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OPOSICIÓN AL GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ
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Manteniendo el anonimato del protagonista, nos vamos a hacer eco de un correo que hemos recibido recientemente en el que un hombre denuncia las injusticias que está sufriendo por la ideología de género, la LIVG, que no solo le está impidiendo ver a su hija, a pesar de tener concedida la custodia compartida, su exmujer ha llegado a acusarle de abusar de su hija para que no pueda verla e incluso le ha llegado a agredir, acusando a su propia hija de ser la causante de esa agresión.

Estoy actualmente en una situación. Que me parece totalmente imposible de creer en una democracia, llevo dos años y medio divorciado luchando por tener a mi hija los días que me corresponden, he vivido muchísimas denuncias en las cuales he “ganado” en todas (si se puede decir que algo como eso es ganar) … Pero este año el día 19 de junio iniciaba por fin mi custodia compartida, la cual no he podido disfrutar ni un solo día, por que mi ex mujer no cumple en las entregas de la pequeña desde el día 13 de marzo, utilizando como excusa el COVID.

Después diciendo que yo era malo, poco después que yo pegaba a la niña y finalmente algo tremendo, llegó a denunciarme por abusos sobre mi propia hija. ¿Les parece esto normal?

Llevo casi 6 meses sin ver a mi hija, mi exmujer se ha ido inventando las situaciones más inverosímiles para no entregarme a la pequeña. Hasta que el pasado día 17 de julio, día que me correspondía estar con mi niña fui a cumplir con mi parte su madre me volvió a denunciar y debido a esto acabé nuevamente en el juzgado donde decretaron una orden de alejamiento a su favor alegando que yo por cumplir mi parte de la sentencia estaba generando “ansiedad en mi ex mujer“ culpándome a mi de la situación, cuando es ella quien no cumple lo que el juzgado donde nos divorciamos estipula, algo que es grave, por que valida que las mujeres Incumplan las sentencias, castigándome desproporcionadamente a mi por cumplir mi parte y sólo por querer ser padre como corresponde.

Existen muchos puntos anormales en esta situación,así como informes de servicios sociales a mi favor advirtiendo esto, algo que la fiscal y la juez ni siquiera quisieron revisar. Pero por si esto fuera poco, el día 17, cuando acudí a recoger a mi hija, mi ex mujer me agredió mordiéndome el brazo, algo que negó en sede judicial diciendo que fue mi propia hija quien lo hizo. Para probar que había sido mi exmujer solicite la pericial dental de la mordedura, pero me fue denegada (o básicamente postergada indefinidamente) teniendo que acudir para mi protección a un perito dental privado. Algo que es a todas luces anti jurídico , ya que, existiendo pruebas que desaparecen, estas no quieren ser tomadas en consideración cuando soy yo quien las sufre.

Mi hija tiene 5 años y haciendo esto en los juzgados, España está incumpliendo lo que firmó en la carta europea de protección de la infancia, negándoseme, a pesar de no tener condena alguna, algo tan fundamental para un padre y una hija como poder verse y ni siquiera hablar con ella. Hace hace un mes se fijaron medidas para que mi hija y yo pudiéramos vernos en un punto de encuentro pero a día de hoy todavía no me han llamado. Me he enterado de que el consulado ruso, mi ex mujer es rusa, le entregó, sin mi autorización, pasaporte a mi hija y nadie me dice nada, no se nada de la pequeña , no puedo hablar con ella y básicamente considero que su madre la tiene secuestrada con el beneplácito de la justicia española.