batallas

Decía la escritora británica Marian Evans, que escribía con el seudónimo de George Eliot, refiriéndose a alguien que mucho de parecido tendría con Pedro Sánchez por su narcisismo, que “Era como un gallo que creía que el sol había salido para oírle cantar”. Esto viene al caso del comportamiento manifestado por el mencionado en sus comparecencias en el Congreso de los Diputados; tanto con sus gestos como con sus palabras, parece estar diciéndole a sus opositores: la razón soy yo.

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Pedro Sánchez, al igual que todo ser humano, tiene amigos, admiradores, enemigos y adversarios. Entre los primeros se encontrarán, naturalmente, sus familiares, sus votantes y los afiliados al PS; de estos últimos, unos porque comen de su mano y otros por afinidad ideológica. Entre los segundos, aquellos que, por naturaleza humana y lógica, todos tenemos, y más siendo político.

Serán muchos los que le admiran, votan y aplauden; pero a pesar de ello, no todos los que forman parte de la llamada, la llaman ellos, familia socialista, entre los que se encuentran antiguos dirigentes de los llamados muchas veces “vieja guardia” o “históricos”; no tienen ese concepto del mismo, de sus actos y de sus criterios y lo que es peor, le critican abiertamente en público; incluso algunos de los llamados “barones socialistas”, como tampoco antes no lo tuvieron del nefasto Rodríguez Zapatero.

Así tenemos que entre los del fuego amigo se encuentra García Page, el presidente de Castilla-La Mancha, que consideró “un fracaso colectivo”, en relación con el apoyo de EH Bildu a los Presupuestos Generales del Estado, agregando que, en ciertos territorios como el suyo, ese acercamiento les pasa factura a los socialistas. En otra ocasión señaló que “lo de Bildu no tiene un pase”; añadiendo, “No comparto nada ni con Bildu ni con el señor Otegui”.

Otro barón disgustado es Fernández Vara, quien sin ambages escribió en Twitter: “Ver a OTEGUI siendo clave para decidir los PGE, del Estado que combatió desde un grupo terrorista, me produce una sensación muy dolorosa. Por un lado, de fracaso como país por no ser capaces de que sean irrelevantes. En lo personal iré a la farmacia a buscar un antiemético”.

El ex vicepresidente del gobierno, Alfonso Guerra, no fue menos claro que sus compañeros de Partido; así, ante los tejemanejes de Sánchez con los pro etarras, no le cupo por menos que tachar el apoyo de EH Bildu a los PGE, de “despreciable” y señalando que “hay muchos socialistas con un nudo en la garganta”, estando deseando gritar “¡Con Bildu, no! Interfiero yo; no serán muchos socialistas los que exclaman de tal manera; de ser así, Sánchez dejaría de ser Secretario General del Partido, tal y como ocurrió dos años y tres meses de haber sido elegido, tras la dimisión de 17 miembros de la Comisión Ejecutiva Federal y posterior derrota en el Comité Federal el 1 de Octubre de 2.016.

El ex dirigente socialista no solo critica a Sánchez actualmente, ya que en Noviembre de 2.019 calificó de “suicidio colectivo” el acuerdo entre “; un partido constitucionalista y otro que no lo es”, en clara referencia a Podemos. Personalmente y, a día de hoy, tengo ciertas dudas de que el PS sea plenamente constitucionalista, al menos plenamente democrático; al menos desde el gobierno. En el mismo mes y año, el Sr. Guerra declara que “En 24 horas, sin hablar con ningún partido constitucionalista, el presidente del gobierno en funciones hace un acuerdo con Podemos y se dan un abrazo”.

Son varios los dardos que este histórico socialista le ha tirado al impertérrito Pedro Sánchez; que no seguiremos enumerándolos, para dar cabida a otros “amigos” de éste.

A otro al que no agrada Sánchez, es al ex presidente del gobierno, Felipe González; cuando en una ocasión, allá por Junio de 2.020, que sufría de la dinámica en la que nos encontramos, llegó a decir que se parecía mucho al camarote de los hermanos Marx, en referencia a los diferentes puntos de vista que se daban en los dos partidos que conforman la coalición de gobierno. Este reproche o desaprobación de F. González, no es el único, ni reciente, ya que llegó a decir de Pedro Sánchez: “Me dice pienso hacer una cosa y luego hace una cosa distinta. En Febrero de 2.020 fue crítico de tal manera: “Yo voto y todo el mundo sabe a quién voto, pero no me siento representado, y no lo digo con alegría, si no con tristeza”. Incluso llegó a decir que mientras seguía el debate de investidura se le cayeron “los palos del sombrajo”.

