voto

Aunque si se lee bien el título, no hace falta aclararlo, quiero dejar constancia de que mi artículo va dirigido a varias categorías de votantes. Por supuesto, los que de cualquier forma votarían al Partido Popular y más con una candidata como la que encabeza la lista popular, Isabel Díaz Ayuso. Como no, a aquellos que, por diversas circunstancias, creyeron que “el río revuelto” que dejó Mariano Rajoy en la derecha, abría –de abrir, aclaro– opciones y optaron por Ciudadanos, sobre todo, y sin entrar en detalle, los que pudieron ver cierto giro liberal del partido naranja que nació como alternativa socialdemócrata, no nacionalista, al PSC y casi consiguió hacerse con el erial que los populeares fueron dejando en Cataluña desde el “sacrificio” que José Mª Aznar impuso a Alejo Vidal-Quadras, compensado con el remanso de Bruselas. En tercer lugar a los socialistas moderados que, como Joaquín Leguina, Nicolás Redondo, Rosa Díez o, el último,  Fernando Savater, que no pudo ser más claro: “Nunca he votado al PP y me cuesta, pero esta vez será a Díaz Ayuso” y muchos más que harían muy larga su enumeración, consideran desde el sentido común que votar a Díaz Ayuso es la mejor opción que se plantea el próximo día 4 de Mayo para hacer frente al socialcomunismo frentepopulista que padecemos desde hace casi año y medio en su plena expresión y casi tres desde que el “Pinocho” de la política –con perdón para el muñeco del carpintero Gepetto de la novela de Carlo Collodi– retorció los límites de la democracia para imponerse en una cuestionada moción de censura, apoyado por todos los enemigos de España. En cuarto lugar a ese colectivo variable, de ideología diversa o no definida, que se suele inclinar a uno u otro lado de la balanza en función más de los errores del que gobernaba que de la esperanza en el cumplimiento de las promesas de la oposición –cuando eran dos las opciones principales–, que ya dejó claro el viejo Profesor Enrique Tierno Galván que “se hacen para no cumplirlas”, aunque algunos sí las cumplen, como están comprobando en Madrid los gremios de la hostelería, autónomos, taxistas –salvo alguno que recoge del coche oficial al candidato número uno de la lista en la que va, para un recorrido populista de 150 metros–. Por último a una buena parte de los que, por el desencanto que antes citaba, vieron en VOX, tras reflotarlo Moncloa en 2018, la alternativa a un centro derecha más conservador y vuelven a la casa común natural desde el sentido de un voto más útil y exento del populismo de esa parte más fanatizada y visceral que, de nuevo, sólo servirá para dividir y facilitar el camino del verdadero enemigo, una parroquia fiel, hoy en minoría y bajando, que arropa al de Amurrio haga y diga lo que sea en ese “principio” tan “abascalino” de “haz lo que yo diga pero no mires lo que yo haga”.

[Sardá Pide Disculpas, Después De 20 Años, A Los Afectados Por Crónicas Marcianas]

