Ayer fue 14 de abril, día en el cual se recuerda la proclamación de la II República, infausto régimen que nació para que media España destruyera a la otra media y que dio lugar al doloroso conflicto fratricida que duró desde 1936 a 1939 con la victoria de una nación que se negó a morir en manos del comunismo bolchevique.

Ayer, unos pocos comunistas de los de ahora, es decir, de los de sin duchar alborotaron en el centro de Madrid, sin que la población madrileña supieran a qué venía esa algarada. Esa falta de conciencia y de conocimiento del pueblo español por lo que fue el régimen asesino que trajo la II República, representa en si mismo un peligro que puede condenarnos a repetir los mismo acontecimientos que dieron lugar a su nacimiento.

Hoy hace 90 años, el bloque republicano dio un golpe de estado contra la monarquía constitucional, derrocando a Don Alfonso, con la excusa de haber ganado unas elecciones municipales que en realidad el vencedor había sido el bloque monárquico de derechas. Nada que no nos suene en estos tiempos, en los cuales nos jugamos la libertad de España en unas elecciones autonómicas de Madrid, donde está en juego mucho más que una comunidad autónoma, está en juego derrotar al totalitarismo que representa Pedro Sánchez, que nos llevará a unas elecciones anticipadas después del verano.

Pero hagamos un poco de historia.

El bisabuelo de Don Felipe, Alfonso, fue un católico ferviente, dejando aparte las debilidades de la carne que todos los mortales tenemos. Nunca ingresó en la masonería y se resistió a ello, intentando alejar a España de las garras de la “Viuda Negra”, lo que a la postre le costó la corona. Los masones nunca le perdonaron el desplante. Más aún, se implicó personalmente en consagrar España al Sagrado Corazón de Jesús, el 30 de mayo de 1919, para que Cristo protegiera nuestra tierra. Los enemigos de España se conjuraron contra él.

El 30 de mayo de 1919 el periódico de ideología masónico izquierdista, curiosamente llamado “El País”, publicó un artículo titulado” La mascarada de la piedad” que comenzaba del siguiente modo:

“Hoy presenciará el pueblo de Madrid el paso de una nueva mascarada de la llamada piedad española. En el Cerro de los Ángeles, en donde se supone el centro de España, quedará inaugurado el monumento al Sagrado Corazón… Quieren que, por medio de esa acotación, aparentemente religiosa, bullan en España pasadas persecuciones, quieren reinar en nombre de Cristo, y en nombre de Cristo exterminar a los infieles, como se hizo con los judíos y los moriscos, quieren ser los amos de la vida española para quemar bibliotecas…”

Este artículo se publicó en ese diario y en la misma página se anunciaba con letras negritas y de gran tamaño la “Candidatura de las izquierdas por Madrid”. “El País” de esa época ocupaba el espacio periodístico de la prensa izquierdista, como “diario republicano”. Fue fundado por Antonio Catena y Muñoz en 1887 y era tan sectario y antiespañol, como el que actualmente utiliza como cabecera el mismo nombre.

La candidatura de izquierdas que apoyaba ese diario, estaba encabezada por el fundador PSOE y de la UGT, Pablo Iglesias Posse (1850-1925), en la que figuraban Julián Besteiro (1870-1940) y Miguel Morayta Serrano (1878-1926), masón como su padre Miguel Morayta Sagrario (1834-1917), que fue Gran Maestre de la Masonería española.

 Don Alfonso, en una conversación con el padre Mateo Crawley promotor de la consagración del reino de España al Sagrado Corazón de Jesús, le dijo en tono muy preocupado: 

“Padre, he tenido un gran gusto en cumplir en el Cerro de los Ángeles un deber de católico, pues el enemigo de nuestra fe está dentro de la ciudadela. Y le doy una prueba: en este mismo salón me vi obligado a recibir una delegación de la francmasonería internacional. Unos doce señores. He aquí lo que me dijeron: Tenemos el honor de hacerle ciertas proposiciones y garantizar con ellas que V. M. conservará la Corona y España servirá fielmente a la Monarquía, a pesar de las crisis tremendas que la amenazan, y reinará en un ambiente de paz. Y al preguntar qué proposiciones eran aquellas, dicho señor me presentó un rico pergamino diciéndome: Con su firma pedimos a Su Majestad, dé su adhesión a las siguientes proposiciones: 

1ª, su adhesión a la Masonería; 2ª, decretar que España será un Estado laico; 3ª, para la reforma de la familia, decretar el divorcio y 4ª, instrucción pública laica.

