Redondo
¡¡ÚNETE A EL DIESTRO!! COLABORA DESDE PATREON!!
OPOSICIÓN AL GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ
SÍGUENOS EN TELEGRAM

Seguro que los lectores más veteranos recordarán una famosa novela de Enrique Jardiel Poncela que se titulaba ¿Pero hubo alguna vez 11.000 vírgenes? Escrita hace 90 años -la leí no hace menos de 50-, no deja de tener vigencia hoy y algunos paralelismos con la actualidad, empezando por el de su protagonista, un tal Pedro -lo que son las cosas-, con aires de “don Juan” -siguen las coincidencias-, que -recojo de un resumen de Libros Geniales“utiliza la seducción como instrumento para vengarse” -¿qué otra cosa nos ha ofrecido el showman semanal doctor Plagio cum Fraude durante sus comparecencias estelares en el Congreso y en la TV Espantosa y demás colegas del eco mediático subvencionado, mientras trataba de desmantelar el sistema?- y “adopta un discípulo, al que trata de inculcarle sus mañas para la conquista” -en este caso no se sabe quién adoptó a quién, a la vista de que son las políticas comunistas y antimonárquicas las que se imponen frente a una teórica socialdemocracia, cada día más lejos de los que desgobiernan desde Ferraz-.

Como sin duda habrán deducido, puse el título tras conocer por un artículo del pasado lunes de El Mundo, según el cual el desgobierno había recibido once alertas del Departamento de Seguridad Nacional (DSN), dependiente de Presidencia del Gobierno a través del hoy Secretario de Estado Iván Redondo, “sobre la gravedad del coronavirus antes del estado de alarma”, afirmando que “desde el 24 de enero hasta el 14 de marzo, ya anticipaba el riesgo creciente para España de la epidemia los días 27 y 31 de enero; 7, 13, 17, 20, 23 y 29 de febrero; y 5, 6 y 7 de marzo”. Incluso esa primera fecha, ya era posterior a la del 24 de Enero, la del escrito del Jefe del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Policía Nacional, José Antonio Nieto González, médico para más inri -es decir, sabía de lo que hablaba-, en el que proponía la “utilización de guantes de nitrilo de u sólo uso para cacheos…” y de “…mascarillas FFPP2 en el control de documentación…”. Resultado, lo acusaron mes y medio después de una supuesta “filtración de un borrador” para cesarlo, tres meses antes de su jubilación, por petición al parecer del ministro filósofo de Sanidad, Salvador Illa -que como dice un conocido comunicador de las mañanas radiofónicas, “no sabe lo que es una tirita”, a su colega de Interior, Fernando Grande Marlaska que, como no cabía la menor duda, atendió a su compañero.

Y recordemos también, como entre las fechas de los dos primeros informes de la DSN no atendidos, ese genio de la aerostática y el submarinismo, convertido ahora casi en “héroe” popular para la progresía de los aplausos al líder del postureo mediático, nos decía una mentira absoluta, porque no puede calificarse de otra cosa su afirmación después de conocer lo que hoy se sabe, que “en España, como mucho, no habrá más que algún caso diagnosticado” y justo el día del penúltimo de los informes de alerta que ahora salen a la luz, el 6 de Marzo, respondía en rueda de prensa sobre si era seguro acudir a la manifestación del 8 Morado “si mi hijo me pregunta si puede ir, le diré que haga lo que quiera”.

Podría recordar media docena más de mentiras, sin mucho esfuerzo, pero no toca. Ya sabemos que Socialismo, y mucho más el socialcomunismo que ahora sufrimos en España, es sinónimo de mentira, como a lo largo de la Historia y muy especialmente de estos últimos casi cuarenta años que hacen desde que, en virtud de la “Ley del Péndulo” que tanto gusta a algunos, se implantó en nuestro país en 1982. Sinónimo de mentira, además de serlo también de ruina, miseria, desempleo -especialmente juvenil, pese a que presumen en sus mítines de tener “la juventud mejor preparada de la historia”-, enfrentamiento social -las dos Españas que resucitó ZParo, que Rajoy no supo acallar y que el tándem Falconeti/PabLenin quiere llevar a extremos próximos a 1936-, corrupción –desde FILESA a los ERE, pasando por Luis Roldán y el sindicato amigo de la UGT-, desigualdad disfrazada de igualitarismo con su doble vara de medir, descenso del nivel educativo y formativo con el mayor índice de abandono escolar, pérdida de credibilidad internacional y un larguísimo etcétera cuya sola enumeración daría para un buen tomo, no digamos si además entramos en el meollo de cada caso.