Pero como no tengo duda de que, pese al subtítulo, no se va a abstener esa parte fanática que desde el anonimato y sin conocimiento alguno se permiten insultos y descalificaciones en comentarios a los artículos que dedico a contar algunas verdades de VOX, con la única “base” de haber preguntado por mí, como me consta, a alguno de los que se quedaron con el partido entonces y  la respuesta fácil de que lo hago “movido por el resentimiento por no haber recibido ningún cargo”, les voy a dedicar un par de cosas a ver si se aclaran de una vez y no hay que insistir. Por un lado, la carta que le envié el 14 de Junio de 2014 –“ayer”– al entonces secretario General, Santiago Abascal –que, por supuesto, y en su línea siempre muy “dialogante” y “cercana”, no me contestó–, veinte días después de las elecciones europeas de aquel año, en las que participé como número 10 de la lista, elegido en pseudoprimarias por los afiliados –digo “pseudo” porque hasta el puesto 12 fuimos elegidos y desde ahí hasta el 50 “designados” por el que ya apuntaba su talante totalitario–, ante la declaración de ruptura que a través del WhatsApp “privado” de Coordinadores, empezó uno de sus fieles, como cito en la mencionada carta, hoy creo que fuera también del partido. Una vez leída con cierta objetividad, agradecería que alguien me ilustre, por favor, dónde ve una pizca de “resentimiento”. La segunda aclaración es simplemente una cuestión de fechas y hechos. VOX empieza a desintegrarse tras el asalto desleal del grupo encabezado por Abascal y sus muchachos de DENAES, al día siguiente de las citadas elecciones europeas, pese a los intentos de algunos miembros del Comité Ejecutivo –señalados como “desecho” en ese mensaje de WhatsApp al que aludía antes–, especialmente Ignacio Camuñas –el primero en abandonar el barco en Agosto, ante la imposibilidad de llegar a nada: “con estos no se puede ir ni a por una herencia”, se comenta que fue su despedida– y algunos afiliados a los que se nos llamó “voxistas”, que nos fuimos un mes después, Septiembre 2014, tras la pantomima de asamblea montada para hacerse definitivamente con el partido, en lo que no me detengo porque ya lo he contado en otros artículos. Después de eso, y ya con muchos de nosotros fuera del partido, lo primero relevante fueron las elecciones andaluzas de Marzo de 2015, en las que los 32.000 votos de las europeas, 10 meses antes, pasaron a 18.000;poco después, Diciembre 2015, las generales en las que el Partido Popular “roto” de Mariano Rajoy se dio el gran batacazo y en las que Podemos y franquicias obtuvieron 69 diputados, pescando en la caída del PSOE, que se quedó en 90; Ciudadanos consiguió 40 desde ese batacazo citado del PP, pero VOX siguió en caída libre, con poco más de 55.000 votos, que no abandonó seis meses después, Junio de 2016. En esta repetición que supuso una subida significativa aunque insuficiente del PP -137 frente a los 123 anteriores–, Podemos mantuvo lo que consiguió en Diciembre, más dos de IU, ahora juntos los dos de extrema izquierda,  71 en total; Ciudadanos bajó casi la mitad de los que recuperó el PP –se quedó en 38– y, ¡qué cosas!, VOX volvió a bajar a 46.000, “manteniendo” sus CERO diputados. Vinieron después las autonómicas de Galicia y Vascongadas de 2016 en las que no obtuvo representación, como en las catalanas de 2017 a las que creo que ni se presentó. Y así hasta la repesca de la factoría Pedro Sánchez/Iván Redondo en 2018 para resurgir como el nuevo amanecer en las andaluzas de diciembre de 2018 y aquí paro. ¿Alguien puede afirmar con seriedad que escribo desde el “resentimiento de no haber recibido ningún cargo”? ¿Qué cargo podría esperar con esa “ingente cantidad” a repartir –perdóneseme la ironía– de CERO y después de cuatro años largos fuera del partido? Y añado sin que, por favor, se interprete como petulancia por mi parte, tras una dilatada experiencia profesional en la que pasé por todos los puestos posibles en la empresa, técnico al empezar en 1973, jefe de proyecto, jefe de departamento, director, director general y consejero, hasta mi jubilación precisamente en 2014.

Dicho lo anterior, vuelvo a mi petición de voto desde el sentido común –en este momento se trata de mucho más que el voto útil de otras veces–a los que lo hacía el principio y más con el carácter extra-autonómico que han tomado las elecciones en Madrid del próximo día 4 de Mayo y lo que estamos viendo que es capaz de hacer la izquierda, que no acepta no ganar unas elecciones o perder el poder. No debemos olvidar lo que ya pasó con la manipulación que se hizo en 2004 del atentado de la estación de Atocha y cercanías, la del atentado que los amigos de los hoy socios del gobierno cometieron el último día de campaña de las elecciones generales de 2008 que obligó a suspenderla al asesinar a Isaías Carrasco, socialista por cierto, que no yo digo que “facilitara” la nueva victoria de José Luis Rodríguez, pero que tal vez contribuyó a alimentar esa tensión que con un micrófono abierto no controlado le confesaba el “leonés” de Valladolid a Iñaki Gabilondo –el hermano del hoy candidato “excorazonista” del PSOE– que había que “buscar en los últimos días”. Isabel ha estado genial ayer en el Club Siglo XXI: ¿Por qué hay tanta crispación? “Porque participa Pablo Iglesias”.

