lúmpenes
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Reconozco que la primera vez que escuché la palabra lúmpenes fue al magistrado de las demagogias de las palabras que como siempre nos larga el consumado Pablo Iglesias, actual vicepresidente del Gobierno de España el que tiene por guardaespaldas a cinco coches de la guardia civil y tiene cortada la linde de su frondoso chalet de la sierra madrileña; decía este proclive ser que, unos lúmpenes -chúpate esta- “gentuza más baja que la nuestra…” “me rompí un hueso de la mano al darle un puñetazo a un asaltante que irrumpió en  una reunión.” Me ha sobresaltado y me ha turbado. la frase: “gentuza más baja que la nuestra” (Youtube) Después de este incidente, al poco tiempo, Pablo Iglesias se disculpó con estas palabras: “Cuando uno se equivoca debe reconocerlo. Aunque las frases que uno diga puedan sacarse de contexto hay que asumir sin excusas el efecto de las mismas. Decir, en el contexto que sea, “Eran lúmpenes, gentuza de clase más baja que la nuestra” requiere una explicación, más allá de mis intenciones y de los dedos acusatorios. Tiene gracia la frasecita, otra mentira más de este salvaje.  Silencio se rueda.

En esa Rueda de prensa seguía diciendo este magistrado de la palabra y traidor de los españoles donde entran también los lúmpenes “gentuza más baja que la nuestra” no tiene desperdicio alguno, me daría asco de seguir hablando de este aprovechado, pero con sus palabras vemos cómo se las gasta, decía: “…Por otra parte, seríamos muy ingenuos si pensáramos que aquellos a los que no les gustamos, sean de izquierdas, neonazis, dirigentes del PSOE, del PP o periodistas del periódico de Nacho Escolar, fueran a jugar limpio. En la política y en el periodismo la limpieza y la elegancia son poco frecuentes y cuando uno sale a la palestra debe asumir que el campo de batalla está plagado de minas. No hay que lloriquear ni quejarse por eso; el terreno de juego es así”. La película sigue. Silencio se rueda.

31 enero 2015 decía: “Hemos llenado la Puerta del Sol para cumplir nuestro sueño. Este año es el año del cambio y vamos a ganar las elecciones al PP”. El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha pedido ante una Puerta del Sol abarrotada de personas el apoyo de la mayoría para gobernar en España y “recuperar las instituciones de las manos de la mafia”. “De lo que seamos capaces de hacer ahora”, ha señalado, “depende el futuro de una generación entera”.

Silencio se rueda. Cuando este “prodigio” dijo aquello de lúmpenes, me dio repugnancia, una arcada que, por boca de este desgreñado hablara con el tono que lo hacía, cuando el día 31 de enero 2014, hablaba de “gentuza más baja que la nuestra” La palabra lumpen, se le conoce algo así, como proletariado, aquél que está desprovisto de conciencia de clases, como “proletariado de andrajos y de harapos”. Ya lo he dicho, solamente me remito a desglosar la palabra lumpene. Se sigue diciendo que “es un grupo social eminentemente urbano, que se compone sobre todo por individuos socialmente degradados, marginados o no integrados a la sociedad, como indigentes, mendigos, prostitutas o delincuentes. Su subsistencia depende, en gran medida, de la caridad, de actividades deshonestas o criminales, o de ciertos recursos que para las otras clases serían desechos.

Lumpemproletariado es un término propio del sistema de la teoría marxista, que fue acuñado por Karl Marx y Friedrich Engels a mediados del siglo XIX en su obra Ideología alemana. Supuestamente estos dos personajes, los nombra mucho en sus arengas y discursitos del vicepresidente de la nación española en sus idearios, donde las doctrinas añejas, les habrán hecho mella, dejando un caldo de cultivo rebuscado y afincado en este desgreñado ser. Los nuevos lúmpenes están al acecho.

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4 Comentarios

  1. Este asqueroso comunista con coleta,nos recomienda pomada para los que no le queremos en el gobierno,yo recomiendo que a él le metan un hierro candente por el orificio por donde expulsa los cuescos.

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