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Si en mayo de este año, publicamos un artículo donde advertimos a los conductores que el uso de hidroalcoholes y desinfectantes podrían dar falsos positivos en los test de alcoholemia que se realizaban en los controles policiales, una sentencia dictada por el juzgado de lo penal nº20 de Madrid en fecha 22 de julio de 2020 nos da la razón, meses después y en los fundamentos de derecho de la misma, destaca como hecho probado que el hidroalchol altera y adultera el resultado en un test de alcoholemia cuando, tanto conductor como policías que realizan la prueba, han estado en contacto directo con este desinfectante.

La citada sentencia dice literalmente en su fundamento jurídico tercero: “Pues bien, valorando tales premisas, cabe admitir que la utilización de hidrogeles con contenido alcohólico para desinfección pudiera influir en los resultados de prueba detección de alcohol en aire espirado…”

… Cierto es que añade que tal resultado sería posible si se ha utilizado gel para desinfectar la mascarilla, “pues la inhalación de alcohol es tal, que los vapores permanecen durante mucho tiempo en los pulmones, llegando a tener un efecto multiplicador en el caso de que el conductor haya bebido alguna sustancia alcohólica”.

Así pues lo relatado por el acusado en relación con lo que le sucedió al día siguiente, conduce a la conclusión ya expuesta en el informe pericial, que la utilización de hidrogeles con contenido alcohólico para desinfección pudiera influir en los resultados de prueba detección de alcohol en aire espirado…”

Esto demuestra que el artículo publicado en ‘El Diestro’ tenía razón cuando advertía a los conductores de los riesgos que supone de dar positivo en un control de alcoholemia cuando se realiza el test por la autoridad y que el resultado sea un falso positivo provocado, accidental o deliberadamente, por agentes externos que contaminan el sensible medidor de alcoholemia.

Es de advertir al conductor, que ha de tener muchísimo cuidado y vigilar la operación de manipulación del alcoholímetro por el agente, para no llevarse una sorpresa inesperada dando positivo en alcoholemia por el uso de desinfectantes para manos y mascarillas fabricados con gel hidroalcohólico.

¿Esto que supone para la veracidad del test de alcoholismo que se puede realizar al conductor? Pues que la propia desinfección obligatoria después de cada uso del etilómetro por parte de la policía con hidroalcoholes, la manipulación del aparato con unos guantes impregnados de solución hidroalcohólica y el uso de desinfectantes hidroalcohólicos en las mascarillas, va a contaminar al medidor del alcoholímetro y no va a dar la verdadera tasa de alcohol del conductor, sino que puede dar un falso positivo a causa de esta contaminación con agentes externos.

Pero si, además, el propio conductor conduce con una mascarilla que la desinfectado previamente con hidroalcohol o simplemente con alcohol de farmacia, tiene los pulmones contaminados del alcohol que esta inhalando de su propia mascarilla, con lo que es imposible que el agente sepa si el conductor ha bebido o si la tasa de alcohol que refleja el test es fruto de la bebida o del propio vapor del alcohol respirado. Además, la contaminación de la prueba puede dispararse, si cuando te dan la boquilla para soplar en el alcoholímetro, la ha colocado el propio conductor con sus propias manos protegidas por guantes desinfectados con hidroalcohol o alcohol de farmacia, en ese caso la tasa de alcoholemia que refleje la medición del alcoholímetro, estará adulterada, será falsa y puede llegar a dar un falto positivo. Si a esto le unimos que el conductor puede dar positivo, la medición de la tasa de alcohol se puede dispararse.

Además, existe otro agravante, las furgonetas policiales donde se realizan estos controles de alcoholemia están constantemente desinfectadas por los propios policías con hidroalcohol, cada vez que un conductor se introduce en la furgoneta para realizar el test, por lo que los delicados sensores del medidor de alcoholemia pueden estar ya impregnados con vapor de alcohol, con lo que la misma prueba ya nace adulterada, estando a su vez expuesto a que se introduzca accidentalmente solución alcohólica en la manguera de etilómetro o en la entrada de la boquilla del mismo.

Pero lo manifestado como hechos probados, no acaba aquí, la propia sentencia hace referencia a que el propio juez detectó ¡durante el juicio una animadversión de los policías que detuvieron el vehículo y de los actuantes posteriores, hacia el conductor por el simple hecho de llevar una bandera de España en la trasera del vehículo, llegándose a reunir hasta diez policías municipales y cuatro patrullas de seguridad ciudadana para detener a un simple ciudadano.

Los falsos testimonios realizados por los policías que acudieron como testigos al juicio, fueron tan claros, que llegaron a manifestar que el detenido no llevaba guantes ni mascarilla en el momento de la detención y durante la actuación cuando en los vídeos y fotografías tomados por los viandantes indignados ante la actuación policial muestran que los policías mintieron en sus declaraciones con el único objetivo de perjudicar al ciudadano y agravar la sanción. Las contradicciones de los policías declarantes eran tan evidentes que en el fundamento tercero de la sentencia, se afirma que el juez no tiene en cuenta las declaraciones de los policías como consecuencia de una animadversión hacia el ciudadano detenido que anula el propio testimonio policial. Los policías municipales llegaron a manifestar que el conductor se caía por el estado de embriaguez y en los videos y fotografías se puede verificar que tal afirmación es falsa y que el conductor no tenía síntoma alguno de embriaguez.

El fundamento de derecho tercero de la sentencia dice literalmente: “…
“… Se observa además una cierta animadversión entre el acusado y los agentes municipales que interceptan el vehículo, en la medida en que el primero entiende que se la paró por llevar una bandera de España en el vehículo, y que los agentes le llamaron “puto facha”…”

Ante estos falsos testimonios, los policías impregnados de ideología política contraria al ciudadano, no tuvieron escrúpulo alguno, incluso, de falsear el contenido del atestado policial, llegando incluso a manifestar en ese atestado que le tuvieron que quitar del arranque las llaves del vehículo al ciudadano porque quería arrancar el mismo y escapar, sin percatarse antes de mentir en el atestado, que el vehículo encendía el motor con un botón de arranque y que carece de llaves para ser arrancado, ya que tan sólo utiliza un transmisor para abrir el vehículo y se conecta al sistema de arranque por sistema bluetooth.

Antes estos hechos, se ha presentado, por parte del ciudadano, una querella en los juzgados de Madrid contra los policías municipales de Madrid que intervinieron en los hechos por falso testimonio en juicio, prevaricación administrativa y falsedad documental.
Les mantendremos informados sobre este asunto.

Sentencia Condenatoria

Más información podemos encontrar en estas páginas web.

https://www.transportation.gov/

https://i1.wp.com/www.alcoholproblemsandsolutions.org/wp-content/uploads/2016/12/free-shipping-1000MLFoam-Soap-Dispenser-Feature-and-Liquid-Soap-Dispensers-Type-Automatic-Hand-Sanitizer-Gel-Dispenser.jpg?ssl=1

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https://www.alcoholproblemsandsolutions.org/category/law-enforcement/

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