escribas
¡¡ÚNETE A EL DIESTRO!! COLABORA DESDE PATREON!!
OPOSICIÓN AL GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ
SÍGUENOS EN TELEGRAM

Todos aquellos que cifran su esperanza de libertad e independencia personal o nacional frente a los globalistas en la desdolarización del mundo por medio de iniciativas como la introducción de la nueva cripto moneda del People’s Bank of China (que en realidad debería llamarse the Beautiful People’s Bank of China) van a quedar sumamente decepcionados. La introducción de la cripto moneda en China no es probablemente más que la primera fase del sueño de Christine Lagarde (la “femme fatale” del nuevo orden mundial) hecho realidad. Los banqueros del excéntrico Banco Central Mundial llevan ya mucho tiempo acariciando la idea de librarse del dinero en efectivo que escapa a su control en gran medida y de imponer una moneda digital que ellos controlen totalmente a través de un banco central único y mundial que respalde al nuevo gobierno central mundial masónico o satánico que intentan imponer en todas partes. En realidad el banco central único y mundial ya existe, es el gobierno único mundial el que está en fase inicial.

Que vivimos bajo la tiranía absoluta de los usureros gnósticos, cripto judíos o masones lo demuestra que éstos ya no necesitan elaborar complejos esquemas financieros fraudulentos para confundir a la confundir a la gente y desplumarla con sus hábiles trucos de trileros, les basta con apretar el botón de un ordenador e imprimir el dinero que les venga en gana. Se han arrogado el privilegio de crear billones de la nada y entregárselo a sus amigos y cofrades en ese culto obsceno a la expresión más ínfima de la materia: el dinero, que cada vez se vuelve más abstracto o “neoplatónico”; ya no es metal, ni papel, tan sólo es una “idea” brillante: la de apropiarse injustamente el derecho de crearlo en la pantalla de un ordenador por arte de magia negra.

Pueden desperdiciar los millones de dólares, yuanes o euros que quieran en empresas inútiles e improductivas cuya dirección adjudican a sus humildes e ineptos servidores los directores de las grandes corporaciones. Siempre pueden imprimir más y pasarles la factura a los contribuyentes. ¿Pero cómo hemos llegado a esto? ¿Cómo ha caído el mundo presa de la más espantosa idolatría consistente en adorar a una banda de ladrones?

El secreto reside en el triunfo universal de la diabólica masonería.

Cuando los masones comenzaron a infiltrarse en la Iglesia, la humanidad perdió el mejor aliado que tenía contra esta organización satánica decidida a acabar con la Cristiandad y en especial con la Iglesia Católica, y por supuesto con la justicia y la fraternidad en el mundo y con la independencia de los estados nacionales.

Está claro que los dirigentes gnósticos, masones o filo-masones como lo es probablemente Xin Jinping están dejando que los dirigentes no masones agnósticos que quedan en la nomenclatura de todos los gobiernos se peleen entre ellos para proyectar una imagen de independencia de cara a la galería en tanto que el gobierno mundial satánico se consolida.

Hay que añadir que desgraciadamente los sumos sacerdotes de las diversas confesiones mayoritarias son también probablemente masones. El Antipapa Francisco lo es sin la menor duda, todos sus comentarios lo delatan, como lo delata su participación en el masónico “Interfaith Prayer Meeting” patrocinado por el “masónico” Comité “Superior” de Fraternidad Humana. Es sintomático que el encuentro fuera recibido con alborozo por “Nuovo Hiram” la revista de la logia masónica mayoritaria en Italia.

Una de las maniobras más astutas y exitosas de los conspiradores masones consistió en conseguir que mucha gente  identificara a la derecha, es decir: a los que muchos consideran los defensores del autoritarismo y de los privilegios injustos, con el nacionalismo y las religiones tradicionales de todos los países, (el Cristianismo en Occidente, el Islamismo en el Cercano Oriente, etc.) y a la izquierda, la supuesta defensora de la libertad y la justicia social, con el internacionalismo, el ocultismo y el satanismo. La exaltación de Satanás por parte de numerosos líderes comunistas y anarquistas a los que compadezco sinceramente es bien conocida. De esta forma no sólo se desacreditaba el Cristianismo o el Islamismo y a las élites nacionales de dichos países, sino que se impedía la consecución de una verdadera justicia social, se reforzaba el poder de las élites tras reemplazar en gran medida las élites nacionales por otras internacionales que no profesaban lealtad alguna a sus respectivos países de origen y se progresaba en la implantación de una tiranía mundial satánica. 

