oposición

Ahora que la Justicia ha encarcelado a Pablo Hásel por ofensas a la Corona y enaltecimiento del terrorismo, quizás debería hacer lo mismo con Nuñez Feijóo, que está al otro lado de la ilegalidad reinante en España, por conspirar para destruir a España con la Corona de la City de Londres o la de Inglaterra (las dos coronas están un poco mezcladas o embarulladas) que es la única casa reinante que cuenta en Europa o en el mundo y en cuyo palacio de Buckingham se adora a Satanás en la logia masónica que tienen allí instalada a tal efecto (han cambiado la tradicional capilla privada por la logia). Y digo ilegalidad porque la legalidad ha sido completamente suprimida en Galicia y en Aragón con la aprobación de la ley Auschwitz que lo mismo podría llamarse ley Gulag o ley Pol Pot.

Ya ha señalado el activista Nauzet Morgade que los globalistas anti españoles que gobiernan España van a ir aprobando la ley Gulag poco a poco, hoy en una comunidad autónoma (dependientes todas de la City de Londres) y mañana en otra, para que los españoles se vayan acostumbrando a la esclavitud absoluta y no se subleven mucho.

No sé quién podría arrestar a Feijoo como no fuera Ammon Bundy que ha organizado una milicia en Estados Unidos para luchar contra las medidas antipatrióticas contra la falsa pandemia de los globalistas apátridas. Por cierto, que no hace mucho un comité ciudadano intentó arrestar a un funcionario globalista en Canadá. No lo ha conseguido de momento. Esos son los nuevos brigadistas internacionales que necesitarían Europa y España y no los de la Guerra Civil de los que habla Pablo Iglesias que vive en el pasado porque en el presente gracias a su gobierno es imposible vivir.

Los brigadistas eran muchos de ellos hombres admirables e idealistas, lo malo es que para luchar contra el fascismo financiado por Wall Street se alistaron en las filas de los comunistas igualmente financiados por Wall Street. La segunda guerra mundial y la guerra civil fue una inmensa carnicería que contemplaron frotándose las manos los banqueros masones como Jacob Schiff.

Si hubiera militares o policías patriotas en España ya hubieran arrestado al parlamento extranjero de España al completo. pero están todos confundidos con la propaganda globalista o hipnotizados por medio del teléfono que emite señales en la frecuencia de onda 666, el número de la Bestia.

En la nueva normalidad virulentamente fascista, corporativista o comunista hay dos tipos de matones subvencionados por financieros como George Soros con nuestro propio dinero: los políticos globalistas vestidos de traje y chaqueta y los anti fascistas al servicio del fascista George Soros vestidos con pasamontañas que son más fascistas que Hitler o más papistas que el papa o el antipapa que también es globalista, aunque probablemente no lo sepa como tampoco sabe que Jesucristo resucitó hace más de dos mil años (los masones que son los nuevos talmudistas a la inglesa o a la francesa le habrán contado que robaron su cadáver de la sepultura o algún otro cuento chino de esos).

A los que protestan en Barcelona contra la ley mordaza habría que recordarles que la ley mordaza ha sido sustituida por la ley bozal o la ley mascarilla asfixiante contra la que no hubo protestas porque a George Soros o a algún que otro lord inglés masón no le interesaba. Durante cuarenta días y cuarenta noches reinó un silencio espectral, funerario y mortuorio en España y en el mundo, el mismo que se han metido los globalistas en el bolsillo; y los antifascistas brillaban por su ausencia en las calles tomadas por los zombis. Los disturbios en Barcelona se van pareciendo mucho a los disturbios provocados por las milicias negras de Black Lives Matter que intentaban silenciar con sus reivindicaciones anacrónicas y sus patrullas salvajes las protestas auténticas de los estadounidenses conscientes de que le están robando su país como a nosotros el nuestro convertido en una clínica inmensa para pacientes fantasma o un hospital donde se aísla a la gente para que se mueran de asco. España se ha convertido en una inmensa funeraria de muertes por decreto donde los cadáveres llegan en ataúd sellado para que nadie descubra que se han muerto de abandono o de incompetencia médica. Una funeraria que apesta a plandemia asesina. Los recientes disturbios con su violencia arbitraria, inútil y caótica parece un montaje de los globalistas que quieren conservar a toda costa el monopolio de la violencia ya sea institucional o callejera.

