Cuando la unidad de carbono fue creada no existía el “ego”, su conexión con el servidor por medio del WiFi era suficiente para mantener a las unidades de carbono alejadas de la consciencia del ser y de la Fuente. Cuando el libre albedrío le fue dado, y su conexión WiFi desactivada, fue necesario implantar un programa de seguridad que protegiera el acceso de la unidad de carbono a la consciencia del ser, para evitar su conexión con la Fuente. Fue entonces cuando el programa ego fue creado.

Para entender qué es y cómo funciona dicho programa, primero tenemos que comprender qué es y cómo funciona la consciencia. Para ello imagine una esfera tridimensional hueca, cuya superficie está formada por infinitos puntos; en el centro de la esfera —flotando en el espacio— hay un punto adimensional que representa la consciencia del Ser, los infinitos puntos de la superficie forman la esfera de consciencia propiamente. A efectos de facilitar la explicación que sigue podríamos decir que la superficie de la esfera está formada por dos caras: una que mira hacia el exterior y otra que mira hacia el interior; en la cara que mira al exterior situaremos la “materia”. Adicionalmente, a cada uno de los infinitos puntos que forman la superficie asignaremos una flecha cuyo sentido indicará hacia donde está dirigida la atención consciente de ese punto en particular, con dos opciones posibles: hacia afuera (la materia) o hacia adentro (el Ser). 

Fig.9-Representación gráfica de la esfera de consciencia

 En un principio todos los puntos miraban hacia el interior de la esfera y solo uno miraba hacia el exterior, ese punto de conexión con la materia era el encargado del enlace con el servidor y de la interacción con la realidad, como toda la programación se hacía vía WiFi, no existía manipulación de la realidad subjetiva porque no hacía falta. La unidad de carbono era consciente de su Ser pues todos los puntos miraban hacia el interior menos uno que miraba hacia el exterior (ver Fig. 10). Cuando la conexión fue desactivada, se corría el riesgo de que la consciencia del ser activara nuevamente la conexión WiFi para crear una interfaz directa con la Fuente a través del punto que miraba hacia afuera y que antes era usado para la conexión con el servidor. Había entonces que aislar a la consciencia del Ser de alguna manera para que la unidad de carbono no supiera quien era y no tomara el control, con la finalidad de poder seguir dominándola.

 Se creó entonces un programa que actuaría de forma muy parecida a un virus informático y se conectó al punto que miraba al exterior, este virus fue el “deseo”. Éste se ocupó de “revertir” la esfera logrando que la superficie interior pasara por el punto del deseo y se convirtiera en la superficie exterior, ahora con todos los infinitos puntos de consciencia mirando hacia la materia y ninguno hacia el interior. Con esto se logró que la totalidad de la consciencia estuviera dirigida hacia la materia como su único punto de atención, y obteniendo de esta manera una “extensa gama de observación” (ego) exterior que lograba varios objetivos a la vez: por un lado la búsqueda del Ser se dirigió hacia afuera, evitando así que pudiera ser encontrado, por otro lado logró que la unidad de carbono creyera que es lo que vive y tiene (la personalidad del “yo”) y que su atención estuviera puesta exclusivamente en la realidad subjetiva, para poder así programarla con su manipulación. 

Fig.11-Esfera de consciencia totalmente revertida,
toda la atención puesta en la materia y ninguna hacia el Ser

El programa “ego” estaba implantado y funcionando al cien por ciento, con el espíritu (cuerpo de enlace) atrapado en la materia e incapaz de enterarse de cómo y por qué sucedió todo esto. Como podrán observar el programa ego es el responsable de mantener a la unidad de carbono en el estado de insatisfacción continua que retroalimenta su funcionamiento. El deseo es directamente proporcional al ego (más deseo más ego y más ego más deseo), e inversamente proporcional a la consciencia del Ser, (más consciencia del Ser, menos ego). El secreto está en volver a revertir la esfera de consciencia a su estado original, pero eso no es tarea fácil, pues el ego forma parte de las zonas peligrosas, y éstas están fuertemente protegidas porque son fundamentales para la manipulación. Ego, religión y ciencia… los pilares del engaño. Por suerte están apoyados en un suelo pantanoso que puede hundirse: la ilusión de la realidad subjetiva. Comencemos entonces el trabajo y socavemos el velo de la ilusión.

 

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7 Comentarios

  1. Pues no se de que tendra ese ego porque guapo no es ,parece un sapo con la cara llena de holluelos ,inteligente tampoco,solidario menos,nose ese ego de donde se lo saca este ma ri con,,,anda y vete con tu begoño a que te de por culo

  2. Como veo la situación, tienes toda la razón, de hecho, debe ser bastante tedioso escuchar siempre la chusma hablar, esos que te juzgan por tu trabajo, esos que menosprecian la vitalidad que emana de la verdad, son muertos, son como los que apoyaron la crucifixión de Jesús.

  3. Excelente el articulo!
    Retrata perfectamente, la monstruosidad, de quien gobierna y del gobierno entero.
    Desvirtuado por completo , la antigua concepción de Democracia.
    Es un estado , totalitario

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