Uno más, en este caso Javier Lamban, presidente de Aragón, dijo, en Noviembre de próximo pasado año, que ERC es “un aliado inquietante”, por decirlo “con un adjetivo suave”. También desaprobó que se hubiera aprobado que el español deje de ser lengua vehicular, en la negociación de los PGE. Otra de las frases punzantes que dejó caer fue en Abril del mismo año, cuando dijo que “Salvar vidas está por delante de Pedro Sánchez.

Ya en Octubre de 2.016, instó al hoy presidente del gobierno, a que “se retirada con dignidad”, así como le apeló “para que no se insulte a si mismo con entrevistas como las de ayer”, en referencia a la concedida el día 30 anterior al programa “Salvados” de la televisión.

Uno de los pesos pesados que fue, Joaquín Leguina, ex presidente de la Comunidad de Madrid; Comunidad que tanto añoran gobernar igual Sánchez que Iglesias; no se queda atrás en las censuras al narciso. Además, no se esconde entre bambalinas; lo critica abiertamente. Así, ya en Junio de 2.019, lo comparaba con Zapatero, aunque más listo, según él, y lo denominaba sectario y manipulador. A principios del año pasado acusó a Sánchez de estar destruyendo al Partido Socialista, y a lo largo de todo el año no ha dejado de tirarle puyas al mendaz; como “El PSOE no existe, es una sigla propiedad de un señor llamado Pedro Sánchez” y considera que la gestión de la pandemia “ha sido lamentable”.

El que está a la cabeza en las críticas al jefe del ejecutivo, es el ex socialista, y digo ex porque dijo darse de baja en el Partido; haciéndolo efectivo tras el triunfo de Sánchez en las primarias a la Secretaría General del PS, y ex ministro del Interior con Felipe González, José Luis Corcuera. Este hombre, posiblemente haya sido el más lapidario en sus censuras a Pedro Sánchez; ya en 2.017, la cosa viene de lejos, llegó a decir que “Debería haber dimitido tras el 20 D, es de ética política”, y “Un líder debería haber reflexionado sobre los motivos por los que los votantes nos dieron la espalda”. En Noviembre de 2.019, tacha al presidente del gobierno de irresponsable que llevará a España al abismo por pactar con la CUP, ERC y JxC. A lo largo de 2.020, Corcuera no dejó de manifestar su antagonismo y enojo con Pedro y Pablo; contra este último despotrica de tal manera, que llega a decir que “es gente que no ha pegado golpe en su puñetera vida, excepto la militancia en un partido político”. “Tienen un componente fascista de primera división. Si entendemos por fascismo no respetar a quien piensa de manera distinta a la tuya”. Otra de sus frases demoledoras, refiriéndose al Gobierno es: “es falso que busquen el acuerdo, buscan las dos Españas, remover nuevamente la guerra civil”. Naturalmente que así es. Comenzó Zapatero comparando ante la madre de Irene Villa el atentado de ETA, en donde esta perdió sus piernas, con la muerte de su abuelo en la guerra civil. Luego continuó con “su” Memoria Histórica, que ahora Sánchez ha maquillado como Memoria Democrática.

Corcuera se ha prodigado tanto en criticar al mentado mendaz, tantas veces, y a su gobierno, que podríamos confeccionar una enciclopedia de frases célebres. Lo dejo aquí, sin dejar de constar este comentario, al tiempo que señalo que los históricos socialistas que han censurado esta situación, no se detienen en los nombrados, pues muchos otros lo hay hecho; como por ejemplo Francisco Vázquez, ex alcalde de La Coruña y otros cargos.

Las pugnas entre Pedro Sánchez y Susana Díaz vienen de lejos y son tan varias e intensas, que no me detendré en describirlas por dos motivos; uno por ser derivadas de una lucha de poder y otro porque ellas solar darían para un artículo, incluso extenso. Si mencionaré que, bajo mi opinión, Sánchez se la tiene jurada y hará lo imposible para que el candidato a la Junta de Andalucía en unas próximas elecciones autonómicas no sea la ex baronesa. Es más, creo que la carrera política se ésta se ha agotado. Si me equivoco el tiempo lo dirá.

Las críticas a Sánchez y al gobierno por el formado, no se reducen exclusivamente a las que se producen dentro del país, ya que, en Europa, su reputación está por los suelos. En cuanto al modo de gestionar la pandemia del coronavirus, nuestro presidente es el peor valorado por sus ciudadanos, situándose detrás de todos los líderes europeos, siendo el italiano el mejor, con el 71% de opiniones positivas; el penúltimo es el francés, con el 39% y el último, el que nos mal gobierna, con el 27,7% que lo consideran que está actuando como corresponde.