Hace un par de semanas participé en la sesión on line del Aula Política del Instituto de Estudios de la Democracia del CEU, de la que soy miembro, y cuyo ponente fue precisamente el General Don Miguel Ángel Ballesteros Martín, director del Departamento de Seguridad Nacional de la Presidencia del Gobierno desde Junio de 2018, poco después de la llegada del “presimiente” a Moncloa –llegó sobre una mentira, “convocar elecciones lo antes posible para darle estabilidad a España” y se mantiene sobre otras dos -“Pactar con Podemos no me dejaría dormir, como al 95% de los españoles”, pero ahí los tiene en número de cinco en su gabinete siguiendo sus dictados (le va la contención de la calle en ello), y “mi gobierno nunca dependerá de los independentistas”, pero pacta con los amigos de ETA de BILDU y se arrastra ante los nacionalistas catalanes a ver si consigue mantenerse como sea en la poltrona- y no hay que tener mucha información para deducir que el nombramiento tuvo que ser suyo. No conocía previamente al general Ballesteros y debo decir que fue muy interesante su exposición y posterior coloquio y, entre otras cosas, nos decía que esta pandemia, a diferencia de las dos guerras mundiales de 1914/18 y 1939/45, sí está afectando al mundo entero, sanitaria y/o económicamente. Pero lo traigo a colación, no para comentar lo que se expuso y debatió en el foro, sino para hacerle un llamamiento como quizás último servicio a la Patria después de una sin duda buena trayectoria militar hasta llegar a una de las más altas graduaciones en el Ejército, porque según creo está próximo a la jubilación.

Los que me conocen, compañeros del Aula, saben sin duda que le hubiera hecho esta petición al general en el coloquio, de haber sabido entonces lo que se supo el lunes sobre los once informes que desatendió el desgobierno y parece que tapó el que debe ser su jefe directo, el asesor mercenario Iván Redondo, y es que ponga a disposición de su Jefe Supremo, Don Felipe VI, si no lo ha hecho ya, esos informes que demostrarían que, cuando menos, el desgobierno nos ocultó una información vital, si no se derivaran también  responsabilidades mayores. Como dudo que este artículo pueda llegar directamente al interesado, pediría a alguno de mis compañeros del Aula que tengan posibilidad, que se la hagan llegar al General. Y pido desde aquí también -y se lo haré llegar a su gabinete- al líder de la Oposición, que incluya en las comparecencias que pida o haya pedido al respecto en el Congreso, la del citado General Ballesteros para que informe detalladamente sobre estas alertas sanitarias desoídas.

Mientras tanto, a ver qué pasa con ese estrechamiento del círculo penal sobre el marqués de Galapagar, para el que el juez García Castellón pide al Tribunal Supremo que lo investigue al tratarse de persona -mala, pero persona- aforada, otra de las barbaridades de nuestro sistema que habría que eliminar cuanto antes, el aforamiento. Y también con la gira compartida que Falconeti le va a dar a nuestro Rey -no podrá pero debería negarse-, después de levantar el veto de viajar a Cataluña porque “podría haber alterado la paz en Barcelona”. Viaje el del viernes, por cierto, al que la alcaldesa Ada Colau se niega a aceptar y ya ha dicho que no lo reconoce ni lo recibirá, aplaudida por el peronista importado y deudor de la Seguridad Social, Pablo Echenique, porque de desagradecidos está el mundo lleno y éste personaje le debe la vida a España, no al separatismo comunista catalán, pero así son estos pijoprogres.

TODOS LOS RELOJES CON LA BANDERA DE ESPAÑA

2 Comentarios

  1. Que duda cabe que al articulista la verdad y razón le asiste, pero también es verdad que hablar o escribir sobre este degenerado y golpista gobierno socialcomunista – yo creo que comunista del todo – ya causa fatiga y hastío.
    Todos sabemos de su cinismo, kde su hipocresía y su falta de escrúpulos y que de sus innumerables mentiras procuró sacar y sacó ventajas políticas. Todos sabemos que desde que se conoció la existencia de la Cobi-19 y su aparición en Italia, mintió a todos los españoles de una forma grosera.
    Posiblemente sea un poco exagerado, pero me d, y como a mi a muchos, que el estado actual de España se está pareciendo cada vez más a la del 36. Que sea el Rey y las Fuerzas Armadas, el papel que les confiere la vigente Constitución.

Comments are closed.