objetivo de la izquierda

El pasado 14 de Abril, algunos, conmemoraron el noventa aniversario de la II República, cuando pudieran haber aprovechado para hacerlo de la I. Digo algunos cuando posiblemente pudiéramos haber sido muchos más, si no supiéramos quienes están en ese lado para saber en dónde debemos de estar los demás.

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Por otra parte, alguien es estado de juicio sano y correcto, puede celebrar, ansiar, jalear y conmemorar tal aniversario y suspirar por una III, cuando la I no fue más que un corto soplo de aire inestable que duró desde el 11 de Febrero de 1.873, hasta el 29 de Diciembre de 1.874. Este ínfimo, hablando de historia, período de tiempo, se caracterizó por la inestabilidad política, en el que en sus primeros 272 días de existencia, cuatro presidentes de gobierno, todos del Partido Radical, se sucedieron en el cargo.

Por otra parte, alguien en estado de juicio cabal y lógico, puede celebrar, ansiar o jalear tal aniversario, o suspirar por una III República, cuando la primera no fue más que un corto soplo de aire inestable que duró desde el 11 de Febrero de 1.873, hasta el 29 de Diciembre de 1.874. Este ínfimo, hablando de historia, período de tiempo, se caracterizó por la inestabilidad política, en el que en sus primeros 272 días de existencia, cuatro presidentes de gobierno, todos del Partido Radical Federal, se sucedieron en el cargo.

Esta ruina y vergüenza fue plasmada por el escritor español Marcelino Menéndez Pelayo, en su obra Historia de los heterodoxos españoles, cuyo autor se estudiaba en la asignatura de literatura del Plan de 1.957, en el Bachillerato Elemental; “Imperaba aquí una especie de república… Eran tiempos de desolación apocalíptica; cada ciudad se constituía en cantón; la guerra civil crecía con intensidad enorme; (…) Andalucía y Cataluña estaban, de hecho en anárquica independencia; los federales de Málaga se destrozaban entre si…; en Barcelona el ejército, indisciplinado y beodo, profanaba los templos con horribles orgías; los insurrectos de Cartagena enarbolaban bandera turca y comenzaban a ejercer la piratería por los puertos indefensos del Mediterráneo; dondequiera surgían reyezuelos de taifas…”.

Pues bien; esta era la forma de Estado que los republicanos españoles celebraban el 11 de Febrero, hasta 1.931; posteriormente la trasladaron al 14 de Abril, aniversario de la proclamación de la II República.

No le cupo mucha mayor duración ni mayor gloria a la II República, que, si bien en cuanto a su duración fue de ocho años, contando todo el período de la guerra civil, sus gobiernos alcanzaron la exagerada cifra de 26; todo un récord; y en cuanto a su gloria, todo su éxito consistió en llevar al pueblo a una guerra fratricida; guerra que los descendientes de los causantes siguen malévolamente achacándosela a la derecha.

De los gobiernos que tuvo esta república, todos de izquierdas, excepto en una ocasión; ocho gobernó el Partido Republicano Radical, en cinco Izquierda Republicana, el PSOE en cuatro, en tres Acción Republicana e independientes y, en una sola ocasión, centristas y conservadores.

Durante los 45 años de existencia de la actual democracia, la izquierda y ultra, se han afanado denodadamente en afirmar y querer demostrar que la causante de la contienda entre conciudadanos nacionales fue la derecha, cuando los hechos históricos demuestran todo lo contrario; en ocasiones, manifestado por personajes republicanos de la cultura y la ciencia; tales como Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala, entre otros varios; e incluso por líderes políticos, durante y tras la guerra; son los casos de Salvador de Madariaga, Clara Campoamor, Alejandro Lerroux, Enrique Castro Delgado, Claudio Sánchez Albornoz, Josep Recasens y Mercader, y hasta el propio Manuel Azaña, que llegó a decir que no quería ser presidente de una república de asesinos. En este artículo, por no ser su objeto, no me detendré a especificarlos ni narrarlos, dado que ya, por mi parte,

fue expuesto en mi artículo “De la Memoria Histórica a la Memoria Democrática”, publicado en este diario en fecha 2 de Noviembre de 2.020.

