Que se haya abierto la puerta a que los euro socios puedan separarse de la Unión -y menudo socio, nada menos que la sexta economía del mundo y la segunda de Europa- desató una pequeña ola de pánico e indignación en el 2016, pero enseguida imperó el sentido práctico y las capitales europeas empezaron a repartirse las sedes de las organizaciones comunitarias asentadas en el Reino Unido, concretamente la Agencia Europea del Medicamento y la Autoridad Bancaria Europea, aunque -spoiler- ninguna de las dos acabó recabando en España…, la primera se va a Ámsterdam y la segunda a París, pero las consecuencias negativas para España van más allá de quedarse fuera en el reparto del poder en la Unión post brexit.

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Nuestro país el más expuesto según el Banco de España

El Banco de España -BdE- ha avisado ya de que la economía española es una de las más expuestas a la ruptura del Reino Unido con Europa debido a los fuertes lazos económicos creados durante el tiempo en el que ambos países han formado parte del mega estado europeo. 

El primero y más evidente de los negocios que los reinos mantienen entre sí es el del turismo, que no solo beneficia a nuestro país, sino que también deja suculentos dividendos más allá del Canal de la Mancha. Para empezar, el crecimiento del Reino Unido -obviando la pandemia, que lo ha trastocado todo- se había venido ralentizando desde que los ciudadanos de las islas expresaron su deseo de sacudirse la tutela de Bruselas y volver al rule the waves imperial, y una economía más débil hace inevitable que las necesidades básicas terminen por distraer un mayor porcentaje de los recursos de uno de los tipos de turistas más representativos de nuestras costas. Por otra parte, aunque este año no han cambiado los requisitos para viajar entre las islas británicas y Europa, -parco consuelo por culpa del coronavirus-, a partir del 1 de octubre del año que viene se pondrá en marcha todo el control de fronteras entre europeos y británicos, añadiendo más molestias para un mercado gravemente golpeado por la actual situación.

También, tras el periodo de gracia que termina el próximo 1 de enero, las condiciones del comercio entre británicos y europeos cambiarán necesariamente, ya que el Reino Unido abandonará la unión aduanera, algo que nos afecta especialmente si tenemos en cuenta las cifras de las exportaciones españolas; a finales del año pasado el ocho por ciento del total de las exportaciones agropecuarias españolas tenían como destino el Reino Unido -los británicos sólo pueden cubrir el cuarenta y cinco por ciento de su consumo en este capítulo con producción propia- con un saldo positivo para España de casi tres mil millones de euros. Habrá que esperar para ver qué aranceles imponen Bruselas y Londres en este apartado. 

El inversor español deberá preparar planes y posicionarse adecuadamente

Aunque el español medio no ha sido especialmente dado a invertir en activos que vayan más allá del ladrillo, la extensión de las nuevas tecnologías ha posibilitado que cualquiera pueda gestionar su cartera de activos en cualquier momento y en cualquier lugar desde el Smartphone, ya sea porque se paga una comisión al banco para operar en bolsa desde su app o porque por ejemplo se haya abierto una cuenta de trading en la plataforma de un bróker online como Plus500, el Brexit está teniendo y tendrá consecuencias en todos los mercados -desde el Forex hasta las cotizaciones de multitud empresas- y hay que estar informado y posicionarse correctamente si se es inversor o trader -si se opera en trading uno puede situarse en corto o en largo según la previsión sea de caída o de subida del instrumento que opere, teniendo por supuesto siempre presentes los riesgos del apalancamiento y la volatilidad de los mercados-, o al menos intentarlo, ya que antes de la pandemia la previsión era que el Brexit restaría a España más de ocho mil millones de euros de su PIB.

Toda separación, por poco traumática que esta sea, termina por generar efectos negativos en ambos actores, aunque dado el tamaño de la UE es de esperar que estos efectos sean mayores en los británicos que en los europeos. Aun así, y como ya ha advertido el BdE, nuestro país va a ser de los más afectados de la eurozona, y esto tendrá que tenerse en cuenta cuando las inversiones se centran en activos que conciernen mayoritariamente a España, ya que los efectos negativos no se diluirán entre nuestros socios.

Entrevista completa al científico italiano Stefano Montanari que explica la verdad del chinirus.

 

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