Estulticia
OPOSICIÓN AL GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ
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Han pasado unos meses desde que, junto a mi amiga Estulticia decidiésemos partir. Sin embargo, a la hora de poner rumbo allende de los muros de las siete colinas me sobrevino alarmada y advirtiéndome:

[Estulticia y los signos de los tiempos]
  • Estulticia: tienes que saber que antes de partir querido amigo debes ser consciente de aquello con lo que nos encontraremos.
  • ¿Como? (respondí) ¿Acaso no mencionaste los prados donde descansaríamos y el alimento que bajaría del cielo? ¿Qué miedo hay?
  • Estulticia: ¿no te has parado a observar cuan lejanas y profundas son las sombras que los muros producen? Es una oscuridad que nunca has conocido y nos harán invisibles y donde la soledad lanzará un lazo aterrador que sólo el Pastor puede cortar.
  • ¿Mas Estulticia, porque esto es así? (respondí)
  • Estulticia: Tienes que saber que no a todos los rincones del orbe alcanzan las sombras. Hace unos siglos muchos territorios arrojaron una luz sobre este eclipse púrpura que expulsó el miedo. En especial debes fijarte en la ciudad sobre la colina la cuál fue fundada y creada libre de estas tinieblas y oscuridades que vemos.
  • ¿Pero dime Estulticia, como alcanzaremos Canterbury y al tiempo esa ciudad de la que me hablas? (pregunté)
  • Estulticia: Ambas ciudades se conectan por el puente de las piedras vivas que edificaron antaño, en ambas hallarás consuelo real y no figurado a nuestro espíritu ahíto de libertad. A tu pregunta debo responder que primero tendremos que enfrentarnos a la oscura sombra, pero al tiempo recuerda que tienes una lampara a tus pies y aunque con esta deba bastarte fíjate como en el océano veras el reflejo de una luz que procede de la urbe sobre la colina y que nos guiará también. Querido amigo: coraje, coraje y coraje recuerda que Su vara y Su cayado nos sostienen en este peregrinaje.

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