resucita
SI TIENES DUDAS LEGALES, NUESTRA ASESORÍA JURÍDICA LAS RESUELVE DE FORMA GRATUITA
#AyudaEntreCompatriotas
TODAS LAS REDES SOCIALES DONDE PUEDES ENCONTRARNOS, HAY QUE ESQUIVAR LA CENSURA

Eran las 13:45 h de ayer sábado, cuando me encontraba disfrutando de una ración de rabas, regada con un Martini con Campari, porque a nivel familiar, tengo motivos para celebrar, como es el hecho de que mi hermano, me ha anunciado que voy a ser tío y un gran amigo, residente en Cataluña, ha sido papá y puedo jurar que su vástago es precioso. En ese momento de placidez, dado que tenía la tele puesta, me alteró la presencia de Pedro Sánchez, el actual presidente del gobierno de España, que se disponía a darnos otro sermón de la montaña.

Nada más oírle, recordé la comparecencia de la portavoz del gobierno el pasado viernes, “la Montero”, que, en su desparpajo dialéctico, atacaba a la Comunidad de Madrid, de manera despiadada, dejando caer que el gobierno de España, ese gobierno que uno de sus fines es “machacar” a la Comunidad de Madrid, porque es de distinto signo político al suyo y le supone una frustración política a sus planes de hegemonía política, porque es el contrapeso a su nefasta manera de gobernar, y un ejemplo de gestion ante la crisis del Coronavirus.

Hablando de la Comunidad de Madrid, no se me olvida que desde que Pedro Sánchez entró en contacto con Inés Arrimadas, han empezado las desavenencias en el gobierno regional, con un vicepresidente, que sin protagonismo, forzó la máquina en el consejo de gobierno, para obligar a Isabel Diaz Ayuso, a pedir algo que ni era aconsejable, ni tan siquiera entendible, como es la petición de que Madrid entrara a formar parte de la fase uno de la desescalada (palabra puñetera que siendo quien escribe montañero, no la entiende, pero que la acepta por no discutir con los “ progres culturales”).

Este vicepresidente, de un partido de color naranja, poco capaz y que aspira a todo, pero no llega a nada, como lo demostró en las primarias de su partido, que se presentó y apenas fue tomado en cuenta, le gusta jugar a ser algo, a dar la sensación de que los naranjitos aportan algo, pero lo cierto es que, si se convocaran anticipadas, a lo mejor, engrosa las listas del paro, algo parecido a la nueva líder que por razones de supervivencia, no de interés nacional , ha pactado con Sánchez, con la particularidad de que no ha aparecido en el Congreso hasta haber pactado, quizás por su estado de buena esperanza o porque no tenía nada nuevo que decir, pero que incluso ha tenido discrepancias en su grupo parlamentario, en donde alguien como Marcos de Quintos, le pidió libertad de voto, a la hora de dar el visto bueno, al estado de alarma.

La señora Arrimadas, no nos va a tomar el pelo a los ciudadanos, con respecto al interés de su partido para apoyar el estado de Alarma, porque es de todos sabido que, en el seno de su partido, comenzando por el propio Rivera, Girauta o la sra Mejías, personas más decisivas que ella en imagen, ya que, aunque ganara unas elecciones, nunca se atrevió a dar la cara por los constitucionalistas catalanes, se han dado de baja, porque ni entienden ni aceptan las posiciones de la “niña de Jerez que presume de catalana”.

Ahora, el objetivo es Madrid, desestabilizar un gobierno en coalición que, si se celebraran elecciones anticipadas, tendría prácticamente mayoría absoluta, si atendemos a las encuestas y en donde se han puesto todas las trabas del mundo para aprobar unos presupuestos generales de la Comunidad, que serían decisivos de haberlos aprobado, para el inicio de la reconstrucción económica.

Pero la realidad política, quien analice un poco lo que realmente se pretende desde el PSOE, cuyo juego acepta Ciudadanos, el partido de Inés Arrimas, no el de Rivera, que parece que discrepa con ella, es servir de instrumento para el verdadero objetivo de los socialistas, cargarse a Pablo Casado, que es un rival peligroso, para la consecución de sus planes de cargarse a la alternativa a lo que puede ser el desgobierno y el desmadre que representa el gobierno de Pedro Sánchez.

Para ello, tampoco este socialismo poco limpio y con tintes dictatoriales a la hora de gobernar, tal y como lo demuestra insertando nombramientos de altos cargos en los decretos ley del estado de alarma, con un vicepresidente segundo que haciéndose cargo de la gestión de las residencias de ancianos, todavía no ha dado explicaciones de la causa de tantas muertes, tiene escrúpulos en anunciar a través de la portavoz del gobierno, en sede monclovita, una posible moción de censura de su partido, a una rival política y a una presidenta de comunidad autónoma. ¿Dónde está el principio de imparcialidad de estar en sede del gobierno de España, es decir, del gobierno de todos los españoles?

La realidad me dice que Isabel Díaz Ayuso, lo está haciendo bien, que Pablo Casado su mentor, lo está haciendo bien, aunque sería deseable que demuestre quien es el líder de los populares, a los que, de una puñetera vez, aquellos barones que están gobernando, deben respeto de líder y guardando el respeto debido, dejen las discrepancias para casa, bien en maitines o en la Junta Directiva nacional. La diferencia entre ellos es que, si bien han sido elegidos por los ciudadanos, representan unas siglas que lidera Pablo Casado, quien debe marcar las estrategias, sin rechistar.

En el PP, ni hay sorayistas, ni casadistas, ni tan siquiera barones, porque es un proyecto completo, unitario y sobre todo, es la alternativa que nos puede salvar del desastre que estamos empezando a vivir y cuya muestra, es la crisis del Coronavirus.