comunismo
SI TIENES DUDAS LEGALES, NUESTRA ASESORÍA JURÍDICA LAS RESUELVE DE FORMA GRATUITA
#AyudaEntreCompatriotas
TODAS LAS REDES SOCIALES DONDE PUEDES ENCONTRARNOS, HAY QUE ESQUIVAR LA CENSURA

Son varias las semanas -incluso me atrevería a afirmar que el número de días desde que avisé del peligro de este gobierno infame asciende al mes- que llevo advirtiendo al pueblo español del enorme abismo ante el cual nos estamos sumergiendo. España se encuentra en peligro y como nadie frene tan adversa coyuntura en los días venideros, será demasiado tarde para dar marcha atrás. Pues bien, hemos podido ver con nuestros propios ojos cómo este gobierno -el mismo que en pleno estado de alarma permitía la concentración masiva de comunistas despidiendo a Julio Anguita en su entierro- ha echado mano de cualquier pretexto, por muy barato que fuere, para censurar, callar, amordazar a todo aquel que disidiera de su nociva gestión. Esto ha provocado que se cuenten por millares las familias que se han quedado sin poder llevar un trozo de pan a sus hogares y han visto cómo el mismo gobierno causante de ello les impide abrir la boca para replicar o quejarse. ¿Bochornoso, no es así? Bienvenidos a la España de hoy, gobernada por comunistas de corbata, más peligrosos que los que van por las calles capucha y pañuelo en res.

No han sido suficientes los cientos de miles de afectados por este virus o las decenas de miles de almas que han dejado estos lares -muchas de ellas incluso con un prometedor futuro por delante-. Pedro Sánchez y sus secuaces quieren más y van a hacer mucho más como no les paremos los pies de una vez por todas. Pues bien, estamos ante una situación en la cual el gobierno no responde ante sus acciones porque el pueblo no le requiere explicaciones, no se queja, obedece sin rechistar mientras abusan de él pasándose por el forro sus derechos y libertades. Y cuando finalmente lo hace -cuando sale a protestar tras decenas de días soportando el malestar- es el propio gobierno quien, de forma petulante, acusa al pueblo por hacerlo. Lo nunca visto en una democracia. Con todo, tras la multitudinaria manifestación del sábado, el equipo de Sánchez, como era de esperar, no se ha pronunciado y ha evadido por completo la resentida voz de sus ciudadanos. Es más, sus propios consortes de gobierno no han hecho otra cosa que denostar e injuriar a los manifestantes. Ya pude atisbar el avecinamiento de tan ingente dilema cuando, en los albores de esta crisis sanitaria, fueron impedidos y censurados todos aquellos medios de información que ponían en duda la gestión gubernamental. La disyuntiva se encuentra hoy en presuroso aumento y no hace precisamente estragos por si quiera aminorar su vertiginosa hoja de ruta hacia el tan aclamado por quienes presiden hoy los sillones ejecutivos ideal comunista.

Sería ingenuo pensar que vamos a cambiar la agenda a quienes tienen hoy el mando mediante la manifestación pacífica. Hemos visto claramente cómo han desechado cualquier tipo de argumento que han puesto sobre la mesa los miembros de la oposición o la misma sociedad civil, abanderando el subterfugio de que “no es momento para desunir”. Esta frase ha servido de “comodín” para excusar el mal cometido de los socialistas y podemitas durante estos ya numerosos días y, con ella, han callado a millones de españoles que ven cómo delante de sus narices desvalijan sus vidas para implantar el sistema comunista sin importarles siquiera exiguamente el bienestar de los oriundos nacionales. Esa frase, queridos compatriotas, es la que vamos a continuar escuchando, al menos durante un mes más, hasta que el comunismo sea finalmente un hecho en nuestro país.

¿Vamos a quedarnos ahí parados, mirando en derredor y contemplando la caída de nuestra patria ante tan feroz y vertiginoso ataque bolivariano? O, por el contrario, ¿reuniremos valor de resguarde y volveremos a las calles, esta vez con mayor fuerza y coraje, para salvar a nuestro país del comunismo? El futuro de España está en nuestras manos. La pregunta es si nosotros estaremos a la altura de nuestros antepasados y seremos capaces de preservar lo que es nuestro.

3 Comentarios

  1. La pandemia ya ha acabado,pero quieren que sigamos encerrados y con bozal,y además quieren una prorroga más del estado de alarma,aún no deben haber acabado de blindarse en el poder y ante la justicia.

Comments are closed.