Supongo que muchos habrán recibido como yo esta hipótesis de unos hechos que Dios quiera que no ocurran, pero que dejan claras las “capacidades” de la izquierda ante la más que previsible derrota que, con sus malas artes, tratarán de vender cara, como estamos viendo estos días de circulación de cartas con balas, navajas con manchas rojas y exabruptos desde la impostada “tranquilidad y pausa en el tono” del candidato podemita especialmente: Decía así esta ficción: “El 1 de mayo sale en los medios la detención de los responsables del envío de cartas a Marlaska, Iglesias y la directora de la Guardia Civil. Son gente turbia y radical, pasado poco conocido y probablemente miembros de un grupo radical neonazi. El 2 de mayo se filtran fotos de las personajes en mítines de Vox con actitudes claramente fascistas. Nadie de Vox les conoce, están afiliados desde hace dos semanas, pero ya da igual: Vox es un partido neonazi. El 3 de mayo hay manifestaciones “espontáneas” en toda España con “alerta antifascista” para echar a la extrema derecha. Toman las calles, rodean sedes, la situación se hace insostenible. Ayuso está desbordada, y los mensajes de Vox no llegan a la gente, hay histeria colectiva. 3 de mayo por la noche –jornada de reflexión que ya incumpliera el desaparecido Alfredo Pérez Rubalcaba q.e.p.d. –, rueda de prensa institucional de Sánchez junto con los partidos “demócratas” y rebotada por todos los medios. La sensación de estar al borde de la guerra civil es asfixiante, la derecha no va a votar, tiene miedo. Arrasa la izquierda”. Y se despedía el autor con una pregunta y un ruego: “¿Es muy descabellado?, guarda este mensaje, a ver en qué me equivoco”. Sinceramente, espero que en todo, pero como no se puede descartar nada de la falta de escrúpulos de la izquierda, hoy prácticamente extrema en toda su representación, mejor será apelar a la unión del voto que impida la posibilidad de que sumen las izquierdas y, como dice la candidata popular una y otra vez, cuando le preguntan por el apoyo de VOX: “Yo lo que quiero es gobernar en libertad”, lo que evidentemente significa gobernar sin necesidad de apoyo para conformar gobierno, independientemente de que luego cuente con los mejores y que alguno de esos pueda venir de otro partido.

Por eso, desde mi punto de vista, y ante manifestaciones como las del ministro del Interior que, pese a ser “independiente”, participa en mítines del PSOE, en los que llama “operaciones criminales” a las supuestas tramas de corrupción en las que puedan estar implicados determinados miembros del PP, entre ellas la Púnica que tiene a más socialistas que populares, mientras se olvida de que su partido creó los GAL y dos de sus presidentes nacionales, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, están condenados en sentencia firme por el caso de los ERE o la participación en mítines de la directora de la Guardia Civil rompiendo la neutralidad política institucional del Cuerpo, creo que lo mejor es concentrar el voto en la que no deja pasar ni una a esa izquierda a la que le dice que “bizquea” porque “tiene pánico a las urnas” y que llama a los que vivimos en Madrid a “vivir a la madrileña”, es decir “en libertad”; que no se arrugó en el debate de Telemadrid ante la caza a que la sometieron unos y otros, empezando por los “imparciales” presentadores; de la que sus contrincantes de uno y otro lado copian sus iniciativas, una, Rocío Monasterio diciendo que “hay que bajar la fiscalidad” aunque no quiso apoyarlo cuando lo propuso Díaz Ayuso durante la legislatura terminada y otro, Ángel Gabilondo, que dijo que “ahora no hay que subir los impuestos”, cuando apoyó la subida que querían proponer todas las izquierdas juntas, incluido el “socio” naranja. Además se evitaría darle pie a los contrarios, que insisten en su coletilla de que se pueda “apoyar en la extrema derecha”, como ellos definen a VOX, y que la candidata popular simplifica con su desparpajo y naturalidad espontánea: “Si no quieren que tenga necesidad de apoyarme en VOX, vótenme a mí”.

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15 Comentarios

  1. Quítate tú, para que me ponga yo, ¿no? Nada, que no hay manera. Es imposible. Ver lo arraigado que está el “sentimiento” de votante que hay en España. Absolutamente deleznable.