Tras la aprobación de la ley Gulag o la ley Auschwitz en Galicia a cara descubierta o mejor dicho embozada con mascarilla, y en Aragón de tapadillo, necesitamos nuevos juicios de Núremberg celebrados esta vez en Malasaña para juzgar a los genocidas y asesinos de ancianos y de niños disfrazados de políticos o filántropos, un disfraza que a nadie engaña porque les asoman bajo la mascarilla los colmillos de vampiro que los tienen más largos que los de un tigre de bengala.

Es una pena que los manifestantes de Cataluña no se hayan sublevado contra la policía por haber defendido la anti legalidad globalista o por multar a individuos sanos y honestos o allanar moradas de ciudadanos inocentes; se sublevan porque han encarcelado a Pablo Hásel que le ha dado por meterse con los Borbones cuando la única casa reinante global en la penumbra es la de Windsor. La casa real o el príncipe en la sombra de la nueva monarquía absoluta global no sabemos quien sea, si un lord inglés o algún príncipe italiano de los que participaron en la operación terrorista de la red masónica de Gladio. Los ataques a la policía quizás escondan el propósito de los globalistas antipatriotas de reemplazarlos por los cascos blancos o los cascos azules o por los terroristas de ISIS o de Boko Haran. O por los antifascistas al servicio del fascista George Soros. Aquí como en Estados Unidos quieren probablemente reemplazar a las fuerzas del orden españolas por las fuerzas del desorden de la ONU. O por escuadras de mafiosos y matones.

Los globalistas masones han puesto toda la carne en el asador y han sacado ya todas las cartas marcadas que tenían escondidas bajo la manga: el fascismo, el comunismo, el neo liberalismo y por supuesto la falsa ciencia médica. Su último farol ha sido la plandemia con la que todos han comulgado como el que comulga con ruedas de molino.

El problema cuando unos cuantos billonarios satanistas acumulan toda la riqueza del mundo y lo compran todo, empezando por las ONGS como Unicef cómplice de las campañas de vacunación genocidas de Bill Gates y siguiendo por la Organización Mundial de la Salud y todos los políticos como Núñez Feijóo, es que ya no se puede confiar en nadie como no sea en los mendigos que se sientan a las puertas de las iglesias cerradas o quemadas.

Las únicas organizaciones políticas no globalistas que quedan en España deben de ser las Carlistas. Para ser honestos es posible que algunas minúsculas organizaciones ácratas tampoco sean globalistas. El problema con estas últimas es que no creo que estén demasiado por el diálogo. La ventaja es que constituyen una auténtica oposición no controlada, o sea completamente descontrolada.

Lo único que ha sabido siempre hacer Feijóo es obedecer las órdenes, sean las que sean, del que está más arriba que por supuesto pertenece al Foro Económico Mundial, porque su salario y sus propiedades dependen de ello. Aunque tenga que encerrar a toda Galicia en un Gulag.

Lo deprisa que se mueven los globalistas y lo lejos que están dispuestos a llegar no tiene nada de extraño; tienen las manos manchadas de sangre, les chorrea; saben que ya no hay vuelta atrás, que son ellos o nosotros. No pueden irse todos a Suiza con el dinero robado porque no caben en Suiza y además los suizos no los quieren, (en realidad no los quiere nadie); y además el dinero que han robado dentro de poco ya no valdrá nada-  Lo único que pueden hacer es comprarse pisos por todo el globo por si les falla un país u otro o cambiarlo por bitcoins. Dentro de poco se inventarán una nueva moneda digital que será como la nueva cartilla de racionamiento de los esclavos pro globalistas con mascarilla y smartphone pinchado. Están imprimiendo tanto dinero para pagar a los antifascistas y para mantener empresas de propaganda y espionaje como Microsoft o Google o empresas improductivas que dentro de nada la inflación galopante llamará a las puertas de todos los confinados. El euro o el dólar tienen las horas contadas, dentro de poco no valdrán ni como papel higiénico si es que llegan a imprimirlo y no se quedan en números cayendo en picado en la pantalla de un ordenador. Les recomiendo que cambien sus euros por bitcoins, por oro o por latas de fabada; el hundimiento del euro o del dólar podría evitarse si se confiscasen todos los billones robados por los fondos buitres apátridas y se invirtiesen en educación, infraestructuras y empresas productivas. Pero no se hará.