Resulta curioso que se haya impuesto en la Academia y en los medios de comunicación mayoritarios un discurso tan racionalista cuando los amos del mundo son tan irracionales y adoran a dioses como Isis, Osiris, Baphomet o Jahbulón; aparte de sí mismos, claro. Quizás es por eso que se disfrazan de dichos dioses en sus bailes y sus mascaradas: seguramente se consideran una especie de reencarnación de los mismos. Pero la racionalidad del discurso imperante es sumamente engañosa. No es más que una impresión derivada del uso de términos poco cargados emocionalmente. Términos neutros o inexpresivos, por así decirlo, que son los que prefieren los intelectuales “modernos” todos ellos hijos bastardos del cabalista Isaac Luria.  Está muy claro que la modernidad nació en una sinagoga de la mano de los cabalistas o de algún que otro disidente judío como Baruch Espinosa. Y la posmodernidad no es más que la debacle de la visión racionalista del mundo que hace aguas por todas partes.

En realidad adorar a la Razón, esa facultad humana deificada, o por expresarlo en otros términos, al dios razón o a la diosa razón como la llamaban los revolucionarios franceses, no es más racional que adorar a Alá. De ese culto irracional de la razón hemos llegado a esta realidad irracional o irreal que vivimos en la cual se encarcela a ciudadanos inocentes y sanos en sus cubículos con la excusa de un “esotérico” virus inofensivo y que desafía el sentido común de un campesino chino o boliviano, si es que queda alguno. La razón por sí misma no llegaría a ninguna conclusión jamás; lo que importa es la voluntad consciente o subconsciente que la guía. Una voluntad con más frecuencia mala que buena.

Es cierto que introducir la palabra Dios o demonio, o dioses y demonios en el discurso no seduce a los intelectuales modernos o posmodernos que prefieren palabras más abstractas (es decir aquellas que reflejan las ideas platónicas o neoplatónicas) y se inclinan con preferencia por términos menos cargados emocionalmente o más inexpresivos, términos, por así decirlo, impersonales. A partir de ahí se ha desarrollado el culto a la técnica y el lenguaje técnico lo más enrevesado posible de forma que el pueblo no lo entienda y experimente ante él una reverencia supersticiosa. Pero los tecnócratas no son más que los escribas de los nuevos faraones cuyo poder no se discute; en realidad ellos están más despistados que los escribas de los faraones porque al menos los últimos sabían que sus amos adoraban a Isis y Osiris y los tecnócratas-escribas actuales ignoran que sus amos los adoran igualmente y se piensan que son filántropos desinteresados guiados por el amor a la verdad o a la ciencia (sendas ideas neoplatónicas ambas).

Pero los nuevos faraones, es decir: los distinguidos con el último grado del rito masónico escocés con sede en Washington son los que mandan e imponen sus directrices, probablemente tras consultar a puerta cerrada con sus astrólogos cabalistas en alguno de sus templos. En pocas palabras: los ateos o los agnósticos, no mandan nada, son los subordinados de los gnósticos; están en el tercer o cuarto escalón de la pirámide. Y son demasiado orgullosos para aceptar que sus amos, maestros o grandes maestres practican un culto gnóstico tan antiguo como las pirámides.

¿Cuánto tiempo pasará hasta que veamos erigirse de nuevo en los parques, las plazas o los parlamentos esotéricos al servicio de los nuevos monarcas absolutos las estatuas de Set o de Apis o de algún que otro presidente con una cabeza de chacal, aunque debería ser más bien la de un asno?

Quizás no suceda, porque el plan de las élites es tan descabellado que puede que fracase. Quieren eliminar a demasiada gente con sus vacunas venenosas y no creo que el sistema social antisocial que quieren imponer resulte muy viable.

*Un articulo de Jose Francisco Fernández-Bullón

TODAS LAS TAZAS CON LA BANDERA DE ESPAÑA
COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL

1 Comentario

  1. La vieja desgraciada a la que le sobran viejos ver si se muere ella y toda la mierda del nuevo orden mundial o nueva normalidad como le llamam los sinvergüenzas del gobierno de España, a mi no me sobran las personas mayores, me sobran los políticos, toda esa corrupción que hay y su p.m.

Comments are closed.