  2. Madre mía, que artículo, no hay por donde tomarlo. “La casa común”, será la de amalgamas de intereses que rodean al PP. Hay que votar Ayuso y no a Monasterio, Ayuso a la que no se le oyó protestar cuando su jefe de filas, mentiroso patológico, me engañó, subiendo bestialmente los impuestos, contra todo lo que prometió, el que protegió a un ser tan repelente como Nosferatu, si el Montoro, que nos acribilló a impuestos y a normas confiscatorias, que hoy en día, se están dejando sin efecto por Europa, ante el carácter confiscatorio y contra la libertad que suponían, los que dejaron sin derogar la leyes que demonizan y criminalizan al varón, con un seguimiento repugnante y rastrero a la izquierda. Si les hablo de Rajoy, antes y ahora de esta señora, Ayuso, que no sé que le ven, y que vanaglorian porque muy valerosa ella, se ha opuesto, relativamente, a las medidas del gobierno contra el Covid, pero que nos recomienda adoptar un MENA. Miren señores, esta señora es pepera, y el PP, es lo que es, es lo que he relatado antes, y muchas cosas más, ninguna buena. Es Feijoó, dictador máximo que pretende destruir a toda persona que no se vacune, porque él , ha decidido que así tiene que ser, el que impone el idioma gallego, a todo trance, como un nacionalista más, eliminado el español, todo lo que puede. El que ha creado en Galicia, una red clientelar pepera, similar a la socialista en Galicia. El PP, es el que crea esa red clientelar, igual a la socialista, allí donde gobierna, Ayuntamientos, Diputaciones…. Es en definitiva un partido del que no te puedes fiar, que te dirá una cosa y hace otra, porque no tiene ideología, su ideología principal es la pasta y la colocación de sus partidarios, en la administración.
    Votar al PP, es votar a un partido del que no te puedes fiar, que nos traicionó, por que ellos tienen respecto de nosotros un sentimiento elitista, de creerse superiores y que desprecian a sus bases, a las que engañan sin el menor recato. Véase al mismo alcalde de Madrid, con el asunto de Madrid Centro.
    Yo, No puedo votar en estas elecciones, pero si pudiera no tendría dudas, al PP, jamás. No volveré jamás a votar a esos impresentables. Si Vox, me decepciona dejaré de votarles, pero jamás votaré a ese partido que me repugna, que me engañó y al que desprecio más que al coletas, por ejemplo, ya que este a mí no me ha engañado nunca, sé lo que era y es, pero el PP, es lo mismo y se que tarde o temprano te volverá a traicionar. Al PP, solo le interesa volver la bipartidismo, para repartirse el botín con el socialismo.
    No se por que este señor articulista, al parecer antes de Vox, le llevan los demonios para una y otra vez insistir en convencer a la gente en que se vote al PP. Siempre me han producido un resquemor estos que están en Vox, y se salen de el, para volver a ser unos rabiosos peperos. Es decir, te vas del PP, porque es, lo que es, una banda de chupopteros, y luego vuelves a el, santificándolo, y todo ello, por que una señora, se ha opuesto, ya lo digo… a medias, a las medidas del gobierno, pero que comparte con este gobierno, todo lo que está destrozando a España, inmigración ilegal, ideología de genero, obligación casi, y el caso por ahora, “manu militari” de vacunarse, restricción del uso de dinero en efectivo (lo inventó el PP), ahora que se habla, peajes en las autopistas, ya lo pensó Montoro, y el Presidente de la Junta dice ante esta posibilidad que “por ahora no”.

    En fin, más de lo mismo de estos 40 años últimos, buen rollo, al bollo y eso sí , la decadencia de España, que se jodan los españoles. Si señores, que la decadencia de España no es solo culpa del Psoe, lo es también del partido de Ayuso, o es que se creen ustedes que por ejemplo el estado de casi inoperancia absoluta de las fuerzas armadas es solo culpa de los socialistas. Es un trabajo al que se han dedicado entusiásticamente los dos, PP y socialistas, bajo el pretexto de que no hay dinero, que si lo hay para 450.000 politicastros, Menas (ya existían con con el PP), chiringuitos varios, empresas públicas, nidos de cargos de inútiles que cobran una pasta.
    En fin, sigan al articulista, y la casa común, es la casa que les he relatado, y mucho más, tendría para un libro. La solución de España y de Madrid, no está en los partidos como PP y Psoe que han llevado a España a su quiebra actual, no declarada, porque Europa nos riega con Préstamos, madre mía, qué querrá que esa no da nada por nada, sino que esta en algo nuevo. Cuando todo va mal, a la ruina, corrupción galopante, lo que no puedes hacer es seguir haciendo lo que has hecho hasta llegar a esta situación. Que ese algo nuevo es Vox, está por ver, pero tengo esperanza de que así sea, por que mi confianza ya se ha vuelto quebradiza, y a la menor, me voy, pero desde luego, nunca, jamás al partido que me ha engañado en repetidas ocasiones.