La hora de todas las revoluciones masónicas como ésta que estamos viviendo es la hora de los delincuentes comunes y los psicópatas asesinos que ascienden de forma meteórica en los cuadros del partido, del único partido que hay: el globalista que es fascista y comunista al mismo tiempo o republicano y demócrata y comunista chino al mismo tiempo. El suegro del senador republicano estadounidense Mitch Mac Connell es dueño de una empresa de transporte con base en China y con importantes conexiones con el Partido Comunista Chino y su hermana está en la junta directiva del Banco Comunista de China. Vemos pues a los capitalistas masónicamente hermanados con los comunistas en la nueva dictadura global disfrazada de estado de emergencia sanitario.

Si conocen a algún criminal reincidente camorrista dispuesto a vender a su madre por cuatro euros y a robarle la calderilla a un mendigo de los que se sientan a las puertas de las iglesias recientemente cerradas ese será el nuevo comisario del gran partido único globalista.

Si a Pablo Hásel le preocupan los inmigrantes debería protestar contra la ONU, contra la Unión Europea, contra la CIA, contra Ángela Merkel que le abrió las puertas de Alemania a los inmigrantes sirios arrancados de su país en llamas por las escuadras de terroristas pagados por los financieros globalistas de Wall Street o la City de Londres. O sea: sus jefes.

Los inmigrantes ilegales progresivamente legalizados no vienen a España a hacer turismo (el turismo está prohibido en el nuevo orden globalista), ni tampoco a buscarse la vida, vienen huyendo de la muerte y los bombardeos arbitrarios que han destruido países como Siria, Irak o Libia, vienen huyendo de los mercenarios yihadistas entrenados por el MI6, el Mossad o la CIA con la inestimable ayuda de la casa real de Arabia Saudita y otros déspotas al servicio de la banca globalista. Vienen a causa de los ataques aprobados por Biden instalado en la Casa Blanca por medio de un pucherazo histórico.

Ellos hubieran preferido quedarse en sus países y no languidecer en los campos de refugiados de la Grecia arruinada por Goldman Sachs y los fondos financieros buitres, todos ellos globalistas, es decir antipatriotas o apátridas.

Los globalistas saben muy bien que la mejor manera de acabar con la identidad de todos los países es bombardeando medio mundo y hacinando a los refugiados en el otro medio. Es decir: bombardeando Siria, Irak o Libia y mandando los refugiados a Grecia o a las Islas Canarias.

Si desean manifestarse por la ley de expresión que se quiten la mascarilla y protesten contra los matasanos que asesinan a la gente en los hospitales y dejan que se mueran los ancianos en las residencias.

Los terroristas del Grapo que tan heroicos les parecen a algunos no eran como ya señaló Philip Agee más que una fachada terrorista de la CIA dirigida por masones para alimentar su estrategia de tensión en España.

Los terroristas del Grapo eran comunistas y para los comunistas todos los empresarios grandes, pequeños, medianos y minúsculos son capitalistas. El dueño de un chiringuito en la playa es un capitalista, el propietario de un quiosco de prensa es un capitalista e imagino que los subsaharianos que venden discos pirateados también son capitalistas: son todos capitalistas menos ellos que trabajan para el gran capital de los Rothschild que los financia y que odian toda competencia.

En cuanto a ETA, hay que recordar que los miembros de dicha organización se reunían periódicamente en la Escuela de Idiomas parisina Hyperion fundada en 1976 por la CIA y el Mossad. Que cada cual saque las conclusiones que quiera de ese hecho. Igual lo que perseguía la CIA protegiendo a los terroristas de ETA era mantener a raya a Franco y al nacionalismo español porque en el mundo no cabe más nacionalismo que el del reino independiente del centro financiero de la City de Londres que no es una nación sino una corporación. En el mundo no queda ya más nación que la caja de caudales de cada cual.