Sin titubear un instante, respondí: Esto ¡Jamás! No lo puedo hacer como creyente. Personalmente soy católico, apostólico y romano. Y como quisieran insistir, los despedí con una venia. Al salir, me dijo el mismo señor: Lo sentimos, pues V. M. acaba de firmar su abdicación como rey de España y su destierro. Prefiero morir desterrado, repliqué con viveza, que conservar el trono y la corona al precio de la traición y la perfidia que me propone”.

El monumento al Sagrado Corazón de Jesús fue inaugurado por Don Alfonso en el Cerro los Ángeles (Getafe-Madrid): “Alfonso XIII vestía uniforme de capitán general y la reina traje gris, con abrigo de seda negra y sombrero del mismo color. A su llegada fue aclamado con gritos de “¡Viva España!” y “¡Viva el rey católico!”

Las amenazas de los masones no fueron en vano. Alfonso XIII perdió la corona, se implantó una república masónica, se persiguió, hasta el martirio, a la fe católica y el Monumento del Sagrado Corazón de Jesús fue dinamitado por los milicianos comunistas y la imagen de Jesús fusilada por los milicianos comunistas.

La diferencia entre Alfonso y Felipe, parece evidente y la similitud de los tiempos que corren con lo que aconteció el 14 de abril de 1931 nos ha de poner alerta. Pero Felipe ha aprendido la lección que le dio su antepasado. ¿O no? Parece que sí, y la prueba es que la proclamación de Felipe VI como Rey de España, celebrada en las Cortes, fue un guiño a la masonería: Por primera vez desde el año 589 en que el rey Recaredo se convirtió al catolicismo, se ha apartado a la Cruz y a los Evangelios de la ceremonia, convirtiéndose en la primera proclamación laica de un rey en España.

No hemos de olvidar el gran rito masónico celebrado en la Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid el día 16 de julio de 2020 para celebrar un “funeral” por las víctimas de la Covid 19.Ese rito en el que participó Don Felipe, estuvo rodeado de todo el simbolismo y boato cursi masónico. Un altar central y a su alrededor, los asistentes sentados en un círculo perfecto. El símbolo del círculo con un punto en el centro tiene un simbolismo principal para la Masonería. Es un símbolo usado en la Secta por su simplicidad geométrica y que representa las limitaciones del individuo como ser humano.El Maestro y los vigilantes son símbolos del sol; la logia, del universo del mismo modo que el punto lo es del astro rey, y el círculo, del universo” (masoneriadelmundo.com)

El círculo, a su vez, se encontraba  delimitado a sus costados por dos rectas (en la Masonería), en la imagen del “funeral” dichas rectas las forman los laterales del Palacio Real y de la catedral de la Almudena; en la Masonería simbolizan a Moisés y a Salomón que a su vez representan las líneas de los trópicos de Cáncer y Capricornio con significado en el culto pagano. Siguiendo la marcha aparente del Sol sobre el horizonte ecuatorial el astro rey (dios pagano) se sitúa sobre el trópico de Cáncer en el solsticio de verano y sobre el de Capricornio en el solsticio de invierno. Los solsticios eran celebrados en la antigüedad del mundo pagano y fueron recuperados por la Masonería en sus rituales.

Ese día siniestro, todos pudimos observar, como las más altas autoridades del Estado (incluida la Corona) rendían homenaje en un ritual de carácter masón.

A la masonería no le importa la forma del estado. Monarquía y república son un simple juego de palabras, para controlar el Estado. Tanto en 1931 como ahora, la masonería ocupa los resortes del poder y en ambas épocas ha existido un riesgo evidente de destrucción de España y de la instauración de la ideología mundialista en su sociedad, actualmente mediante la Agenda 2030, la cual está impregnada del ideal masónico universal, implantada en España, por la Ley del Cambio Climático, recientemente aprobada con la abstención del Partido Popular.

La segunda república fue un régimen masónico y la política de ese tiempo cayó en manos de pequeños burgueses radicales anticatólicos. La masonería, desde 1931, tuvo una nómina de intelectuales, de militares, de políticos, y de presidentes masónicos. No hay mucha diferencia con los tiempos que corren en el año 2020.

