espíritu de Ermua
OPOSICIÓN AL GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ
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Un dolor profundo, amargo y una tristeza incontestable me invaden siempre cuando recuerdo el criminal asesinato de Miguel Ángel Blanco. Un comando terrorista, de forma cruel, inhumana, segaba la vida de un inocente, de un joven de 29 años. Hombre laborioso, sencillo, amable y discreto, pero convencido de su arriesgada responsabilidad como concejal del Partido Popular en el ayuntamiento de Ermua, no regateó el riesgo en el desempeño de su responsabilidad. De una forma ruin y cobarde tres pistoleros de ETA le arrebataban su existencia. El dolor, imposible de olvidar, anidó en mi corazón y en mi memoria para siempre. La tragedia imponía su fúnebre crespón a una familia de gentes de bien, trabajadoras y sencillas. He tenido la oportunidad de conocer a la familia y, créanme, he percibido en ella una calidad humana excepcional. Su talla moral es de una dimensión realmente única.

Unos asesinos sin escrúpulos, sin conciencia del mal, movidos por el odio y la sed de sangre, protagonizaban un capítulo más de su repugnante historia. Frascisco Javier García Gaztelu, alias “Txapote”; Irantzu Gallastegui Sodupe y, José Luis Geresta Mújika, alias “Oker”, encuadrados en el comando “Donosti”, protagonizaban su aterrador ultimátum. Dos tiros en la cabeza, con las manos atadas a la espalda, era su deleznable venganza ante la negativa del gobierno de Aznar a sus odiosas pretensiones. “Txapote” fue el cobarde asesino, autor material de los hechos. Hoy, veintitrés años después, no podemos olvidar, no podemos perdonar.

El “espíritu de Ermua” nacía. Un movimiento espontáneo inundó las calles de toda España, también en Vascongadas. Manifestaciones pidiendo su liberación primero y de repulsa después acompañaron el dolor de una familia, de una sociedad amenazada por los hijos de la ira y del odio. Las condenas llegaban desde todos los ámbitos sociales, la prensa se hacía eco de la miseria humana de los autores y del entorno abertzale que les apoyaba. Parecía que asistíamos al inicio del fin de una organización que nunca debió existir, al final de una forma de entender la política de sus acólitos. Tristemente todo fue un espejismo. La inicial pasión fue dando paso al debilitamiento del movimiento ciudadano. Poco a poco, de forma inexorable, se volvía al punto de partida. ETA y su entorno no han desaparecido, su discurso del miedo y el terror sigue plenamente vigente en la actualidad.

Un halo de esperanza, de luminosa luz pareció haber nacido para la sociedad vasca a partir de la sangre tantas veces derramada. El 13 de febrero de 1998 se creó el “Foro de Ermua”, integrado por ilustres profesores, intelectuales, periodistas, políticos y gentes de bien.  La ciudadanía reaccionaba contra la barbarie, se posicionaba frente a los asesinos y sus cómplices políticos. Cinco interesantes objetivos fueron planteados y aceptados:

  • Apoyar, amparar y promover el reconocimiento de las víctimas del terrorismo.
  • Favorecer la unión de las fuerzas constitucionalistas en el País Vasco para garantizar la derrota del terrorismo.
  • Denunciar actos terroristas en el País Vasco y en España.
  • Evitar cualquier negociación política entre el estado y las diversas instituciones públicas, españolas y vascas, con la banda terrorista ETA.
  • Defender la Constitución española y el estatuto de autonomía vasco como únicas bases para la solución política e institucional del “problema vasco”.

La fuerza de la razón parecía imponerse al miedo y la sin razón del terror. Los gobiernos de José maría Aznar colaboraron decisivamente en el debilitamiento de ETA. Perseguida política, judicial, policial y financieramente los pregoneros de la muerte y la miseria humana se debilitaban. Ilegalizaciones, detenciones, extradiciones desde Francia, una política internacional contra la organización y sus asociaciones afines daban interesantes frutos. El “espíritu de Ermua” parecía inquebrantable. También se había creado, el 18 de diciembre de 1997, la fundación “Miguel Ángel Blanco”, dedicada a la defensa de las víctimas y a la defensa de un mensaje de firmeza contra los fanáticos del odio.