  3. ¿Alguien puede afirmar con seriedad que escribo desde el “resentimiento de no haber recibido ningún cargo”? ¿Qué cargo podría esperar con esa “ingente cantidad” a repartir –perdóneseme la ironía– de CERO y después de cuatro años largos fuera del partido? Y añado sin que, por favor, se interprete como petulancia por mi parte, tras una dilatada experiencia profesional en la que pasé por todos los puestos posibles en la empresa, técnico al empezar en 1973, jefe de proyecto, jefe de departamento, director, director general y consejero, hasta mi jubilación precisamente en 2014. SI. YO CREO QUE ES RESENTIMIENTO UD LO EXPRESA CLARAMENTE.

  4. Los borregos no aprenden, luego se quejan de la situación actual, pues te la mereces, puede que ayuso valga, pero el pprogre no….

    Vota a VOX o a UDEC (partido de elecciones trasparentes o anti covid).

  5. Me parece un artículo más apropiado para cualquier revista del corazón, que para la sección de opinión en un medio especializado en política. Si para pedir el voto a Ayuso, tiene que sacar los trapos sucios internos de VOX, el argumento político se debilita, desde mi punto de vista. Trapos sucios supongo que tendrán todos, desde luego el PP no creo que pueda presumir de tener todos los trapos precisamente limpios, pero eso no le quita ni le pone razones políticas.
    Usted pregunta si alguien puede afirmar que escribe bajo el resentimiento de no haber recibido un cargo. Pues mire, a mi me importa una higa lo que le mueve a escribir así sobre VOX, no quiere parecer petulante, pero con esa pregunta, realmente lo parece.

  6. No he podido acabar de leer este bodrio de artículo escrito por Don Antonio de la Torre… Malo de solemnidad, malo donde los haya, a rabiar de malo…
    Señor Antonio, dedique su tiempo a mejores cosas, pero por favor, no venga aquí otra vez a meternos por los ojos al PP de los cojones… Todos sabemos qué es el PP… Saludos.

  7. El Pp es corresponsable junto con la Psoe de haber llevado a España al abismo. Que nadie lo olvide, ¡CORRESPONSABLE!. El sentido común lo que dice, es mandar a paseo al articulista.

  8. Usted es un pepero que quiso hacer carrera en un partido nuevo ya que en el de sus amores, PP, no pudo y como vox tardó en crecer y usted por su edad esa carrera política se le truncó, y ahora como ya no puede hacer nada se dedica a mal meter por RESENTIMIENTO contra vox y como buen pepero es usted un cobarde y se dedica a apuñalar por la espalda a los que un buen día le acogieron.
    Quítese la careta y diga conmigo ” voten a Ayuso porque soy un pepero y no lo puedo evitar” se sentirá aliviado y mejor pero su cobardía pepera se lo impedirá, yo por mi parte seguiré votando a vox, por lo menos mientras no me mientan.

  9. Basuriento artículo de un resentido enemigo de VOX -lo único que nos queda-. Sepa, señor suyo, que el PP es tan siervo del globalismo bilderbergiano-sorosiano-billgatesiano como el PSOE. Pobre de VOX si llega a caer en manos de gente como Vd.

