OPOSICIÓN AL GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ
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Ya nos preguntábamos que cómo era posible que para confinarnos a todos hiciera falta decretar un estado de alarma y resulta que la Generalidad, ni corta ni perezosa, decretaba un estado de alarma en varías zonas de Lérida, así, como quien no quiere la cosa. Y la Justicia nos ha dado la respuesta, ya que ha anulado el plan de la Generalitat para confirnar ocho municipios de Lleida por el descontrol del covid. La medida, que debía entrar en vigor a medianoche, contó con la oposición del fiscal, que consideraba que sin estado de alarma no había aval legal para restringir los movimientos. La jueza de guardia le da la razón y considera que la Generalitat había copiado el estado de alarma y de forma indefinida, algo que excede sus competencias.

Problemón para el presidente de la “República no existe, idiota” y varapalo para alguien que no está acostumbrado a que un juez le ponga en su sitio. Porque aquí además otro problema, mientras por un lado nos llegan noticia de Lérida diciéndonos que los hospitales están al borde del colapso y que nos encontramos, nuevamente, con un problema sanitario grave, por el otro aparecen vídeos en los que se nos muestra hospitales de Lérida completamente vacíos. ¿A quién creer?

El caso es que, sea como fuere y con toda la razón, la gente en Lérida se está cansando de una situación bastante extraña que ni la Generalidad, ni el gobierno central han manejado bien desde el primer día. Con esta situación nos encontramos a la gente de Lérida pidiendo la dimisión de Torra. ¿Dimisión de Torra? De ilusiones también se vive.