Sin embargo, la pasión inicial fue desapareciendo, las disputas internas han llevado a la práctica desaparición del Foro. De hecho, desde octubre de 2017, está inactivo y su página web sin actualizar. Como un azucarillo ha ido desapareciendo la espontaneidad y la naturalidad inicial. Los ciudadanos y los españoles, en general, han perdido su memoria y capacidad para recordar. No sólo en las ikastolas se adoctrina en los mensajes pro etarra, en la escuela tampoco se enseña lo que ha representado y representa la miserable existencia de ETA.  Y es ahí donde hoy nos encontramos, en un renacer del mundo abertzale con la complicidad del silencio y olvido de muchos, con el abandono del gobierno a las víctimas y con el diálogo con los portavoces de los criminales.

Nada queda de aquel ímpetu ciudadano, los radicales han vuelto a tomar las calles y han recobrado protagonismo político. Se suceden los homenajes, se excarcela a presos, se reducen condenas, se acercan los presos vascos a Vascongadas, se negocia con Bildu y se pisotea la memoria de las víctimas, humillando a sus familias y al conjunto del pueblo español.

ETA, pese a los sucesivos anuncios de “Cese definitivo de su actividad armada” (20 de octubre de 2011); “anuncio de su desarme” (Abril de 2017) y “anuncio de su disolución” (3 de mayo de 2018), no ha dejado de existir. No han pedido perdón a las víctimas; no se han retractado de sus crímenes, no han entregado las armas y, su estructura financiera siegue existiendo. Además, políticamente, sobreviven a través de EH Bildu, coalición de izquierda abertzale defensora de los postulados ideológicos de la banda, e integrada por Sortu (2012), Aralar (2011/2017) y Nafarroa Bai (2004/2015). Sus propuestas siguen las líneas políticas fundacionales de la banda criminal en 1958: proclamación de un estado socialista independiente de España y de Francia, y la integración de Navarra en el nuevo estado. Sus medios de expresión, como hemos visto durante la presente campaña electoral, siguen siendo los mismos: violencia, amenaza, intimidación, exclusión, persecución política, y una imposición de pensamiento y cultura única intolerable. Sus medios económicos aumentan a consecuencia de su presencia en las instituciones públicas de las que obtienen pingues beneficios.

El gobierno de España es cómplice de su renacimiento, sus socios de gobierno podemitas frecuentan los ambientes radicales. Se les tiende la mano, se acepta su apoyo e, incluso, admiten propuestas de gobierno. Los corsarios de la anti España suman a sus huestes a las hordas de los herederos del odio y el terror.

Así pues, veintitrés años después, recordamos el asesinato de un inocente que fue secuestrado, torturado y cobardemente asesinado, con aquel “espíritu de Ermua” sofocado, extinguido y silenciado por la complicidad de los neutros, de los pusilánimes, de los traidores a la Memoria, la Dignidad y la Justicia de las víctimas. Los cánticos y los discursos del miedo han vuelto a las calles. Hoy, como siempre, mi cariño, apoyo y solidaridad están con los que sufren la ausencia de los seres queridos, y los que sufren la persecución de los sembradores del miedo y la intolerancia. Lamentablemente el “espíritu de Ermua” ha muerto.

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5 Comentarios

  1. La gente está muy mal de la sesera y por eso votan a terroristas y delincuentes, porque para mi siguen siendo asesinos y no olvido ni perdono,me da mucho asco y repugnancia ,que unos asesinos estén en las instituciones españolas,en vez de estar en la cárcel o bajo tierra como sus víctimas, mal vamos con estas decisiones, me da mucha pena ver como algunos pueden delinquir sin impunidad y nadie les reclama a nada,el PSOE, el partido más corrupto de Europa y Podemos financiando por una narco dictadura y por los terroristas de Irán, una impunidad que nunca tuvo la derecha y nunca le perdonan nada y a estos delincuentes les perdonan todo y así nos va,no vaya ser que nos gobiernen los fascistas de derechas, porque ni siquiera saben lo que significa esta palabra.

  2. El espíritu de Ermua se lo han cargado el PNV y la ETA, han amedrentado a la gente, han adoctrinado a los niños y a los jóvenes, les han enseñado a odiar,en eso se ha quedado el espíritu de Ermua.

  3. Efectivamente. A la izquierda se la trata con mimo en los medios de comunicación. El Espíritu de Ermua nunca interesó de verdad ni a nacionalistas, ni a socialistas.

  4. El adoctrinamiento en las ikastolas y en las familias, en los medios de comunicación, con total impunidad, la tribuna política en los plenos de los ayuntamientos y parlamentos han hecho el resto.

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