Una cosa está muy clara, la CIA y otras agencias de seguridad masónicas al servicio de la banca globalista lo único que pretenden es mantener a todos los políticos nacionales o nacionalistas bajo su control absoluto, ya sea por medio del soborno o del chantaje, o sembrando el terror y el caos en todos los países con la ayuda de terroristas como los del Grapo, los de ETA o los de ISIS, tanto si dichos terroristas son conscientes de que sirven sus intereses como si no. Es muy probable que no lo sepan. Los globalistas masones son expertos en fomentar nacionalismos periféricos como el Vasco o el Kurdo para mantener en jaque a los gobiernos de todas las naciones del mundo.

Pablo Hásel podría ser un excelente anti globalista si identificara adecuadamente quiénes son los verdaderos enemigos de España, Cataluña, el País Vasco y todos los países y comunidades autónomas del mundo.

Si los que se manifiestan en Cataluña quieren luchar por la libertad de expresión o de cualquier tipo que abran un chiringuito en mitad de las Ramblas o en alguna plaza del Raval, sin mascarillas, sin límite de aforo, sin distancia social de ninguna clase. Que se abracen, que se estrechen la mano, que se besen. Si lo hacen, yo me apunto.

 

*Un artículo de José Francisco Fernández-Bullón

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3 Comentarios

  1. Ciertamente existe una oposición controlada. Aquella que no lo es, es objeto de la mayor de las persecuciones, pues es un enemigo directo a sus planes de dominación y exterminio. Estos dirigentes globalistas que adoran a Satanás (ellos prefieren su otro nombre Lucifer como si fuese la excelencia de la luz, su portador) están de alguna manera recompensados en esta vida terrenal a diversas prebendas o ventajas de tipo económico, poder, etc. que pagan a cambio de cumplir sus planes siniestros (planes siniestros que hoy en día se desarrollan públicamente sin disimulo). Por otra parte, al margen de la oposición controlada está una gran masa de borregos que más que estar afectados por su intelecto, están sobre todo afectados por su maldad, por un corazón al prójimo nulo y, que en su ciego egoísmo, sufren las consecuencias sin esas prebendas o ventajas. Es difícil poner cifras a esa parte de la población (los tontos útiles), que a pesar de sufrir los rigores de la miseria, encierros, atropellos, etc. actúan dando su aprobación o su mutismo a la versión oficial. Sin ningún tipo de dudas Satanás tiene en sus garras, no solo a sus adoradores, sino también a una gran parte de los oprimidos. Tenemos referencia del número (solo en su proporción) de estos satánicos (adoradores conscientes y sufridores inconscientes) por lo citado en el Libro del Apocalipsis de San Juan: DOS TERCERAS PARTES de la Humanidad que serán enviadas al abismo en la última tribulación (de todos aquellos que sobrevivan a la guerra, enfermedades y hambruna).
    Solo UN TERCIO de la población estará a favor de la VIDA, de la LIBERTAD, de la VERDAD, de DIOS.

  2. Esta vez nos han dado el jaque mate. Han logrado controlar, en todo el planeta, a los líderes de todos los partidos, de los altos tribunales, de los medios de masas, de los bancos, de las fuerzas militares y del orden, de las universidades, de todas las instituciones supranacionales que creara el sionismo tras la Segunda Guerra y de los nuevos movimientos de “emancipación”social que solo sirven para crear Gestapos y dividir a la sociedad. También controlan no solo a los líderes de las restantes estructuras piramidales que, como las sanitarias, imponen absurdos protocolos sino también a los responsables de los cauces de participación ciudadana ¿Qué puede hacer el ser humano para sobrevir?

  3. La única oposición que conozco no es la de algunos partidos como VOX (creados por el propio enemigo para hacer el paripé de su teatrillo de títeres parlamentacio engañabobos) sino la del pensamiento independiente contra el que las grandes corporaciones tecnológicas acaban de crear ahora la macrocensura, la Inquisición y los campos de concentración globales

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