otra manera de gobernar
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“Hasta aquí hemos llegado, no vamos a permitir que, por tercera vez, arruinen España”. Con esta frase tan rotunda utilizada en la sesión de control que tuvo lugar en la mañana de ayer en el Congreso, Pablo Casado, el líder del PP y jefe de la oposición, dejó clara cuál va a ser la postura de su formación, ante la posibilidad de que una vez más el gobierno, pretenda pedir una prórroga del estado de alarma, pero con la particularidad de que en esta ocasión, pretende que sea de un mes, utilizando como elemento de apoyo a su medida, una posible cogobernanza desde las Comunidades Autónomas.

Esta postura del primer partido de la oposición, viene en concordancia con el discurso que la semana pasada desarrolló el presidente de los populares, que a pesar haberse abstenido, ofreció una alternativa legislativa, que, sin necesidad del Estado de Alarma, puede servir para combatir la Pandemia que nos ocupa y sin la necesidad tal y como acostumbra el gobierno de Sánchez, de meter en sus reales decretos, sorpresas legislativas que dejan contrariados a los españoles y que generalmente terminan siendo rectificadas, bien por la protesta social o bien por la falta de coherencia de las mismas.

Esta alternativa planteada por Pablo Casado que con el nombre de “Activemos España”, pretende contraponer la manera de actuar del gobierno, se centra en tres aspectos vitales que sirven para gestionar la actual situación de Pandemia, sin las limitaciones establecidas por el Estado de Alarma, que, entre otras cosas, hace discutible la situación de las libertades públicas y el control al ejecutivo.

En el capítulo sanitario, el PP considera que sería necesario el uso obligatorio de mascarillas en la calle, así como recomienda que los mayores de 65 años, considerados como tramo de riesgo de contagio, la usen en espacios cerrados. También, se considera necesario efectuar test masivos a la población, crear un mapa de seroprevalencia y prueba a todos los profesionales sanitarios y de la dependencia, así como el rastreo inmediato de los contactos que hayan tenido las personas infectadas.

Además, los populares proponen un pacto de estado por la sanidad que fortalezca el sistema nacional de salud, junto con la puesta en marcha de la huella digital, que puede llegar a ser un pasaporte epidemiológico, de cara a que aquellas personas que han pasado la enfermedad, puedan tener libertad de movimientos, o bien para que los contagiados, avisen a todo aquel con quien han mantenido contacto.

Crear un depósito de material centralizado, además de adaptar el sistema para posibles nuevas pandemias, reforzando la atención telemática, telefónica y domiciliaria, estableciendo corredores sanitarios seguros.

En el capítulo económico, el plan “Activemos España” de los populares, pide una exoneración del pago de impuestos a la apertura de empresas hasta el 31 de diciembre del presente año, siempre que hayan sido afectadas por el Coronavirus, estableciendo una tarifa de cotización plana de 50 e que afectaría fundamentalmente a los autónomos.

Extender hasta diciembre el pago de los ERTE, con especial atención hacia los sectores más afectados, haciendo posibles contratos bonificados para aquellos trabajadores despedidos por causa de la pandemia.

La recuperación de la credibilidad económica de España, intentando evitar la posibilidad del rescate, descartando subidas masivas de impuestos, acotar el gasto superfluo del gobierno, cancelando la subida de sueldo para los cargos electos.

Crear una tarjeta social que centralice todas las ayudas de las administraciones locales, autonómicas y nacionales, evitando que se produzcan duplicidades.

Ampliar los mecanismos de liquidez para las empresas que eviten su cierre, además de elaborar reformas que eliminen la burocracia y faciliten la inversión, reformando la ley de unidad de mercado, ley de segunda oportunidad y ley de emprendedores.

Quizás el tercer capítulo de este proyecto de medidas presentadas por los populares, que se centra en el aspecto jurídico, sea el más importante, dado algunos de los comportamientos del gobierno de Sánchez de cara a las libertades individuales de los ciudadanos. En este sentido, se pretende una desescalada jurídica, para salir de la excepcionalidad constitucional, sustituyéndola por la aplicación de la legislación básica.

Aplicar la ley general de salud pública para mantener el mando único sanitario, la ley de sanidad y la ley de cohesión y calidad del sistema del año 2003.

Indudablemente, estas medidas propuestas por Pablo Casado son el argumento perfecto para reafirmar que hay otra manera de combatir la Pandemia, tal y como dio a conocer en el último pleno del congreso en el que se aprobó la prórroga del Estado de Alarma, que sin duda resulta innecesario, desde la perspectiva que, hasta el momento, la aplicación de esta medida excepcional que contempla nuestra constitución, solo ha servido para comprobar la manera improvisada en la que ha venido actuando el gobierno hasta la fecha, pero especialmente, lo que ha quedado evidente, es su falta de transparencia, tanto en la explicación de las medidas puestas en marcha, así como de qué criterios se utilizan para adoptarlas o quienes forman parte de esos comités científicos, en los que se apoya para llevarlas a efecto.

El gobierno no debe olvidarse de que España es una democracia parlamentaria y que toda la actividad legislativa, debe desarrollarse de manera transparente en el Congreso, a través de sus plenos y comisiones, pero su manera de gobernar, especialmente en la gestión de la Pandemia, la compra de material, la cantidad de sanitarios contagiados, no hace más que levantar sospechas respecto a la falta de idoneidad de sus políticas.

Que distinto hubiera sido si ante la gravedad que supone esta enfermedad, que inicialmente para los aledaños del gobierno era poco más que una gripe y ahora es la excusa para hacer lo que quiere y sin querer ser controlado, se hubiera actuado de manera transparente, gobernando pero hablando claramente con la oposición, los entes económicos, autonómicos y sanitarios para llevar a cabo las medidas más eficaces posibles, a lo que nadie se hubiera negado y no este espectáculo tan deprimente y demencial, en donde España, queda dañada, se pretende echar la culpa de los muertos a la oposición y todo aquel que no esté con el gobierno, es algo así como un apestado que no quiere lo mejor para su país.

Es evidente que existe “otra manera” de gobernar la Pandemia, sin discriminar a ninguna comunidad autónoma que sea de signo contrario al gobierno, sintiéndose orgullosos los españoles de ese comité de científicos que se encargarían de combatir la Pandemia, leyendo sus informes y escuchando sus recomendaciones, además de saber quiénes son, porque eso da tranquilidad a una sociedad y no como pasa ahora, en donde hay incertidumbre en lo sanitario, preocupación en lo económico y cierta sensación de falta de libertades. Esto convierte a España en un país desconcertado, desunido, falto de confianza para afrontar el futuro y es algo que no nos podemos permitir.

Ahora bien, señor Casado, ha llegado la hora de que estas medidas que dicen servir para “activar España”, se tomen como modelo en las comunidades autónomas que gobierna su partido, sin que existan diferencias, según el barón que gobierne en una u otra, porque de lo contrario, el que perderá, será el PP, cosa que no nos podemos permitir porque tiene un líder que es un futuro para España, porque es capaz, adecuado y representa muy claramente otra manera de ver la vida y el gobierno para España.