El 14 de abril se proclamó la república, y las logias mostraron su júbilo abiertamente considerando al nuevo régimen como suyo. Habían derrocado al rey católico. 

El Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo de Grado 33, miembro de Acción Republicana, Augusto Barcia aseguraba en junio de 1931 que “España será una república democrática o será una anarquía desatada”. Lo vaticinó.

Manuel Azaña Díaz, Diego Martínez Barrio, Segismundo Moret, Alejandro Lerroux, Ricardo Samper Ibañez, Manuel Portela Valladares y Santiago Casares Quiroga, José Giral, Rodolfo Llopis, Álvaro Albornoz y Fernando Valera, fueron presidentes masónicos de la II República.

Tanto durante la II República como la actual monarquía, la masonería se ha infiltrado en el poder y tocan con las manos el poder, pero lo pierden como se pierde la arena de la playa entre las manos. El poder se les escurre y cae el suelo, sin que puedan remediarlo.La masonería de sillón, logia y sicario, tiene una limitada duración en el gobierno para dar servicio al mal y se aparta del mismo, cuando llega una ideología más letal que ella. La masonería no es más que la antesala del comunismo.Ocurrió en 1931 ha ocurrido en 2021.

El masón Azaña perdió el poder a causa de la fuerza que en las calles y las armas impuso el Frente Popular. Se vio rebasado por las milicias comunistas y anarquistas manejadas por el soviet y por agitadores profesionales. La masonería nunca dominó la calle ni las masas, el comunismo sí lo hizo. 

Se asociaron ambos a causa de tener los mismos enemigos, Dios y España y un mismo objetivo, tomar el poder, pero una vez en el poder, la pugna por el control del mismo les enfrentó.

Esa pugna hizo que en 1936 la situación de la II República estuviera tan deteriorada que muchos de aquellos militares afiliados a la masonería formarían parte del golpe destinado a la rectificación de la república. En manos del Frente Popular, la república se había convertido en un régimen tan insufrible que incluso destacados republicanos terminaron conspirando contra él, no pocos de entre ellos, masones.

Tanto Azaña como la masonería eran anticatólicos y anti españoles, si bien el presidente de la república sólo pasó por la logia el día en que le dieron el mandil. Los que sí eran esbirros de los masones de filiación republicana, eran las hordas de incendiarios que atacaron el patrimonio de la Iglesia Católica, cuestión que quedó despejada por el mismo Azaña cuando afirmó que “todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano” (lo que, implícitamente, revela la seguridad que el presidente tenía acerca de la filiación de los pirómanos); por si no fuera suficiente, Azaña, nos lo vuelve a confesar en su propio diario, cuando relata que apenas unos meses más tarde de la quema de templos católicos recibió en su despacho “al hombre que organizó la quema de conventos del año pasado”.

La república no fue en absoluto un proyecto democrático concebido para la convivencia del conjunto de los españoles, sino un régimen nacido de la convicción de que su legitimidad precedía a la expresión de la voluntad popular. De este modo nadie, sino los propios republicanos, podían gobernarla.

El poder que la masonería creía dominar desde los despachos y las logias, se perdió en una revolución popular. Ocurrió entonces y sucederá ahora.

El comunismo infiltrado en el gobierno de la república masónica, consiguió que las turbas del año 1936 ya no fueran las ingenuas masas del 14 de abril, sino las multitudes torvas y violentas, intoxicadas por la propaganda bolchevique y dispuestas a cometer las más sangrientas ferocidades contra los católicos, que nunca se habrían conocido en España. A manos de la izquierda, la legalidad saltó por los aires, y con ella la legitimidad de cualquier república, sea la Segunda o la Tercera.

Sánchez y su instrumento Iglesias, van a destruir el régimen constitucional de 1978. Buscan la III República para dinamitar la monarquía y la Cruz del Valle de los Caídos. El psicópata masónico que nos gobierna es un endiosado fantasmón que aspira a presidir esa III República

Tanto en 1936 como en 2021, unos enfermos mentales e incultos malintencionados ocupaban y ocupan oficialmente el poder, ambos miembros del PSOE. Mientras, España se deteriora igual que se deterioraba en 1936. 

