conocimiento

En un aburrido día de escuela, a uno de mis compañeros se le ocurrió “crear” un nuevo alfabeto, haciendo algo tan sencillo como sustituir cada letra por un dibujo. Ese mismo día, todos los de la pandilla éramos capaces de escribir, en la pizarra, palabras que solo nosotros podíamos entender. Escribimos, por ejemplo, “el maestro es tonto” ¡Tendríais que haber visto su cara, mirando aquel jeroglífico, para él indescifrable! Pronto caímos en la ilusión de pensar que era tonto de verdad, es más, caímos en la ilusión de pensar que todos lo eran, salvo nosotros, los únicos “grandes maestros” que podíamos leer aquellos mensajes ocultos. Tiempo después averigüé que unos señores, llamados masones, siendo adultos, siguen jugando al mismo juego al que jugamos mis compañeros y yo, con trece años, en un aburrido día de escuela.

Muchos investigadores coinciden en que la masonería surgió como un gremio de albañiles, lo cual podría ser cierto pues “maçon”, en francés, significa albañil. Un gremio no es más que una organización que se crea con la intención de mantener el estatus de sus afiliados. A tal fin, se imponen unas reglas que pueden resumirse en “obediencia a la organización” y “asistencia mutua entre sus miembros”. Dicho así, suena bastante inocente pero ¿Qué ocurre cuando el primitivo gremio de albañiles se abre a personas de cualquier profesión y de cualquier nacionalidad? Pues que, en virtud de la primera regla, los miembros de la masonería, se obligan a tomar parte en “trabajos” que pueden ir en contra de los intereses de su país y en virtud de la segunda regla, van copando todos los cargos importantes de la sociedad.

La masonería es una organización internacional que ha ido creciendo, con el tiempo, hasta pretender controlar el mundo entero. El hecho de que se sirvan de una “simbología secreta” es solo una estratagema para alimentar el ego de sus miembros, que caen en la ilusión de poseer un “conocimiento oculto” negado al resto de los mortales. La vanidad intelectual es pues lo que lleva a muchos a ingresar en la organización y es perfectamente compatible con la otra pretensión de “crear contactos”, eso es, de conocer a otros miembros con los que “hacer negocios”. El aprendiz de masón no suele pararse a pensar que, al recibir la “ayuda” queda en deuda, y algún día se le pedirá que haga algún “trabajo” que bien puede ir en contra de los intereses de su país.

La masonería es un sistema piramidal, no democrático, que tiene 33 grados o niveles, que van desde el aprendiz al maestro, y eso se refleja en su símbolo, que tiene 32 rayos más el dibujo central, igual que el de los jesuitas, igual que el símbolo de la ONU -Un mapa de la tierra plana dividido en 32 celdas más la central-. Para unos, esto será prueba suficiente de lo infiltrados que están en la sociedad, para otros no será más que una coincidencia, muy improbable desde el punto de vista matemático pero ¿Quién dijo que las matemáticas son una ciencia exacta?

¿Por qué podemos estar tan seguros de que los masones no conocen la verdad?. Pues porque, como ya he apuntado, es evidente que la vanidad de “saber más” y la ambición de “tener más” es lo que mueve a sus miembros y eso no son más que manifestaciones egoicas. Servir al ego no es compatible con servir a la consciencia, como no es compatible servir a Dios y al dinero, que es lo mismo pero dicho con otras palabras. El verdadero conocimiento –o la verdadera sabiduría- tiene siempre un efecto liberador  y es incompatible con las obligaciones y las prácticas absolutamente ritualizadas de la masonería. Todo rito es un automatismo y se opone, por definición, a la espontaneidad, a la libertad que se consigue autoindagando. Es de la reflexión de donde surge la auténtica sabiduría que permanece oculta para los masones, por el simple hecho de que la temen, por el simple hecho de que se temen a sí mismos, por el simple hecho de que temen no encontrar en su interior más que vanidad ¿Y qué evidencia tanto miedo sino su inconsciencia, su ignorancia, su locura?

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4 Comentarios

  1. No suelo dejar comentario alguno cuando leo un artículo, pero este artículo en particular lo merece, muestra la profesionalidad para abordar ciertos temas que para un público en particular talvez no esté aún preparada para entender, pero del modo como lo expone el autor permeabiliza la conciencia del menos adepto.
    Extraordinario artículo!

  2. Pensé que este artículo ahondaría contándonos cuál es la función real de la masonería mundial contemporánea

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