La mayoría de los españoles, no ya jóvenes, sino incluso los de edad bastante avanzada, que festejan los aniversarios de la última República, apenas o nada leyeron algo sobre el devenir y transcurso de la contienda. Aquellos que cuando un político de extrema izquierda, algunos incluso del PS, desempolvan banderas republicanas acompañadas de las de la UGT, y las pasean en manifestaciones, aunque no sean en demasía, por las calles de nuestras ciudades; seguro que ignoran que en Octubre de 1.934, Francisco Largo Caballero, Indalecio Prieto y la UGT, poyados por los comunistas, secundados por la CNT y aprovechado por Esquerra Republicana, perpetraron un violento golpe de Estado. Fue un golpe de republicanos contra la II República, en el que perecieron alrededor de 2.000 personas.

No fue este el único y último golpe de Estado contra el régimen político restaurado, ya que el 10 de Agosto de 1.932 ya había sido promovido uno, por el General Sanjurjo, que fracasó. Este golpe fue verazmente consentido por Manuel Azaña, pues él mismo señaló: “Lo de Sanjurjo lo supe y pude haberlo evitado; pero prefería verlo fracasar”.

La Generalidad de Cataluña golpeó a la República el 7 de Octubre de 1.934, declarándose el estado de guerra, suspendiendo la autonomía y condenando a su presidente a 30 años de cárcel.

Con el cuatro golpe, en el que se evidencia que el Frente Popular ganó fraudulentamente las elecciones en Febrero de 1.936, tal y como señaló el que fuera Presidente de la II República, Niceto Alcalá Zamora, al señalar que “Durante el 17 de Febrero, incluso desde la noche del 16, el Frente Popular, sin esperar al fin del recuento del escrutinio y la proclamación de los resultados…reclamó el poder por medio de la violencia…”.; la Generalidad fue indultada por la rebelión del 7 de Octubre de 1.934, se restauró la autonomía, siendo incorporados a ministros seis miembros de ERC y varios anarquistas, al Gobierno del Frente Popular, traicionando, durante la guerra civil a la república.

La historia se repite, salvando las lógicas diferencias, por el paralelismo casi mimético entre este golpe de Estado y el protagonizado por la misma institución, el 27 de Noviembre de 2.017 y los amaños y comportamiento del Partido Socialista de Pedro Sánchez. Los indultos faltan por venir, pero vendrán, aunque sea de forma enmascarada.

En Mayo de 1.936 se produjo el golpe ocasionado por la división interna del PSOE. Indalecio Prieto solicitó apoyo para formar gobierno, a lo que se negó Largo Caballero, partidario de la revolución, lo que dio lugar a que la guerra civil se precipitase.

En el sexto golpe de Estado, el único que triunfó, y el único que recoge la “Memoria Histórica”, o “democrática”; cuando el 18 de Julio de 1.936, se produjo la insurrección de parte del ejército, secundado por las derechas. Este golpe dio lugar a la dictadura del General Franco, hasta Noviembre de 1.975. Por cierto, la izquierda y ultra, historiadores y prensa, achacan a Franco como instigador o jefe del golpe de Estado, cuando en realidad los conspiradores fueron varios generales, entre los que se encontraba Franco, y coroneles. El designado como director del golpe fue el General Mola, no Franco.

El último golpe fue llevado a cabo nuevamente por la Generalidad de Cataluña y su cerrazón independentista, en 1.938 y que obligó a Juan Negrín a decir que “antes de consentir campañas nacionalistas que nos lleven a desmembraciones, que de ningún modo admito, cedería el paso a Franco. En punto a la integridad de España soy irreductible y la defenderé de los desafueros de los de adentro”.

El último fue promovido por el coronel Segismundo Casado con una pandilla de anarquistas y socialistas, Cipriano Mera y Julián Besteiro, que se rebelaron en Madrid contra Negrín. Querían negociar la próxima derrota republicana. Este fue el octavo y último golpe de Estado contra la República, que los actuales republicanos reivindican, añoran y pretenden restaurar.

