El pasado día 22 enviamos por correo electrónico un escrito dirigido a la  Junta Electoral Provincial de Madrid, al que acompañaba otro de remisión a la Junta Electoral Central, instando a que por esos órganos de la Administración Electoral  se adoptasen un conjunto de medidas dirigidas a vigilar con celo el mecanismo  instituido actualmente para realizar el voto por correspondencia en el proceso  electoral correspondiente a las Elecciones a la Asamblea de Madrid, convocadas  para día 4 del próximo mes de mayo, además de vigilarlo con celo y realizar las  oportunas averiguaciones sobre las posibles anomalías que pudieran detectarse.

Solo hemos recibido por igual conducto un escueto Acuerdo de la Junta  Electoral Provincial de Madrid, emitido en fecha 28 de abril, con el número 82, en  cuyo texto se informa que “la reglamentación del voto por correo viene establecida  en la LOREG, procedimiento que se está siguiendo en este proceso electoral y que  para cualquier propuesta de cambio” deberemos dirigirnos “a los organismos  competentes para impulsar los cambios solicitados”. 

Tenemos que manifestar nuestra total disconformidad con la actitud de plena inhibición que demuestran ambas Juntas Electorales ante un problema de enorme  importancia para el resultado de las votaciones. En primer lugar, porque, según  reza el apartado 1 del Artículo octavo de la LOREG: “La Administración electoral  tiene por finalidad garantizar en los términos de la presente Ley la transparencia y  objetividad del proceso electoral y del principio de igualdad” y, en segundo, porque  tanto la Junta Electoral Central como la Provincial de Madrid han promovido o  tolerado cambios en el citado procedimiento que vulneran abiertamente lo  dispuesto por la LOREG. Se está aceptado que voten por correspondencia  personas que no se encuentran desplazadas del municipio donde están censadas y  tampoco están impedidas para hacerlo, contraviniendo lo que dispone el Artículo  setenta y dos de dicha Ley. También se permite que una persona deposite en las  oficinas de Correos los sobres de varios votantes por correspondencia conteniendo  los respectivos sobres con la papeleta electoral y que un empleado de Correos  retire dichos sobres de los domicilios de los que han solicitado esa modalidad de  voto cuando, según el apartado 3 del Artículo setenta y tres de la LOREG, deberá ser el propio interesado quien lo envíe por correo certificado tras identificarse o, en  caso de imposibilidad, un representante debidamente acreditado que también  deberá identificarse. Y, por último, se facilitan tiques, donde se recoge la entrega de  uno o varios votos por correo a personas que no los han emitido cuando envían un  certificado relativo a cualquier otro asunto o a otra operación.

Todo ello con el declarado pretexto de facilitar la emisión del voto por  correspondencia. Pero, cuando se trata de garantizar la transparencia y objetividad  del proceso, los principales órganos de la Administración Electoral alegan que no  pueden evadirse del estricto guion preestablecido por el texto de la LOREG, que también les encomienda de forma expresa velar por la transparencia y la objetividad de ese proceso. O sea, en definitiva, por su limpieza y fiabilidad.

Teniendo en cuenta la condición de magistrados y jueces de los  componentes de las Juntas Electorales, apelamos a su facultad de interpretar la ley para que la praxis se ajuste al espíritu que inspiró al legislador, siempre en aras del  bien común y en defensa de los derechos de los votantes, que son parte del pueblo  soberano de España.

Por lo anterior,

SOLICITAMOS A LA JUNTA ELECTORAL CENTRAL que, a la vista de lo expuesto en  este escrito, acuerde dar instrucciones a la Junta Electoral Provincial de Madrid  para que, con objeto de garantizar la transparencia y objetividad del voto por correo comunique a las Mesas Electorales los siguientes cambios en el procedimiento  habitual, que deberán aplicarse el día 4 de mayo:

1º) Una vez recibidos los sobres enviados por el servicio de Correos, la Mesa  procederá a verificar uno por uno si cada emisor figura en el censo electoral como  votante por correspondencia, anotando las incidencias que se produzcan, y, tras  extraer los sobres interiores que contienen las papeletas se mantendrán éstos sin  introducirlos en la urna, quedando bajo la custodia del presidente.

2º) Antes de escrutar los votos emitidos presencialmente la Mesa escrutará  el voto emitido por correspondencia y los resultados se recogerán en un acta  adicional.

3º) Las papeletas del voto por correspondencia se unirán a dicha acta para  introducirlas posteriormente en el sobre número 1, cuando finalice el escrutinio del  voto presencial, con objeto de su revisión por la Junta Electoral Provincial de  Madrid el día 7 de mayo. Esas papeletas deberán custodiarse por el secretario de  esa Junta, con el resto de la documentación, y no deberán ser destruidas como las  del escrutinio del voto presencial.

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3 Comentarios

  1. ADEMAS puede establecerse una medio para facilitar las DENUNCIAS PERSONALES de quienes sean impedidos a efectuar su derecho al voto en la urna cuando le comuniquen que su voto ya esta aceptado en Correos y la persona no lo haya presentado por ese medio

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