INVIERTA EN CRIPTOMONEDAS Y OBTENGA HASTA UN 12% DE RENTABILIDAD
SÍGUENOS EN TELEGRAM

En torno a las 13:50 del miércoles 8 de noviembre de 2000 fallecía el conductor de autobús de la EMT de Madrid JESÚS SÁNCHEZ MARTÍNEZ a consecuencia de las gravísimas heridas sufridas nueve días antes, el 30 de octubre, en el atentado que la banda terrorista ETA llevó a cabo contra el vehículo en el que viajaban el general José Francisco de Querol y Lombardero, el chófer Armando Medina Sánchez y el policía nacional Jesús Escudero García.

Tras una lenta agonía de más de una semana Jesús Sánchez no pudo superar las graves lesiones ocasionadas por la explosión del coche-bomba, convirtiéndose así en la cuarta víctima mortal del atentado. Desde el momento de su ingreso en el Hospital Ramón y Cajal, la víctima no llegó a abandonar la Unidad de Cuidados Intensivos en ningún momento, falleciendo finalmente en dicha unidad especializada. Su estado fue complicándose a medida que pasaban los días y los médicos se mostraron poco esperanzados desde el primer momento.

El día del atentado, Jesús iba conduciendo el autobús municipal cuando la bomba hizo explosión, provocándole un traumatismo craneoencefálico con pérdida de masa encefálica. Una vez en el hospital Jesús Sánchez fue sometido a una intervención en la que se le extrajo parte del lóbulo frontal izquierdo del cerebro. Al día siguiente de su ingreso fue sometido a una traqueotomía, en la que sería la segunda de tres intervenciones quirúrgicas.

Tras su fallecimiento, numerosos compañeros de Jesús Sánchez y representantes sindicales se acercaron al tanatorio del Hospital Ramón y Cajal, donde fue instalada la capilla ardiente y tuvieron palabras de apoyo a Belén, su viuda, así como de condena a los terroristas de ETA. Allí acudieron también, entre otros, el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano; el portavoz del PSOE en el Congreso, Jesús Caldera; el presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón; el ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja; la parlamentaria socialista Cristina Almeida y la presidenta del Senado, Esperanza Aguirre, así como concejales de IU y PSOE como Julio Misiego o Eugenio Morales, respectivamente.

Al día siguiente de su muerte, el 9 de noviembre de 2000, el féretro con el cadáver de Jesús fue trasladado hasta la localidad natal del fallecido, Villamayor de Santiago, en Cuenca, para su posterior entierro. El funeral fue oficiado por el obispo de Cuenca, Ramón del Hoyo, y la Empresa Municipal de Transportes de Madrid fletó autobuses para facilitar a los compañeros de Jesús la asistencia al sepelio.

 

La Comunidad de Madrid decretó un día de luto oficial tras el fallecimiento de Jesús Sánchez, mientras que el presidente de la Generalidad de Cataluña, Jordi Pujol, convocó a los ciudadanos para guardar cinco minutos de silencio en memoria del conductor. Tanto en Navarra como en el País Vasco se celebraron concentraciones de repulsa a la banda terrorista ETA. En esta última comunidad autónoma los colectivos de conductores profesionales organizaron un paro en señal de duelo por la muerte del compañero asesinado.

Jesús Sánchez Martínez tenía 35 años en el momento de su asesinato. Estaba casado y no tenía hijos. Trabajaba para la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid desde hacía ocho años.

TODOS LOS PRODUCTOS QUE LLEVAN MOTIVOS CON LA BANDERA DE ESPAÑA