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Hoy en las Redes Sociales tenemos de todo. Esta mañana en la radio, entrevistaron a una señora que al parecer tiene una página, no recuerdo en que red social, según ella con más de trescientos mil seguidores. En la misma, enseña a ejercer las pequeñas faenas de la casa, Como planchar, como doblar la ropa antes de guardarla, como gestionar el ropero, pequeños trucos a la hora de cocinar muy generales, etc. etc. me sorprendió muchísimo, de ahí este escrito y no porque yo no fuera consciente de todo esto la respuesta que la señora le dio a la entrevistadora cuando esta le preguntó “de donde la idea”. Es que buena parte de las mujeres de hoy, no tienen el más mínimo conocimiento de cómo gestionar una casa en sus múltiples facetas. Aquello de nuestras abuelas de enseñar a las hijas a cocinar lavar y planchar, hace mucho que quedó en el olvido. Sí, están leyendo bien, hace mucho que las mamas, hoy son más que abuelas, dejaron de enseñar a las hijas las faenas de las casas, según esta señora.

Se me vino a la cabeza una reciente conversación con unos amigos, y entre ellos, una amiga, mayor que yo, maestra,  ya algunos años jubilada. Lectora empedernida de libros de su especialidad ejercida en sus clases, literatura en general. Últimamente la veo muy poco, pero en tiempo, también lectora de prensa, aunque de un solo periódico, El País. Defensora de la PSOE y hoy, la primera en tachar a VOX como partido de extrema derecha. La citada conversación derivó, como era natural, hacia el mundo de la novela y la ventaja que según otro contertulio, ofrecía la actual situación social a la hora de publicar una novela dependiendo del género de quien la escribiera. Rápidamente, mi amiga se otorgó la defensa de la represión a la que son sometidas las mujeres, la lucha entre géneros. Nos recordó el celo de su padre hacia ella y sus hermanas que no a sus  hermanos por conocer los contertulios, amigos de sus hermanos pequeños,  la situación que se dio en su casa cuando ella era jovencita-. Se quejaba de que su padre, cuando salía, la hacía estar muy temprano en casa. Al preguntarle, sabiendo yo que era el ojito derecho de su papa, porque creía ella que lo hacía, y en vista de su callada, la conteste yo, no sería para que no llegaras embarazada a casa y pudiera poner en peligro tu proyecto de vida, y continué, no recuerdo nunca haberte visto haciendo faena alguna en la cocina de tu casa, que era muy grande, aún menos limpiando, planchando, lavando etc. Siempre te recuerdo alrededor de tus libros y estudios, camino de la universidad, tú y tus hermanas. Recuerdo también en aquella época de tus viajes a capitales europeas, en los años setenta. La música de los Beatles y las mejores bandas de entonces sonando siempre en tu casa. Siempre vestida a la última y de etiqueta. Apenas cumpliste los dieciocho, carnet y coche en la puerta…

Podría entender que los jóvenes “milenians” que han empezado a razonar en época de opulencia y con la ideologización actual de la enseñanza y los conceptos actuales, tras ser reescrita la historia y sin experiencia alguna sobre la sociedad anterior, puedan defender la actual dictadura feminista. Podría entender que la gente cortita de entendederas, que ni lee o solo lee El País, que no viaja, y que solo ve la Sexta, más abundante de lo que pensamos, también lo defiendan. Podría entender que la gente que vive directamente o se beneficia de este nuevo y copioso negocio, lo defiendan.

Pero de verdad, que me resulta imposible de entender, que gente ya jubilada o apunto de ello, y con un alto nivel intelectual muy leída y muy viajada, que vivió y se formó en los setenta y los ochenta en España, lo pueda defender.

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Faustino
Terminadas mi obligaciones genéticas; lo de cultivar los árboles, garantizar la continuidad de la especie y escribir un libro, me dedico a darle voz a todo lo que me descuadra en mí de rededor, muy especialmente la falta de justicia en su más alto concepto. Cuando no lo hago, escucho la voz de mi padre que me recuerda que "nunca se ha escrito nada de ningún cobarde". como apenas puedo dar voz, escribo pequeños textos para intentar suplir "mi afonía" y además me esfuerzo intentando que lleguen a la gente. Tengo infinidad de escritos publicados en "círculos menores" He sido pregonero de la Semana Santa de mi ciudad, Tomares. He publicado la novela; Costalero de Sevilla, Mi blog personal es Incorrectamente Político, encabezado por una foto de George Orwell y su más célebre frase: Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas.