cuento chino
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Para unos, la vacuna es la esperanza que puede acabar con su miedo. Para otros, es el miedo que puede acabar con su esperanza (Pues unos temen al virus y otros temen la tiranía y/o el exterminio de la población). El caso es que unos y otros tienen miedo y es precisamente metiendo miedo como consiguen los tiranos mantenerse en el poder. Sea que la fabriquen o no, la vacuna ya está sirviendo para mantener un “estado de excepción” que da mucho miedo. Tan útil está siendo el concepto que, de no existir, habría que inventarlo, para poder seguir con el cuento.

¿Cuál es el cuento? Pues érase una vez una Europa libre y próspera que perdió la chaveta, comprando trastos y más trastos a China. Tantos compró que, un día, todo el dinero europeo se había ido a ese país asiático. Y no habiendo más dinero, los políticos europeos tuvieron que pedir prestado, para seguir cobrando ellos y seguir pagando a sus secuaces (los funcionarios y empleados públicos). Pero ¿Cómo podría devolver esos préstamos una Europa empobrecida? De ninguna manera. Así, los préstamos no devueltos, se convirtieron en deuda. Y los chinos, que poseían todo el dinero europeo, lo utilizaron para comprarla, y se convirtieron en los grandes acreedores de Europa. Aún hoy la siguen comprando, que es como decir que los chinos son los que pagan el sueldo a los políticos europeos y a sus secuaces. Y dicen que quién paga manda. ¿Y qué es lo mandan los chinos? Pues nos mandan “virus”, máscaras y PCRs.

Nuestros políticos han vendido el país y el cuento del virus no es más que una farsa que inventaron para hacer posible la entrega de la mercancía. Imagina si, en lugar de decir “Hay un virus suelto y vamos a protegerte”, hubieran dicho “Malgastamos tu dinero y ahora los chinos son tus dueños”.

El destino de Estados Unidos iba a ser el mismo que el de la Unión Europea, pero cuando todo parecía atado y bien atado, apareció Trump y puso aranceles para que no entraran en su país más trastos chinos, y sacó a su país de una OMS que hace lo que dicen los chinos (Incluso recomendar protocolos contraproducentes), e impidió que los chinos desplegaran, en su país, sus antenas/armas de microondas… Y yo, que nunca sentí mucha admiración por los estadounidenses, me vi obligado a reconocer que los enemigos de mis enemigos son mis amigos.

Trump es el mandatario que más rápido quiere inyectar la vacuna (Dice que empezará en noviembre), y le sigue el mandatario ruso. Pero su plan no interesa a los políticos europeos, a quienes los chinos han ordenado prolongar el “estado de excepción”, para acostumbrar a los ciudadanos a su tiranía (Simple psicología conductivista). Es por eso que la vacuna se anunció para este otoño, luego se aplazó hasta el invierno y ahora se dice que no estará lista antes de la primavera… Y mientras siguen las “medidas” y seguimos paralizados por el miedo.

¿Por qué Trump, que se ha declarado anti-vacunas, tiene interés en vacunar y además rápidamente? Quiere vacunar por respeto a todos aquellos ciudadanos que tienen la esperanza de perder su miedo con la vacuna. Los anti-vacuna nada tienen que temer pues también ha garantizado que no será obligatoria. Con ello está liberando a unos y a otros del miedo, y eso no es propio de un tirano.

Si quiere hacerlo cuanto antes es porque quiere acabar, cuanto antes, con el cuento, porque quiere volver, cuanto antes, a la normalidad. El cuento se ha difundido por el mundo entero, a través de los medios de masas, que se dedican a difundir lo que sea, por dinero (Llámalo “publicidad”), y muchos se lo han tragado. Trump no tiene el poder mediático necesario para contrarrestar el cuento pero ha tenido la “brillante idea” de acelerar el proceso pues, una vez puesta la vacuna, ¿qué excusa podrán poner los cuentistas para mantener las “medidas”? Es así como pretende boicotear la estrategia de alargar el “estado de excepción”, cuyo objetivo es acostumbrar a los ciudadanos a la tiranía.

Aún ha tenido otra “idea brillante” el astuto Trump, en la recta final de la campaña por la presidencia de su país: Hizo correr la voz de que se había infectado y tratado con un medicamento que proporciona anticuerpos, y ahora puede presumir de haberse inmunizado, sin necesidad de vacuna. Así puede multiplicar sus actos electorales mientas sus opositores hacen lo contrario, eso es, cancelarlos… ¿Quién puede reprocharle a un inmunizado que no use máscara o que toque o bese a quién le dé la gana?

