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La tragedia del Hotel Corona de Aragón de Zaragoza que provocó la muerte de 83 personas en lo que muchos consideramos un atentado terrorista y no un incendio fortuito, dejó a su paso muchas historias personales bien distintas, unas afortunadas y otras completamente trágicas.

En aquellas fechas, 12 de julio de 1979, el equipo de fútbol de la ciudad, el Real Zaragoza, realizaba una fuerte inversión para renovar su plantilla y dadas las fechas que eran, mes de julio, estaban realizando los habituales fichajes de verano justo antes de dar comienzo a una nueva temporada. La directiva del Zaragoza puso sus ojos en dos figuras emergentes que jugaban en el Alavés, Jorge Valdano y José Ramón Badiola.

Badiola, un joven delantero nacido en Ondárroa, había firmado con el equipo maño la víspera del día de la tragedia del Hotel Corona de Aragón y tanto él como Valdano tenían previsto pasar la noche del incendio en una habitación de ese hotel. Valdano no durmió aquella noche en el Hotel Corona debido a que se había enfadado con la directiva del Alavés y decidió no acudir a Zaragoza por ese motivo.

Sin embargo, Badiola sí pasó la noche en el hotel. Tenía reservada una habitación de la primera planta. Cuando se despertó por el incendió y debido a los nervios, subió a la segunda planta en lugar de bajar a recepción y eso fue algo que le costó bastante caro. Una vez accedió a esa planta y ante la rápida propagación de las llamas y el humo, decidió tirarse por una ventana.

Como consecuencia de esa caída, Badiola sufrió un traumatismo craneoencefálico y un paro cardiaco. Se temió lo peor y fue trasladado el Hospital Provincial, donde se le practicó un masaje cardiaco. Después sería trasladado a la clínica Montpellier. El delantero se recuperaría de las heridas sufridas en el incendio pero ya no iba a ser el mismo.

No pudo ser presentado oficialmente el 21 de julio en La Romareda, adonde acudieron sus padres y su novia invitados por el club, y se incorporó más tarde al equipo. Mientras Valdano iba acoplándose y creciendo en el Real Zaragoza, Badiola no lograba recuperar la forma y el juego que le habían confirmado como uno de los grandes delanteros del momento.

Jugó unos pocos partidos en el Zaragoza y en marzo de 1980 fue cedido al Elche. Estuvo ligado al club zaragocista hasta la temporada 81-82 y luego volvió al Alavés (82-83). Pero acabó dejando el fútbol. Badiola se retiró y hoy sigue padeciendo las secuelas del siniestro del Corona.

Valdano llegó a Zaragoza el mismo día 12 de julio por la mañana sin ni siquiera saber lo que había pasado debido a un acto de rebeldía con su club. Su única preocupación a partir de entonces fue comunicarse con su familia en Argentina puesto que en un principio fue dado por desaparecido, ya que tenía reservada habitación el hotel. En una entrevista publicada en 2006, Valdano contaba que estando en México se le acercó un hombre y le dijo que sus padres habían muerto en el Hotel Corona de Aragón, concretamente en una habitación que inicialmente estaba reservada a nombre de Jorge Valdano.

Otro jugador que tenía reservada habitación aquella noche y que iba a fichar por el Zaragoza fue Juan Manuel Martínez ‘Casuco’. Años más tarde, en una entrevista contaba: “Mi padre y yo, que íbamos en coche para firmar el contrato, dormimos en Teruel porque se nos hizo tarde. Nos salvó que la carretera estaba en obras, sobre todo el puerto de Paniza”.