Fue durante la II República cuando la economía no se podría tachar de tal, los partidos tomaban a los contrarios como enemigos peligrosos, el desorden era total y los crímenes, cuantiosos y horribles todos los días, como escribió la escritora y política republicana, Clara Campoamor que huyó de España

ante tal horror. La difícil situación económica, el intento fervoroso por intentar excluir a parte de la sociedad de los ideales republicanos, el anticlericalismo y los enfrentamientos en las calles, daban a entender y adivinar la explosión de una batalla entre compatriotas. Durante la misma no se llegó a aceptar las reglas de la democracia; como dijo Pablo Iglesias, el fundador del PSOE, “…Este Partido está en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad cuando ella no le permita realizar sus aspiraciones”.

Si la mayoría que a menudo pancartea por nuestros pueblos y vierten soflamas en favor de la república y en contra de la Monarquía, leyesen los escritos de republicanos, aparte de los ya mentados en este artículo; de Alcalá Zamora, Rubio Cabeza, Ortega y Gasset, por citar algunos; verían cuan equivocados están y cuanto son engañados. Como escribió en 1.934 el escritor y periodista republicano gallego, Julio Camba “… y gritar “Viva la República”, porque hoy este grito carecería totalmente de sentido. La República nos quitó la ilusión de la República”.

El que escribe, otrora de pensamiento republicano que siempre entendió que las monarquías eran unas instituciones de siglos pasados y que no se correspondía su existencia en los últimos siglos, cree que dada la historia de los últimos 148  años y, dentro de ellos, los últimos 45; no tiene por menos decir que, aunque el hombre tropiece dos veces en la misma piedra, debe de procurar por todos los medios no hacerlo en la tercera.

No quito ni pongo Rey, pero constato unos hechos.

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3 Comentarios

  1. Es una noble reflexión,aunque pensamos que lo que aquí en España llaman republica,forma parte de un movimiento globalista a nivel mundial.El comunismo tiene todo preparado para situarse en todas las naciones del mundo.Esta es la verdadera amenaza,y la guerra silenciosa,esta vez sin bombas,sin aviones,sino con armas biológicas y tecnológicas.El mundo se situado a un nivel de desarrollo tecnológico jamás alcanzado lleno de peligros inminentes y con proyectos de exterminios masivos,ya hay tecnologías para modificar genéticamente cualquier parásito celular,para que los mosquitos inoculen vacunas,para cambiar el clima con polvos qumicos,para desertificar zonas,o para hibridar el ser humano.Proyectos como el Haarp,las antenas 5g,o los experimentos en el acelerador de adrones que habren portales estelares,no son conspiranoias,son una amenaza real contra todas las formas de existencia contra todos los seres vivos del planeta:seres humanos,fauna,flora,ríos,mares…esto ya no es una campaña electoral de buenas intenciones,es una lucha por la supervivencia.El mundo ya no será como antes,ni la forma de gobernarlo ni de gestionarlo,la gente no tiene que votar tiene que contratar a profesionales acreditados que desarrollen su trabajo bajo la protección de un ejército organizado,puede que tarde o temprano desaparezcan los partidos políticos,y se instalen constituciones legislativas.Todos los movimientos de la izquierda son derivaciones de proyectos diseñados en el Foro de Davos,por personajes de un poder inimaginable que mueven los hilos,y que no son invisibles,clubes como los Iluminados natos de Baviera o el Club de Bildrnberg,etc.tienen el poder de instalar el comunismo en China,en Venezuela o donde quieran.España como cualquier otra nación,tendrá que actuar según el desarrollo de los acontecimientos de esta guerra silenciosa mundial,nosotros solo debemos despertar y ayudar a que mucha gente siga despertando,y aportar medidas de ayuda y prevención,de momento no se puede hacer más,más que tener fe y esperanza,y si crees en Dios rezar de corazón y pedir indulgencia hacia los habitantes del planeta tierra.

  2. D. Rafael: mi artículo no pretende entrar a analizar la situación mundial y el globalismo; simplemente pretendo hacer ver que la izquierda y ultra siempre se comportó igual desde que se fundó el PS y se instauró el comunismo. Que aquellos que votan por rutina y no hayan leído algo, puedan enterarse de sus comportamientos a lo largo de los años.
    Agradezco que me haya leído y comentado.
    Aprovecho para contestarle a D. Alejandro y decirle sinceramente que con su expresión ignoro verdaderamente a quienes se refiere, si a la derecha o a la izquierda; pues si bien el III Reich hace referencia al nazismo, la izquierda y ultra se están comportando como tales.

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