En Europa, Sánchez genera desconfianza; el falso recuento de fallecidos, los ataques al turismo, las cuarentenas que impuso a la entrada de los turistas hicieron que Francia recomendara a sus ciudadanos que no viajasen a España. Alemania permitió que sus ciudadanos viajasen a Europa, excepto a España y Noruega. Con Portugal también hubo un roce, al abrir España la frontera con el país luso sin haberlo comentado con el mismo.

La Comisión Europea, en un comunicado del 15 de Octubre del año pasado, dice que para variar el sistema de elección de los jueces, ha de consultarse con todas las partes interesadas, entre ellas, con la Comisión de Venecia. Termina diciendo el comunicado que, “los estados miembros deben de seguir las normas de la UE para garantizar que la independencia judicial no se vea comprometida”. Es fácil entender que la UE piense que el gobierno social-comunista tiene tintes autoritarios a la hora de querer reformar la elección de jueces del CGPJ y asombrándose de que Sánchez haya planteado al Parlamento el apoyo de un estado de alarma, nada menos que de seis meses.

No son estas las únicas causas por los que el presidente perdió credibilidad y confianza en la Unión Europea, pues en más de una ocasión tiene que desmentir lo que dicen sus ministros, léase el IVA de las mascarillas y otros, o llamarlos al orden.

Los varapalos o desprecios a presidentes socialistas vienen de lejos; recuérdese cuando en Abril de 2.008, en la cumbre de la OTAN, en Bruselas; Zapatero quiso hablar con George Bush y este le ignoró y se puso a departir con Angela Merkel y otros dignatarios, mientras ZP, solo, se mantenía sentado sin hablar con alguien. Bush nunca quiso hablar con él, sobrándole motivos para ello y que son de todos conocidos.

Caso parecido, aunque más denigrante, le ocurrió el 28 de Mayo de 2.019 en la Cumbre del G-20 en Osaka, al narciso Pedro Sánchez. Este quiso cruzar unas palabras con Donal Trump, el mandatario estadounidense le mandó sentarse, indicándole su silla con el dedo índice. Ante tal desprecio, y delante de todas las cámaras, Sánchez optó por obedecer esbozando una sonrisa nerviosa para hacer menos perceptible la humillación que le había infligido.

Es tal la animadversión que se supone de EE.UU. hacia los presidentes socialistas españoles; o bien por el escaso peso político que representa España a nivel mundial, que a los tres meses de ser considerado Joe Biden ganador de las elecciones en dicho país, ha hablado telefónicamente con varios líderes extranjeros, con algunos en más de una ocasión, pero no se ha dignado a llamar a la Moncloa. Es el único líder de un país europeo del G-20 con el que aún no ha hablado; es más, ni siquiera el Secretario de Estado lo ha hecho con la ministra de Asuntos Exteriores española. Como dice el refrán, el que siembra vientos recoge tempestades.

Termino con una cita del filósofo y sociólogo francés G. Lipovetsky, “La autoconciencia ha sustituido a la conciencia de clase, la conciencia narcisista sustituye a la concienciapolítica”.

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2 Comentarios

  1. Yo me sorprendo del BLA, BLA, BLA, de todos estos que escriben, salen en las redes, de naranjas, y mas bla, bla. Hace años dije, habrá guerra que empezará en ESPAÑA, año 36, rata, 2020, rata. Pero andamos que si este que si el otro. GUERRA, saben lo que es? Mientras no se cuelguen a los pequeños responsables, y luego a los de por encima. Esto no acaba. Pero sigan con sus cuentos, que si el BOZAL, QUE SI LA VACUNA.
    No hay epidemias desde el siglo 14. Epidemia de Peste. Por la mierda que había por todos sitios. Y si las ha habido después y en sitios pobres, es por la mierda y la falta de agua y jabón. SUBNORMALES, ya se, hay a patadas.

  2. Yo me pienso que si tanto barón y tanta leche no está de acuerdo con quien lleva el PS, ¿Que hacen ellos? porque hasta ahora no he visto en ningún sitio que hayan hecho algo, salvo lloriquear por los rincones.
    Toda esta mierda no la tendríamos si Felipón se hubiera dejado de tanta cloaca y hubiera ido de frente contra los que querían destruir España y de la mano del PP, pero no, él fué quien empezó a enfangar todo y ahora viene de “yo no fui” para ver si se libra de que los libros de historia lo ponga como el mierda mas grande que parió madre en este pais.
    Ya dice la frase, “de aquellos polvos estos lodos”.

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