OPOSICIÓN AL GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ
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Dudamos mucho que Jorge Javier Vázquez, y mucho menos Kiko Matamoros, hayan aprendido algo de la gran lección de tolerancia que les dieron en el día de ayer tanto Ágatha Ruiz de la Prada como su hija Cósima Ramírez, pero por lo menos ellas lo han intentado.

En la vertiente política que, cómo no, Jorge Javier Vázquez quiere dar a su programa estafando a su audiencia porque, quien se sienta a ver ese programa, espera ver otro tipo de contenido, Vázquez trató tanto con Ágatha como con su hija el tema de Franco. Y buen repaso de tolerancia que se llevó tanto él, como ese bufón llamado Kiko Matamoros y que mucha falta le debe hacer estar ahí tragando sables porque no se ha convertido más que en un pelota inaguantable del lamentable presentador.

Alababa Vázquez, como no podía ser de otra forma, el hecho de que el gobierno hubiera tomado la decisión de exhumar los restos de Francisco Franco y tanto Ágatha como Cósima expresaban su disconformidad con un argumento válido y completamente sensato: la historia está ahí y no se puede ni reescribir, ni cambiar.

Imaginen al intolerante de Vázquez cómo se puso, interrumpiendo a las invitadas, como hace siempre, cuando se dice algo con lo que él no está de acuerdo. Pero lo más curioso de todo es que dijo que había muchas personas que se sentían ofendidas por el hecho de que los restos de Franco permanecieran en el Valle de los Caídos. Curioso que diga eso alguien que se pasa el día ofendiendo a los que no piensan como él y le da igual.

Pero a pesar de ello, merece la pena ver la auténtica lección de tolerancia que recibe de la que, como decíamos antes, dudamos que haya aprendido algo. Claro que, en Vázquez lo dudamos pero en Kiko Matamoros estamos seguros de ello: no habrá aprendido nada.