquitándose con el de abajo. Siempre alguien termina pagando el malestar que a su vez le ocasionó otro, manteniendo al esclavo conforme, desquitándose con quien no debe y manteniendo la estructura dentro de los parámetros aceptados de sometedor y sometido, siendo partícipe y colaborador del sistema. 

¿Cómo funciona la programación del trabajo? Veamos: El programa inicial con la premisa: “usted necesita trabajar para vivir, sino está fuera del sistema” es primeramente procesado por el centro intelectual, y su producto ―la necesidad― es tomado por el centro emocional que lo rechaza y lo transforma en culpa: “si no trabajo estoy fuera y soy un vago para la sociedad” esta culpa es nuevamente tomada por el centro intelectual y equilibrada con la responsabilidad: “si trabajo soy responsable, estoy dentro del sistema y de lo correcto, y por tanto no soy un vago” que finalmente maneja el centro motor: “voy a trabajar como un autómata aunque esté en desacuerdo, porque soy responsable”, en pocas palabras el individuo se convierte en un patético zombi muerto vivo. Con esto no digo que no haya que trabajar, digo que el trabajo es una mentira, y que usted tiene que considerar costo-beneficio en la ecuación de su actividad. 

El Pasú fue creado para ser esclavo y trabajar, el Lhumanu para ser esclavo, trabajar y además ser alimento de alguien o algo, el Humano será creado para existir y ayudar a existir, y el Humano-Virya será creado para amar y crear. Todo depende de nosotros, ¿qué queremos ser en realidad: Pasú, Lhumanu, Humano o Humano-Virya? Es una cuestión de comodidad, o nos dirigen otros, o nos dirigimos nosotros mismos. Tomamos la pastilla roja o la azul, seguimos al conejo blanco o nos quedamos viéndolo pasar, jugamos a despertar o despertamos realmente, somos observadores o partícipes, somos muertos o somos vivos trabajando para el reino del Ser en la tierra. No es lo mismo trabajar ciego a la verdad, que trabajar sabiendo que lo hace por programación, usted puede usar el conocimiento para no ser usado por el sistema, sino usar al sistema hasta que pueda cambiar su actividad por algo que sea realmente beneficioso para su desarrollo como Humano. Usted elige: seguir en la mentira, o despertar a la realidad, y si no está de acuerdo, no se haga problema, siga trabajando sin pensar ni cambiar, que el rey descansa por usted. Yo ya elegí y comencé el año dejando viejos grilletes que me encadenaban con una falsa responsabilidad. Claro está, el costo es grande, pero la recompensa también, y como dice un sabio y antiguo proverbio, «el “Do” proveerá».

1.- La ecuación es más complicada, pero no vale la pena desarrollarla a efectos de lo que se desea mostrar aquí. 

2.- Génesis 3, 19»

 Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado. Porque polvo eres, y al polvo volverás”

3.- «conforme» en el sentido de tranquilo o sumiso.

4.- Referencia a la conocida película “Matrix” de 1999. En ella, se le ofrece a Neo la posibilidad de tomar la “pastilla azul” (el olvido y la inconsciencia) o la “pastilla roja” (el despertar, la consciencia y la verdad con todas sus consecuencias). https://goo.gl/ki8mRR minuto 3:26

 

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1 Comentario

  1. Debe ser muy desesperante sentirse frustrado pues es lo que se desprende de la lectura. Desafortunadamente o muy afortunadamente, no tengo necesidad de decidir entre una pastilla roja o azul, no tengo que absolutizar todo y poco después relativizarlo. La utilización de renombrar con nuevas palabras, conceptos y estereotipos me recuerda desagradablemente a podemitas y demás iluminados desesperados en su mundo de desastre y al que se prestan a salvar a todos para terminar de estropearlo todo. Parecen recién salidos del infierno. Creo que me quedo con mi mundo, con mis convicciones, con lo mío –y no he explotado, ni robado, ni dicho cosas raras a nadie- y respetando a los demás a menos que me obliguen a ponerme una inyección o una pastilla del color que sea. Hay algunos –no estoy generalizando, ni absolutizando- que viven su vida como si fuese una película; en algunos casos mezcla de engaño continuo con dosis de terror. Parecen querer descubrir América 5 siglos más tarde. No es mi caso ¿Es el tuyo?
    Espero que mi lenguaje convencional de -no docto en pelis- no te ofenda, pero dentro de mi matrix es como lo veo y así lo expreso. Saludos

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