  10. Ignoro los detalles reales que le movieron a dejar su militancia en VOX, pero no sé por qué cree que sus votantes, desde que usted no está, son fanáticos.
    No sé si estar de acuerdo en que se pongan querellas como hace VOX, ante tantos desmanes –la última, los votos por correo asignados a usuarios que hacen cualquier otra gestión- y que ya está recurrida, es ser fanático.
    O, estar de acuerdo en que lo que tenemos con la inmigración ilegal es una auténtica invasión.
    O, decir que hay que reducir el número de consejerías y diputados en la Asamblea.
    O, decir lo que nos cuesta una mena, qué hay que ver qué menores tan majos vienen de otros lares.
    U, oponerse a la ley Celaá de adoctrinamiento en las escuelas.
    O, estar en contra de la ideología o doctrina de género.
    O, estar en contra de pactar para poner sus jueces amigos en el CGPJ.
    U, oponerse a que sigamos hasta el infinito en estado de sitio, o alarma.
    O, estar en contra de prohibir el español en la enseñanza, incluso donde gobierna el PP, o donde gobernó, que también lo hizo, como en Baleares y Valencia.
    Parece que, todo esto y muchas cosas más, con las que al PP le da igual, votar a VOX debe ser fanático.
    En cuanto a la pérdida de votos, es otra milonga. Me remito a las últimas elecciones catalanas, a pesar de la manipulación que se viene haciendo sistemáticamente, por parte del PSOE.
    En algo sí estoy en contra de VOX, un fanático no tendría nada que objetar, que no diga nada en contra de esta imposición de vacunas asesinas, que están en fase experimental, pero que se ponen a todo el orbe como si ya no lo fueran. Y, tampoco me consta, que esté en contra del globalismo y la agenda 2030 que nos va a convertir en vasallos de los globalistas trillonarios. Así como con el invento para arruinarnos que supone un gasto sostenido para el timo del cambio climático.
    Estoy de acuerdo con usted en que ahora mismo en Madrid, se puede votar al PP: al de Isabel que baja impuestos, y que no se calla ante las amenazas y desaires de la izquierda ultramontana y comunista. Pero al PP de casado no se puede votar a nivel nacional: si hasta está en contra de ella como Feijoó, si al que destaca lo echan. Ejemplo, Cayetana, o a las buenas gentes como Ortega Lara y demás miembros del PP vasco, como María San Gil.
    No vea más incoherencias en VOX que en el PP porque no las hay. Y, si según piensa, no sacando votos VOX y haciéndose con todo el voto de derechas Isabel, a gobernar, Gabilondo.
    Saludos cordiales.
    PD. Es la primera vez que hago un comentario en este medio y por añadidura a usted. Así conste para que no me incluya en el mismo saco de los que, dice, le dedican insultos y descalificaciones: no es necesario, ni es mi estilo. Y, no soy militante de ningún partido, porque no aguantaría ninguna imposición no consensuada o injusta.

    • Coincidimos en su P. D. y celebro que no se parezca a otros “comentaristas”
      Y, como usted, tampoco soy militante de ningún partido. Los meses de VOX, en 2014, me bastaron para ver que todos son parecidos y para votar una mala copia, seguiré votando al original, aunque no me guste todo lo que hace y desde la independencia que me da opinar lo que me parezca de todos.

  11. Lamentable comunicado. El SENTIDO COMÚN es, hoy por hoy, VOX. El PP, aún con Ayuso, perdería en Madrid si no estuviera VOX. De hecho intentan imitar a VOX en todo (forma, discurso, léxico, banderitas, etc..) para arrebatarles hipócritamente la bandera patriota que ellos hace tiempo que traicionaron votando leyes que denigran nuestra nación (nación que es de todos los que no la traicionen sean de izquierdas o de derechas, monárquicos o republicanos, heteros o gays), Ellos quieren recoger las aceitunas que caen cuando VOX remueve el olivo enfrentándose con valentía a quien odia a España y trata a los españoles de idiotas. Arzallus creó escuela por lo que veo. Sentido común es sentirse orgulloso de ser español y alzar nuestra bandera sin verguenza ni miedo porque nadie lo va a hacer si no lo hacemos nosotros. Votar con sentido común es votar a VOX porque VOX nació por sentido común en las actuales circunstancias.