Ya vimos que la vacuna de Astra-Zeneca falló y quedó un poco rezagada en la carrera dotada con el premio más grande jamás imaginado: Ganar como cliente al mundo entero. Moderna también pinchó e igualmente perdió algunos puntos. Quién sabe si la inventaron precisamente para perder. Al fin y al cabo, nunca elaboró ninguna vacuna ni tiene ninguna reputación que mantener. Siguen compitiendo varias farmacéuticas (Las más potentes) y aún se pueden permitir el lujo de que otro voluntario incumpla su acuerdo de confidencialidad y haga declaraciones públicas denunciando el fracaso ¿No es increíble que, con tanta censura como hay, nos hayamos terminado enterando todos?… ¿Tan difícil les resultó a las farmacéuticas mantener a sus voluntarios con la boca cerrada cuando mantienen así a un montón de médicos? ¿No perjudicó los intereses de las farmacéuticas la difusión de los fracasos? No si tenemos en cuenta que sirven a intereses políticos, y el máximo interés político es prolongar “el estado de excepción” con el que pretenden acostumbrar a los ciudadanos a la tiranía.

Es por todo esto que tenemos nuestros derechos fundamentales “suspendidos” ¿No es mismo que “suprimidos”? En la práctica sí, pero los que creen que están suspendidos también están dispuestos a creer que, algún día, los mismos que nos los arrebataron, nos los devolverán (Llámalos cándidos) ¿Son pues nuestros políticos gente perversa? Yo no diría tanto… ¿Quién no está dispuesto a hacer lo que haga falta por seguir cobrando su sueldo? ¿Quién no hace lo que se le ordena por seguir conservando el empleo? ¿Quién no aspira, en la vida, a vivir sin dar golpe? Nuestros políticos lo lograron, eso es todo; y eso es todo lo que quieren mantener, con la ayuda de los chinos.

Y llegamos al final de este cuento que no titulé “La Revolución Cultural” porque sé que la palabra “cultura” asusta mucho, y pocos lo habrían leído. Quién sepa algo de historia china sabrá que ellos pasaron, hace décadas, por algo parecido a lo que estamos pasando nosotros y así lo llamaron los tiranos: “Revolución Cultural” (Claro que su interés no era evitar sustos). Consistió en eliminar todo vestigio de su ancestral y rica cultura para transformar a la población en proletarios desarraigados, ignorantes y sumisos. Sus políticos los vendieron a las multinacionales que, pagando unos salarios miserables, lograron hundir a las empresas occidentales que no podían competir con sus precios. Ahora sí podremos hacerlo, cobrando como chinos, trabajando como chinos, dejándonos masacrar igual que los chinos. En China lo llamaron “La Revolución Cultural”, en occidente lo llaman “La Nueva Normalidad”: Un periodo que los tiranos consideran necesario para aclimatarnos a la tiranía. Claro que con los chinos lo tuvieron más fácil pues transformar a los siervos en proletarios no es lo mismo que transformar a los demócratas. Ellos no tuvieron que olvidar, como nosotros, que vivían en una sociedad libre y próspera. ¿Cuántas “medidas”, cuánto tiempo hará falta, para que los europeos olvidemos eso?

*Un artículo de José Miguel Ruiz Valls

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6 Comentarios

  1. Lo del cuento chino viene de hace muchas décadas, me acuerdo cuando empezaron los bazares chinos (todo a cien,…) a facturar sin IVA con una exención de 5 años y los importadores cambiaban la sociedad después de 2 años por aquello de la garantía; además traían productos de lo más defectuoso y, lo más triste, -que yo sepa- es que por parte, de los de aquí: de fabricantes, otros distribuidores (tanto grandes, como pequeños) y la ciudadanía en general no pusieron la menor traba o queja de forma llamativa o contundente. Hemos abierto las puertas a los invasores hace años ¿de qué sorprendernos ahora?

  2. Un fuerte aplauso para el articulista.
    Retrata la realidad desde hace mas de 3 siglos.
    Enhorabuena y gracias.
    PD.
    Por ejemplo cuando compras un móvil y lo que fui a preguntar fue a Nokia y no tuvieron mas “cojones / ovarios (porque en su correo no indicaba quien me escribía) que admitir aunque veladamente (dice que tienen fabricas en muchos países incluida China.
    Por supuesto como no me aseguraban la procedencia de la fabricación no lo he comprado.
    es el cuento chino de NOKIA con sede en Finlandia y producción en China y otros.
    !!!!!!!!! BOICOT A LOS PRODUCTOS CHINOS !!!!!!!!!!!.

  3. ¿Os he dicho ya lo mucho que me divierte que la ultraderecha cenutria haya pasado de “el gobierno actuó tarde, oculta muertos y el 8M tiene la culpa” a “la pandemia no existe y todo es un plan de Soros”?

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