conejillos
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El ser humano, en los tiempos en que vivimos estamos sometidos a experiencias de todo tipo y en cualquier momento que la ciencia lo quiera, como es en este caso que nos invade al mundo entero, sin darnos cuenta nos vemos de manera insólita y encubierta, entrando por la puerta de atrás en un laboratorio con carácter de urgencia, como si fuésemos conejillos de Indias. Hace algunos años, eran los estudiantes la materia prima para estas pruebas, A esto se le llamaba ensayos clínicos, los cuales estaban bien remunerados, gratificaciones que en muchos casos satisfacían a estos para seguir y tener dineros frescos para sus caprichos y necesidades.

Estamos en un periodo nuevo, le llaman globalización, como no conocía, muy afondo su significado de esta palabra, buscándola dice:  La globalización es un proceso económico, tecnológico, político, social y cultural a escala mundial que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo.

De Independencia nada. No hay nada más que observar como los laboratorios, me da la impresión que la puesta en marcha da la vacuna de las distintas empresas, los cuales, han ensayado sus vacunas, se han puesto de acuerdo, al parecer, en querer sacarlas más o menos en el mismo espacio de tiempo. Los que conocemos muy bien los métodos, ensayos clínicos y fármacos nuevos sabemos que hay mucha tela que cortar en estos ámbitos, ya que, aunque son especialidades para curar enfermedades y este caso, esta pandemia del Covid-19.

Cuando escribo esto, me acabo de enterar en la Razón, en su apartado de ciencia, lo siguiente: “Cuatro voluntarios en el ensayo en fase III con la vacuna de Pfizer experimentaron parálisis de Bell tras ponerse la inyección, según ha informado la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE.UU. (FDA) en un documento sobre los resultados de pruebas”. Aún está en estado de espera este supuesto parálisis, donde aún está resolviéndose este efecto secundario, puesto que parecer es un misterio aún por conocer por la entidad científica.  No obstante, la agencia reguladora estadounidense considera que no hay base para concluir que exista una “relación causal” entre la vacunación y esta parálisis facial temporal.

Nos han cogido como conejillos de Indias, hay quien dice que aún es pronto para que la vacuna este en óptimas condiciones para vacunarse, otros que hace falta mucho más tiempo para que los ensayos de estas  cuatro o cinco vacunas de distintos componentes   puedan generar el máximo posible de inmunidad, aunque el tanto por cien, nunca se podría valorar en estas clases de vacunas, las cuales son de distintos mecanismos, unas podrían ser de bacterias o virus y  de componente químicos o biológicos.

Ahora, se podría decir que aquí está la madre del cordero. Hablando con un amigo médico el otro día, me decía: estamos en una carrera de muchos obstáculos, donde estos son de hierro y sino están bien sujetos, cualquier movimiento en falso pueden desplomarse en el suelo algunos se podría hacer mucho daño. Una vacuna se tarda mucho tiempo en salir a su venta, aquí tenemos algunas, la malaria llevamos más de 30 años en laboratorio, bien es verdad, que cada vacuna tiene su tiempo, esta del Covid, algunos compañeros me dicen que, podría tener una buena y optima vacunación más o menos en 15 meses y un año., ya que, siguió diciendo: ¿y cuánto llevamos con esta pandemia?

Después de haber visto los muchos y complejos de las pruebas de PCR y los test numerosos que nos venden y cual es más fiable según sus empresas y manejo, bien es verdad que son más rápidos, La locura está servida, la información es confusa e imprecisa. Hay una frase que dice: el único bien es el conocimiento, y el único mal es la ignorancia.

Bien es verdad, que a esta pandemia se le llama SARS-CoV-2, esta es la realidad, pero todo el tinglado de vacunas existente y las numerosas variedades de diagnóstico que tenemos en la farmacia, a mí al menos, me dan pruebas de no saber nada, no por falta de conocimiento, sino por falta de comunicación buena y veraz de las autoridades competentes en comunicar, bien sea la verdad, o en el silencio abrumador en esta pandemia. Gregorio Marañón fue un gran médico y científico en su época, decía en sus clases de catedra en endocrinología: La rapidez que es una virtud, engendra un vicio, que es la prisa. ¡Eso!

1984 – Película Completa en español

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