La monarquía, el ejército y la judicatura son los únicos obstáculos que le quedan a Sánchez para destruir la España que conocemos. El coronel Pérez de los Cobos se resiste en nombre de la Guardia Civil, 2.500 jueces han acudido a la UE para denunciar  la “violación del Estado de Derecho” en España y Felipe VI guarda silencio.

El 18 de julio de 1936, el día que la patria se negó a morir, se salvó España de la siniestra revolución masónica de 1931, la cual acabó en un mal sueño comunista tras un siniestro despertar. En mayo de 2021 los madrileños saldremos de nuevo a la calle el 4 de mayo a luchar contra los mamelucos, por nuestra independencia y nuestra libertad. Si no vencemos, será la derrota de España y posiblemente la apertura de la puerta a la III República.

 

COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL

3 Comentarios

  1. Aqui el homenaje que les dedico por sus 300 años el Parlamento catalan, acto presidido por la inefable Forcadell https://www.youtube.com/watch?v=FNCrhrpR-_c

    Logia lautaro los “libertadores”, Bolivar, Miranda, San Martin…..etc etc etc, todos ellos a sueldo y servicio de los banqueros y dueños de casas comerciales en Londres, Riego mason, de una logia de Cadiz, su sublevacion impidio la derrota definitiva de sus compañeros de secta en la America española, tambien fueron los responsables del adoctrinamiento en las escuelas cubanas, creo que la del Gran Oriente, los profesores cubanos remitieron carta al gobierno en Madrid advirtiendo del odio que se estaba esparciendo en las escuelas cubanas contra España, desde el gobierno no se hizo nada, años despues guerras en Cuba e independencia……………….guerra de Cuba, traicion absoluta, se perdio en despachos por pactos entre masones……………….lo mismo ocurrio en Filipinas, fue la masoneria la que instigo las sublevaciones, guerra……..etc etc etc lo reconocieron hasta autoridades filipinas……………creacion de ETA, familia Rothschild, hay un libro de ello, no me acuerdo el nombre, quien creen que esta detras del adoctrinamiento en Cataluña y Vascongadas?.

  2. Vaya, que angelitos los maSSones, unos diamantes en bruto, como para tenerlos de mascota fiel y cariñosa, son todo virtudes, un amigo fiel en el que confiar….

    Don Francisco Franco Jefe del Estado y de los servicios de inteligencia Españoles ya lo advertía bien clarinete, sobre las terribles, espantosas y maquiavélicas conspiraciones, tramas y maquinaciones de los judeomaSSonicos, que según cuentan organizaron las propias masacres y exterminios y torturas brutales de judíos de escalafón más bajo del Holocausto, para robarles todo, riqueza poder e influencia, y se repetirá de nuevo, no sea que se encuentren amenazados por nuevos ricos o fortunas no “dominadas” o acordes a su satanismo.

    Y no pasa nada, y los judíos y el mossad diciendo beeee brbrbeeee, yendo contra los propios judíos y su nuevo exterminio seguramente, y más falsos que judas.

  3. De implantar la tercera República,comenzarían por aplicar su ley de vagos y maleantes,teniendo que encarcelar a los gays,es decir a Marlaska para darle palizas,después vendrían las checas contra los católicos para asesinarlos y después el genocidio de sacerdotes,frailes,monjas,etc.
    Nos gusta la historia del corazón de Jesús,las rojas atentaban también contra la asociación de la Cruz roja,por qué estaba formada por mujeres bellas,y éstas eran feas,más feas que picio!.
    En cuanto a la Masonería,hoy en día está muy ligada a las noblezas anglo-venecianas,el Rey consorte muerto Carlos recientemente era su máximo exponente,otro lo es el Antipapa Bergoglio,por este motivo ejército y servicios de inteligencia están luchando para destruir los últimos restos del Imperio britanico-holandes,el promotor de la agenda verde genocida,representados por la más alta masonería de la familia real británica,entrelazada con otras familias reales europeas,que dirigen entidades bancarias que a su vez dirigen la CEE.La masonería española,es la francesa por que permite mujeres,por eso Dolores Delgado es la jefa,pero no deja de estar subordinada a la inglesa por eso han firmado el tratado verde,que unida a la corrupta OTAN pretender reiniciar la guerra de carácter nuclear con Ucrania y Taiwán acusando falsamente a China y Rusia,y provocar hambrunas en Siria y genocidios en países pobres,bajo la falsaria bandera verde de la supuesta ecología.

Comments are closed.