  12. Vox nació del odio hacia el PP. estoy con el Sr. de la Torre. No soy afiliada a ningún partido, nunca lo he sido ni lo seré, pero lamento y me da pena el fanatismo de vox- Gracias al PP vox esta donde esta. vox es un partido de gente amargada, con odio y sin valores, si, digo, sin valores. Me pareció bochornoso lo de Vallecas y lo de la ser, la señora monasterio no tiene ningún derecho a echar a nadie de una tertulia, cierto, muchos españoles no queremos a Iglesias, tampoco queremos a vox ni a la señora monasterio y los que escriben y nombran a personas que en su momento estuvieron en el OPP y ahora no estan, los señores y los que estan escribiendo deberían saber el porque no estan y si tan de acuerdo estan con vox porque rechazaron el irse con ellos? el señorito abascal no djo a bombo y platillo que ya dejaban el PP para irse con vox, cosa que la señora doña Maria San Gil tuvo que desmentirlo rápidamente con un comunicado a la prensa. Jamás dude que en vox hay personas, buenas personas muy engañadas, vox nunca ha dicho las agrupaciones que salen del partido y todos por el mismo motivo. Lo dejo, me dan nauseas hablar y mencionar al actual vox. Mas vale que revisen la hemeroteca desde el 2013. Aqui si no estas con vox ya eres pepero y hablas así porqué no te dieron un puesto, o sea, lo que les ha pasado a los señores de vox, eso mismo lo transmiten a los que conocemos de sobre a este chiringuito. Yo hablo por mi, no necesito puestos, tengo el coraje suficiente para tener mi verdad y mi experiencia y jamás votare a vox mientras estén los que estan. CIERTO I VOTO SERA PARA EL PP, ESE PP QUE DIO DE COMER A MUCHOS AMARGADOS DE VOX

  13. Vox saca matricula en desprestigiar constantemente al PP y con palabras muy muy gruesas. Que propone vox? no propone nada que el PP no lo haya propuesto, salvo en reducir el número de consejerías y diputados en la Asamblea., a cambio ellos que ofrecen? Ellos no quieren Autonomías, estan en todas. Quieren salir de la UE, tienen diputados en Bruselas, es que miren ustedes es una cantidad de cosas que dicen suprimir que ya es de chiste, Iban a suprimir las subvenciones, iban a suprimir dietas, sinceramente lo de vox es de chiste barato.
    Estoy de acuerdo con d. Antonio de la Torre, no quito ninguna coma, conocemos a vox.
    Señora monasterio usted no es nadie para echar a otro compañero de un lugar que no es su casa, Iglesias no nos gusta a muchos españoles, no le queremos ni en pintura, usted se ha preguntado si la queremos a usted? los dos partidos son legales, por favor señora menos prepotencia y màs humildad.
    Siguen con el PP corrupto, señores abascal y otros han estado muchos años en el PP hasta que les indicaron la puerta de salida, pero no por eso tenemos que decir si son también corruptos. Seamos cuidadosos en nuestro modales y lenguaje, en eso tienen que aprender mucho del PP actual.
    Sr. de la Torre siga diciendo verdades, las verdades duelen

  14. No cabe duda de que si se quiere descabalgar del poder al gobierno socialcomunista, lo lógico es pedir el voto para la formación mayoritaria de su oposición, dado que el voto unido da más escaños, teniendo en cuenta el sistema electoral general que tenemos en España. De ahí el artículo de D. Antonio, ya que en el fondo subyace el gran deseo que tenemos todos los de centro derecha de apartar de la vida política a los también corruptos, incluso más, cínicos, mentirosos y extremistas radicales de izquierda como no los hay en otro país de la UE.
    Esto no quita, y por supuesto seguirá así, que desaparezcan del mapa político español, partidos como Podemos o Vox, naturalmente yo me quedo antes con el segundo que con el primero, por razones obvias; por lo que tenemos que aunar esfuerzos para que la suma de las derechas, Ciudadanos ya no cuenta y menos va a contar, sea superior a la suma de las izquierdas. Repito una vez más; de no poder ser un voto único de derechas, al menos no debemos de confundirnos de adversarios. La izquierda está unida porque se saben perdedores en Madrid y también desconfían que lo puedan ser mañana en España; por lo que nos podemos esperar todo lo peor de esa gente que lo que menos les interesa es España y los españoles. Esto cada vez se está pareciendo más al 36, desde la izquierda, y menos a una sociedad democrática de la Unión Europea. Tengámoslo en cuenta y no nos tiremos los trastos a la cabeza, pues sobran quienes nos los tire.

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