logística

Que la campaña de vacunación contra el coronavirus está siendo un auténtico desastre no me sorprende, dados los antecedentes en la gestión de la pandemia que está protagonizando la incompetencia de este gobierno. Tenemos las vacunas y tenemos un calendario previsto que ni se está cumpliendo en los plazos establecidos y, por descontado, tampoco se va a cumplir en el calendario publicado. Todo un dislate y un despropósito en el planteamiento logístico previo y, por si fuera poco, en la organización de la campaña, pensada con las posaderas más que con la cabeza. Yo propongo lo siguiente:

SÍGUENOS EN TELEGRAM

1) Utilizar todos los recursos de que disponen nuestras Fuerzas Armadas: tanto en el transporte como en la distribución de la misma. Durante mi servicio militar, en un acuartelamiento de cinco mil hombres, en una sola mañana se vacunó todos. Es decir, que a razón de diez mil personas al día, suponen cincuenta y seis mil a la semana y doscientas veinticuatro mil al mes. Comenzaría por vacunar a: Cuerpos y Fuerzas de Seguridad de Estado; seguridad privada; bomberos y personal de los transportes públicos. Es absolutamente factible cumplir las cifras en un periodo de tres meses.

2) Disponer de los recursos humanos y técnicos de la sanidad privada: se podrían utilizar las instalaciones de sus complejos hospitalarios y clínicas. Lo haría comenzando por el personal sanitario y de los profesionales de los diversos servicios que allí se prestan. Después les hubiera encomendado las labores de vacunación de los centros asistenciales de mayores, los de dependientes y personal de la administración local y autonómica. En tres meses se puede conseguir.

3) Utilizar las Mutuas Aseguradoras: utilizando sus instalaciones, personal  o trasladándose a los centros de trabajo de sus asegurados. Se podrían conseguir resultados espectaculares y cubrir con un amplio colectivo de personal trabajador. Disponen de personal suficiente para poder conseguir hacerlo en los plazos previstos en la primera fase de la campaña diseñada.

4) Recurrir a los veterinarios: ya se han puesto a disposición del estado y no se les ha hecho caso alguno. Podrían descongestionar a los Centros de Atención Primaria tan saturados de trabajo y desbordados por el trabajo añadido a su quehacer ordinario de atender a los pacientes, enfermos o solicitantes de atención médica. Se dispone de carpas y espacios habilitados a tal efecto. Lo vienen haciendo en relación a las pruebas de Covid que se están efectuando desde el comienzo de la pandemia.

5) Disponer de las farmacias: también se han ofrecido varias veces para apoyar la vacunación de la población. Tienen conocimientos y personal autorizado para hacerlo. A ellos les encomendaría centrarse en los menores de edad, hasta ahora –luego quién sabe- población de poco riesgo. Aliviaría enormemente la posibilidad de reducir el grupo  de asintomáticos y, por ende, la capacidad de transmisión social.

6) Recurriría a los alumnos y profesores de las facultades de Medicina y de las Escuelas de Enfermería: me refiero a los alumnos de los últimos cursos que estuvieran capacitados para hacerlo. Tienen instalaciones y recursos humanos suficientes para vacunar al colectivo universitario. Donde haya dichos centros de estudios, se centrarían en los alumnos allí matriculados y personal vario que allí trabaja en las diversas dependencias y servicios universitarios.

7) Sumaría el apoyo de personal sanitario y veterinario jubilado que estuviera dispuesto a colaborar: ya lo han venido haciendo. Reforzaría el apoyo a los Centros de Atención Primaria. Una fuerza de incalculable valor que no se puede desestimar.

8) Sumaría a los médicos graduados en Medicina, Farmacia o Veterinaria que estuvieran en paro, o que voluntariamente, estuviesen preparando sus pruebas de especialización: otro recurso de enorme interés que se está desaprovechando miserablemente. Con ellos reforzaría los equipos de vacunación previstos en los Centros de Atención Primaria.

9) Aprovecharía los efectivos humanos, técnicos y de instalaciones con que cuentan las diversas clínicas existentes: tienen facultativos, personal de enfermería y personal administrativo capacitado para dar una respuesta positiva. Se podrían encargar de sus ficheros de pacientes que habitualmente son tratados en sus sedes habituales.

10) Hecho esto, se minimizaría la saturación de los servicios médicos habituales tanto en los centros hospitalarios, como en los Centros de Atención Primaria. Se conseguiría seguir dando tratamiento a las habituales y normales atenciones clínicas, tan abandonadas y desatendidas por el natural colapso provocado. Elo no quiere decir que en los Centros de Salud no haya equipos encargados de inocular la vacuna a la población a la que atienden ordinariamente en sus zonas médicas asignadas.

En conclusión, todo un patrimonio humano, técnico y de instalaciones que se pueden emplear con notable eficiencia. Todo es cuestión de tener voluntad y de tener capacidad para haber diseñado un verdadero plan de vacunaciones. Lamentablemente, este gobierno carece del talento necesario para crearlo, despreciando los recursos disponibles y malgastando tiempo, trabajo, fuerza, competencia y efectividad. ¡Qué asco!

SÍGUENOS EN LBRY, LA PLATAFORMA EN LA QUE PUEDES OBTENER INGRESOS VIENDO VÍDEOS

COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL

4 Comentarios

  1. Si a los politicos les importa poco que se vacune toda la sociedad o ni la mitad, asi pueden ellos coger mas olas que el mierda simon y tenernos ad eternum bajo la bota.
    Ademas que esto no son vacunas, que las vacunas sirven para contrarrestar las enfermedades, no para que tengan menos sintomas, para eso está el paracetamol.

  2. Todo eso está muy bien, lo de utilizar los recursos de las fuerzas armadas, los de la sanidad privada, los de las mutuas aseguradoras, los de los veterinarios, los de las farmacias y toda la parafernalia restante, está realmente bien, precioso, encantador, casi poético… Pero, ¿de qué coño estamos hablando? ¿Nos hemos perdido algo o qué? ¿Hemos pasado algún detalle por alto de manera inadvertida? ¿O es que acaso hemos estado todo este tiempo durmiendo y no nos hemos enterado de nada?…
    Todo eso estaría muy bien, en el supuesto caso de que existiese una vacuna de verdad, contra un virus real, identificado y aislado de manera científica, y que además dicha vacuna tuviese el rodaje mínimo necesario para ser aplicada a la ciudadanía, pero resulta que de esto, nada de nada… Todo son divagaciones, conjeturas y mamonadas basadas en intereses políticos ¡Eso es todo lo que hay!
    De manera que venir ahora con estas, es mucho venir, pero que mucho… Ande, tómese un caldo calentito y plantéese el asunto desde otra perspectiva. Saludos.

  3. Si el covid tiene una cura rápida,para que una campaña de vacunación?,lo más absurdo de todo esto es que vacunan a gente supuestamente infectada,como si se tratase de un medicamento y no de una herramienta de prevención.El mundo se ha vuelto especialmente cruel y sádico,una muestra de que es un virus heterosexual.

Comments are closed.