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Cualquiera que se de un paseo por las redes sociales se dará cuenta, con un simple vistazo, de cómo está el panorama. A pesar del gran número de cabezas huecas que todavía apoyan al gobierno, hay una inmensa mayoría de usuarios de esas redes sociales que son muy críticos con todas y cada una de las noticias que surgen y con todas y cada una de las aberraciones que están cometiendo. Pero hasta ahí.

El pasado 12 de octubre fueron muchos los miles de personas que salieron a las calles a protestar contra el gobierno comunista de Sánchez y a pedir su dimisión, pero porque Vox hizo un llamamiento en redes y medios de comunicación para hacerlo, en España no existe una sociedad civil que se movilice por iniciativa propia para proteger sus derechos, su futuro, sus vidas y las de sus hijos.

Y eso es toda una desgracia que padecemos porque este gobierno lo sabe. La situación es idéntica a los casos de maltrato de unos niños a otros en los colegios. Ante la pasividad del maltratado, el maltratador se crece y cada día golpea un poco más que el día anterior a su víctima. Pero cuando el niño maltratado se harta y se defiende, es el maltratador el que huye llorando ante la inesperada respuesta de su, hasta entonces, pasiva víctima.

Eso mismo está pasando con el gobierno de Pedro Sánchez. Estiran la cuerda un día, la estiran más al día siguiente y al otro y al otro porque, excepto protestas y críticas en redes sociales, no hay ninguna multitud que salga a la calle a protestar. ¿Recuerdan ustedes las consecuencias que tuvo la manifestación en Colón organizada en 2019 por PP, Vox y Ciudadanos? ¿Recuerdan la reacción de Sánchez? A los pocos meses estábamos ante unas nuevas elecciones generales porque no esperaban unas protestas tan multitudinarias, a pesar de que medios afines dijeran lo contrario.

Que el gobierno esté llegando a los extremos dictatoriales a los que está llegando es culpa suya, pero al principio. Tras los muchos pasos que está dando hacia esa más que clara dictadura, la culpa es nuestra. Ahora quieren controlar a los jueces y aunque muy politizada, la justicia es de los pocos muros de contención que tenemos los ciudadanos para protegernos del gobierno.

¿Y qué consecuencia tiene, de momento, ese enorme paso hacia la dictadura? La habitual, protesta en redes sociales y punto, sentarnos delante de los televisores a despotricar. En estos momentos el mayor drama de España no es el gobierno y las injusticias que comete, el mayor drama de España es esta sociedad civil en la que nos encontramos que, a pesar de todo, sigue inmóvil.

Todavía estamos a tiempo de despertar, pero si seguimos así el día que despertemos nos encontraremos con una España soviética. Y no esperen nada del Rey, de los jueces o de la Policía y Guardia Civil. No nos han podido dejar más claro en los últimos meses que lo único que les importa es poder poner en casa un plato de lentejas todos los días. Tenemos que ser todos nosotros los que tomemos la iniciativa porque la sociedad civil tiene una gran carga: poner los platos de lentejas todos los días en sus propias casas y ponérselo, también, a todos aquellos que nos intentan someter.

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1 Comentario

  1. Llegará a despertar la población española de esta pesadilla?.Rezamos,publicamos en los blogs,firmamos propuestas,querellas,animamos a los que se manifiestan,y parece que no sirve de nada.Confiamos en que el ejército guarde fidelidad al Rey,y ya no sabemos de qué lado están la policía y la guardia civil si del Gobierno o de los sufridos ciudadanos del Estado español.Comprendemos que el crédito de la Unión Europea,es para que Sánchez e Iglesias lo repartan entre sus súbditos después de que el IBEX masónico se lleve la mejor parte…y de vez en cuando alumbrados esperanzas?,si a causa del sistema judicial español que ha puesto en jaque a la justicia europea,le deniegan el préstamo,que nos van a dejar más que miseria y caos?.Más paro,más subida de impuestos,y todos aborregados!,debe ser por qué los españoles somos así.

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